Los Cascos Blancos posan para Netflix
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May 9, 2017 |
23:46
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La tragedia que se vive en Siria no tendría que sufrir manipulación para ampliar el terror.

El 16 de septiembre pasado Netflix estrenó un “corto documental” llamado Los Cascos Blancos. Trata sobre un grupo de héroes que buscan salvar vidas tras los bombardeos en Siria, un país deshecho por la guerra civil y por la incursión del Estado Islámico en su intento de instalar un califato.

Siria llegó a tener 22 millones de habitantes hace más de seis años. Ahora, la mitad de la población se ha desplazado y/o refugiado. En cuanto al número de muertos, supera los 320,000.

Las tragedias siempre atraen la atención del mundo, lo mismo a través de los medios de comunicación que en reproducciones de videos en YouTube. Sin embargo, las tragedias no terminan con los muertos, heridos o con la destrucción de países enteros; las tragedias se prolongan a través de manipulaciones que se llegan a hacer sobre ellas mismas para “formatearlas” en clips o en producciones que buscan éxito.

“En los Cascos Blancos tenemos un lema: salvar una vida es salvar a toda la humanidad”, dice un miembro del grupo frente a las cámaras de la producción de Netflix.

Un grupo de médicos suecos especialistas en varios campos, incluyendo la pediatría, han revelado que algunas de las escenas del documental de Netflix fueron manipuladas. En la página http://reports.swedhr.org se pueden encontrar los detalles. Se trata de el organismo Swedish Doctors for Human Rights. Quien escribe el informe es Marcello Ferrada de Noli, un profesor que forma parte del comité del organismo.

Los médicos suecos detectaron la manipulación del documental a través de los métodos de salvamento que los supuestos expertos utilizaron en el video para reanimar a los niños. “No son las técnicas adecuadas; las están practicando a niños muertos”.

La Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos otorgó el Oscar al Mejor Corto al documental.

En abril del año pasado, uno de los dirigentes de los Cascos Blancos, Raed Saleh, no pudo entrar en Estados Unidos procedente de Turquía para recibir un premio humanitario. En Washington los aduaneros lo obligaron a regresar, afirmando que su visado había sido cancelado.

La agencia Associated Press publicó que el mismo caso le ocurrió a uno de los creadores del documental de Netflix, Khaled Khateeb, en su intento de recibir el Oscar. El Departamento de Seguridad Nacional le bloqueó la entrada al país. Netflix no ha dicho nada respecto a las acusaciones.

¿Fue el Estado Islámico?

Más allá de la ficción queda la realidad. El pasado 2 de mayo la agencia AP publicó una nota titulada: “Testigos niegan versión de Estados Unidos sobre matanza en Mosul”.

La nota revela versiones de siete testigos que sobrevivieron un ataque en el que murieron más de 100 personas el 17 de marzo. “Nada de eso sucedió”, comenta uno de ellos, en referencia a que, supuestamente, miembros del Estado Islámico les obligaron a entrar a un edificio para, después, dinamitarlo. Ali Zanoun estuvo cinco días atrapado entre escombros. Negó que el EI hubiera colocado bombas y que les hubiera obligado a entrar al edificio: “¡Son unos mentirosos!”.

@faustopretelin

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