Muchos de los que nos dedicamos al periodismo tecnológico, hemos tomado a la revista Wired como guía, incluso, como meta personal. Y muchos de los que planeamos ser periodistas, supimos que queríamos serlo por admirar el trabajo de algunos de ellos.

Esta semana, tuve la oportunidad de unir ambos mundos tras conocer a Ben Hammersley, un periodista inglés que ha sido catalogado como “el modelo del nuevo periodista moderno”.

La primera vez que oí de él fue cuando se empezaba a decir en México, por ahí del 2003, del potencial de los blogs en el periodismo. Un tal Hammersley, decían, era quien había usado por primera vez uno con finalidad periodística.

Pero fue hasta el 2007 cuando conocí su trabajo a través de un reportaje de la BBC (http://bit.ly/coEb1s). El mismo toma fotos de sus reportajes, las sube a una red social, hace archivos de audio, twittea, trabajar su propio blog y sitio web, sube videos a YouTube, y se vale de Google Maps para explicar sus contenidos. Todo, por supuesto, de manera simultánea. Y sí, con calidad.

Pero la primera vez que lo conocí fue esta semana, en el Campus Party México. Primero, frente a un bonche de estudiantes de carreras tecnológicas, inventores y “geek” (fanáticos de las computadoras, el Internet y todo lo que se le parezca).

Parecía un imán, atrayendo la atención de todos, arrancándoles carcajadas, contestando hasta la más mínima pregunta y sobre todo, siendo “uno más” del público: jamás presumió sus logros, sus reconocimientos o sus conocimientos tecnológicos como corresponsal de guerra.

La gran mayoría de los que lo escucharon hablar ahí, sólo sabían quizás, que era el editor de la revista Wired en Reino Unido, periodista freelance de la BBC radio y un profesor, quien durante su charla, se quitaba los zapatos.

Una hora después, de ese mismo día, lo volví a conocer ahora dando una conferencia frente a la prensa, enfrentando un montonal de flashes, preguntas rebuscadas, sujetos que sí presumían sus habilidades tecnológicas y que no le quitaban la mirada de encima.

Su tono de voz ya había cambiado. Su postura incluso era otra. Sí, ya llevaba zapatos. Y contestaba a tono, sin bromas o muecas, a cada petición, sin extenderse demasiado.

Supe entonces, que era el tipo de periodistas a los que bien valía la pena seguirles la pista por mucho más tiempo.

Algunos de sus consejos:

- Si quiere ser blogger tiene dos caminos. Sea experto en todo y aprenda a hacerlo al mismo tiempo: foto, radios, twitter, todo. O bien, sea muy muy muy, pero muy bueno, en una sola cosa y explótelo.
- Si no soporta la retroalimentación, es decir, que un lector lo contradiga y rete, que otro más le haga saber que se ha equivocado, no es parte de las nuevas formas de hacer periodismo.
- Lo que hace todos los días, intente hacerlo diferente todo el tiempo. Nada peor que un periodista lleno de hábitos y costumbres inquebrantables.
- Y diviértase. Sólo así logrará divertir a otros con su trabajo.

P.D. Su blog puede seguirse en http://benhammersley.com/ o bien, vía Twitter en @benhammersley

Muy cierto.

Hay una gran verdad en esto: el periodista de "antes", y no por la edad, si no por los hábitos del pasado, no soporta la retroalimentación, no está educado para escuchar a su público ni tampoco para reconocer que se equivoca.
Esa sea quizás la gran diferencia entre un reportero digital y otro que no lo es, aunque tenga blogs y presencia en Twitter.
Atte.
Mta en Comunicación. Herminia Valadéz

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