A unas horas del inicio de la SB1070

Jorge tenía, si no me equivoco, más de 10 años en Arizona cuando en enero del 2008 me subí a su taxi. Al son de banda y con un crucifijo en el tablero me llevó de Mesa a Tempe, un recorrido de aproximadamente 30 minutos. “En México no hay jale”, me platicó, y en una contrastante atmósfera de optimismo, se regocijaba por la posibilidad de que Barack Obama llegara a la presidencia de Estados Unidos.

Vi en Jorge el reflejo de los mexicanos que se juegan la vida por el ya devaluado Sueño Americano. “Tengo tres hijos, el mayor quiere ser futbolista y jugar con las Chivas”, recordó. Hoy me pregunto ¿cómo estará Jorge? María, Juan y decenas de latinos que fueron parte de mi visita a Arizona hace un par de años.

Estamos a horas de la, como todavía algunos dicen “probable”, entrada en vigor de la Ley SB1070 y la paranoia ya se vive en Arizona. De acuerdo a datos extraoficiales manejados por medios de comunicación, la Ley de inicio generaría 30,000 personas desempleadas. Por su parte, en México el gobierno ha rechazado la medida mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene vigente su alerta de viaje para no ir a Arizona.

Comunicados y cifras surgirán inevitablemente mostrando un rostro que no es humano. Lo preocupante es saber qué será de esas personas que no encontraron su casa en su propio país y que en dónde la encuentran, las quieren encarcelar o expulsar.

Hace unos meses visité en Jerusalén el museo del Holocausto. Guardando distancias en comparación, rocas que destruyeron las tiendas de judíos la noche del 9 al 10 de noviembre del 1938 fueron la antesala de uno de los periodos más vergonzosos para la humanidad. En la muestra había testimonios de judíos en los cuales decían como alemanes y austriacos les habían quitado el habla, aún perteneciendo a la misma nación, pero no compartir la misma religión.

Los actos fundamentados en una superioridad como raza no traen nada bueno, ya lo vivimos, ya pasamos por eso y aún así, como humanos, demostramos que no aprendemos.

¿Qué es la ley SB1070? En términos prácticos, lo siguiente:

“La nueva legislación permitiría a cualquier autoridad local en Arizona, aún sin ser policía, solicitar documentos a toda persona en la calle con aspecto mexicano o latino que, de antemano, se sospecha se encuentra ahí sin documentos legales. De comprobarse el estatus migratorio irregular, se procedería sin miramiento a la deportación o, en algunos casos, al encarcelamiento.”

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