Los que se van

Destacado: Hay una nueva ola de migrantes. En San Antonio se habla de Monterrey North y en San Diego de la New Tijuana. No es una migración que tenga problemas con la Border Patrol. Se nutre del miedo a la violencia y la inseguridad

Los que se van no son cobardes. Podemos pensar en otros cien adjetivos, pero ese no sirve. ¿Por qué escoger esa palabra tan despectiva para calificar a miles de personas que abandonan su ciudad o el país? Hasta el 2005 predominaba la migración por motivos económicos, pero en el último lustro ha tomado fuerza otra ola que se nutre del miedo al secuestro y las extorsiones; que crece con el pánico a la inseguridad y la violencia.

No sabemos cuántos son, pero algunos datos nos permiten intuir que estamos ante un éxodo.

Alrededor de 110,000 mexicanos han solicitado asilo político en Estados Unidos desde el 2006, aunque sólo un poco menos de 200 lo han conseguido. Un estudio de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez calcula que son 100,000 familias las que han dejado esa ciudad. Casi 40% de la población. La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios revela que hay más de 110,000 casas vacías en esa ciudad fronteriza. En contraste, El Paso, Texas, vive un boom relacionado con la llegada masiva de mexicanos. Su presencia enriquece la industria restaurantera del sur de Texas, así como los servicios médicos, la construcción, el comercio y los servicios profesionales.

Juárez es el escenario del mayor despoblamiento, pero no el único. En San Diego se habla de la New Tijuana y en San Antonio, del Monterrey North. Estos dos polos atraen un tipo de migración que no tiene problemas con la Border Patrol. Hay unas 50,000 casas en la zona de San Antonio que son propiedad de mexicanos, calcula David Hendricks, del San Antonio Express News.

Predominan los regiomontanos, pero también hay familias de Guadalajara, Puebla y Aguascalientes. Allá están sus familias, y sus sueños, parte de sus capitales y sus proyectos futuros.

La New Tijuana se sitúa en las áreas de Bonita y Chula Vista en San Diego. Eran zonas relativamente pobres hasta que los mexicanos de clase media alta y alta llegaron. Se han construido desarrollos inmobiliarios donde las residencias tienen precios que superan el medio millón de dólares. Las ocupan familias mexicanas que han llegado al sur de California luego de haber sufrido un delito o antes de convertirse en víctimas. Su llegada anima y enriquece la vida de los negocios, además de los restaurantes y los centros comerciales de San Diego.

La migración asociada a la violencia es relativamente nueva en México y pasará un tiempo antes de que tengamos un retrato preciso del fenómeno. No todos se van hacia Estados Unidos, los controles migratorios hacen imposible ese paso para muchos. También hay migración interna. El Distrito Federal y otras ciudades como Guadalajara parecen relativamente seguras para aquellos que viven en lugares mucho más peligrosos. Todo es relativo.

Uno de cada cinco mexicanos adultos se iría de nuestro país si pudieran, revela una encuesta reciente de Gallup. Son pocos comparados con el 45% de los salvadoreños y demasiados si la referencia es el 5% de los costarricenses. La idea de irse tiene que ver con muchas cosas, además de la inseguridad, pero el miedo se ha convertido en una presencia habitual aquí. Es real, como las pesadillas. Ya lo dijo Stephen King, “los fantasmas y los monstruos sí existen, habitan en cada uno de nosotros”.

¿¿Posición oficial sobre este fenómeno??

Respecto a esta "nueva realidad" hay que escuchar cuál es el posicionamiento oficial o los datos precisos para refutar o admitir (en el mejor de los casos), una situación de esta naturaleza.

De acuerdo a declaraciones de Ernesto Cordero y de Brunio Ferrari, no hay evidencia que justifique que la inseguridad está desalentando la inversión. No hablemos solo de la inversión extranjera, sino de nacionales.

Saludos.

Interesante lo que comenta

Vaya, datos reveladores los que ofrese, tengo 29 años y en Mexico no conosco otra realidad que no sea la actual, ahora mismo alguien en Juarez twitea que escucha balasos. Despues de haber vivido en Toronto y Boston se que hay formas distintas de vivir y pues prefiero vivir con menor riesgo alla que con angustia aqui Salu2 >> Emmanuel Arriaga >> DF Mexico

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