FT elogia a México, ¿cómo procesar ese optimismo?

El país tiene ahora 14% de las importaciones totales
de EU; era 11% en el 2005. China ha perdido terreno. Pasó de 29% en el 2009 a 26.4% ahora.

“México brilla. Brasil palidece”, escribí la semana pasada. Recibí varias críticas o reproches, destaco dos: “Bueno para informe de gobierno, muy malo para la realidad”, decía uno. “¿En qué país, foxilandia o calderolandia?”, preguntaba el otro. El tema no está agotado. Ahora es el Financial Times (FT) el que hace un recuento de datos positivos relacionados con México. El artículo se llama “México: el retador improbable de China”. Dice el FT: La segunda mayor economía de AL ha vivido “una revolución manufacturera que ha recibido poca publicidad(…), desde automóviles y aeronáutica hasta refrigeradores y computadoras(…) por primera vez en una década, se ha vuelto un competidor creíble para China”.

Entiendo que el anónimo que reclama mi falta de apego a la realidad piensa que hay tantos problemas en México que mencionar los datos económicos positivos es una forma de evadir lo negativo. No quiero hacerlo. Es un hecho que no hemos encontrado la manera de generar riqueza y repartirla. La mitad de mexicanos sigue en la pobreza. Dicho esto, ¿es una imprudencia decir que México exporta más productos manufacturados que la suma del resto de AL? Tiene ahora 14% de las importaciones totales de EU. Era 11% en el 2005. China ha perdido terreno. Pasó de 29% en el 2009 a 26.4% ahora.

México se ha convertido en el centro preferido de manufacturas para empresas multinacionales que buscan el mercado estadounidense, dice. Esto ocurre en un país que no es foxilandia ni calderolandia, tampoco pejelandia. Hay retrocesos en temas muy importantes, como el respeto a los derechos humanos, pero también hemos encontrado una nueva competitividad frente a China. No hay una relación de causalidad. Dicho de otra manera: podemos seguir ganando en competitividad contra el Dragón y avanzar en derechos humanos. Dice Marco Oviedo, analista de Barclays, citado por el FT: “después de haber experimentado un rezago durante una década, tomó el liderazgo a partir del 2008-2009. Pensamos que este cambio es estructural y persistente”.

¿Qué hacemos con el optimismo y los elogios que vienen del exterior? La cuestión es todo menos irrelevante. Brasil no tiene problemas de autoestima. México no termina de creérsela. Razones sobran para ser prudentes y/o desconfiados frente a las buenos augurios que vienen del extranjero. No es la primera vez que México es elogiado. Otras veces, las cosas salieron mal. ¿Cómo olvidar el salinato?

El optimismo es malo cuando es excesivo. Lo dicen David Robinson y Manju Puri, investigadores de la Universidad de Duke que se dedicaron a estudiar el tema la década pasada: “los excesivamente optimistas minimizan los riesgos y cometen errores de cálculo”. Robinson y Puri no se dedican a estudiar la economía mexicana, sino la toma de decisiones y el impacto del optimismo en ellas.

El antídoto del optimismo en exceso no es el pesimismo desmelenado, sino el realismo. En las circunstancias actuales, ser realista implica ver las posibilidades de México y, también, sus riesgos y sus limitaciones. La violencia y la pobreza han crecido, cuantitativa y cualitativamente. También ha crecido el potencial de nuestro país para atraer inversiones productivas y especulativas. ¿Es malo tener tantos claroscuros? Depende de cómo se cuente la historia.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

Inversión

Claro que van a preferir a México cuando se les da 12 años de no pagar impuestos como en el caso de Audi, cuando las tierras se les regalan a costa de los que las poseen. El análisis debe de ser mas profundo, ¿de verdad la Inversión Extranjera nos ayuda o a la larga nos empobrece más y nos deja en manos de los extranjeros?

dicernimiento

Es cierto que debemos cuidar mejor las apuestas, pero esto es un resultado de la competencia no solo hacia otros países, sino hacia el interior. Entre estados y aun entre municipios. Y hay muchos que se quejan por ejemplo de que PUebla nos ganó a Jalisco esa inversión (gracias a Dios digo yo) pues hay que cuidar costos y beneficios. La calidad y cantidad de empleos que se generan, contra los impuestos que se están perdonando, mas los costos de contaminación, de llevarles caminos, agua, luz, etc a esas plantas y que termina siendo pagada por nuestros impuestos. Sin embargo si los políticos no aprenden de sus errores el publo si puede aprender y comenzar a ser mas cuidadoso en su voto y en su acción a traves de ONG. de modo que al final la competencia es buena. Lo que no se vale como hacen algunos, es decir que cualquier país es mejor que el nuestro, parece que les gusta perder, o lo hacen por su visión ciega generada por el enojo de que no gobierna el partido de su preferencia.

German Gradilla

Pregunta

Marco Oviedo dice que al parecer son cambios estructurales los que han impulsado a México como exportador a EEUU; sin embargo, tiene algún fundamento más aya de su opinión? hay algún estudio donde se pueda analizar el tema? se puede prever el impacto que tendría seguir esta dinámica en la vida cotidiana? es decir en los aspectos sociales y de seguridad a la par que los económicos?

Una abrazo Luis Miguel, nos conocimos en Guatemala hace algunos años.

Saludos,

Sergio Ramos E.

Inversiones

Las especulativas son las que nos pueden dar un susto
La inseguridad puede ahuyentar inversionistas, algunos nacionales invierten en el extranjero.
No cuidar y controlar el intercambio comercial con China puede ser peligroso.
No apuntalar a las Pymes puede traer lentitud en el despegue económico.
Hay muchos "Puede" pero hay que convertirlos en positivos.