México-Argentina: ACE 55 reconciliación imperfecta

El nuevo acuerdo alcanzado se anunciará este viernes y no significa un triunfo absoluto para ninguna de las dos partes.


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Sorpresa: Argentina y México han puesto fin a la disputa que generó la suspensión unilateral del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55, por parte del gobierno de la presidenta Cristina Fernández. Argentina ofrece arancel 0% para los autos nuevos, dentro de un cupo de 500 millones de dólares para las exportaciones mexicanas.

El nuevo acuerdo se anunciará hoy. Es similar al alcanzado con Brasil en el primer semestre, que fija un tope a las exportaciones de autos nuevos mexicanos. En el caso de los cariocas, asciende a 1,560 millones de dólares en el 2013 y 1,640 millones en el 2014.

El final de la disputa con Argentina es sorpresivo porque la situación parecía estar en un punto muerto. México había llevado el asunto en forma de denuncia por prácticas de proteccionismo ante la OMC. Estaba en proceso de aplicación de represalias a decenas de artículos argentinos que ingresan al mercado mexicano.

La solución al conflicto comenzó a tejerse en la visita de Enrique Peña Nieto a Buenos Aires, el 22 de septiembre pasado. Como Presidente electo se reunió con la Mandataria argentina. La suspensión del ACE fue uno de los temas y -según trascendió- Peña Nieto expresó su disposición a retomar el tema en busca de soluciones.

En el momento de la reunión, los medios de comunicación mexicanos y argentinos pusieron énfasis en que la relación estaba agrietada por esa controversia comercial. Con grietas, a pesar de tener una tasa de crecimiento anual de 16% desde el 2001 hasta el 2011. Argentina es el socio comercial número 20 para México, con una balanza que supera los 3,000 millones de dólares anuales. Los sudamericanos son el cliente número 12 de productos mexicanos y el proveedor número 25 de las importaciones que realiza México.

La operación cicatriz concluyó en México esta semana, mediante la gestión de la ministra de Industria de Argentina, Débora Giorgi. La funcionaria viajó a nuestro país acompañada de Cristiano Rattazzi, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores. La visita de Giorgi fue mantenida en sigilo. El secreto se rompió con el anuncio que hizo la presidenta Cristina Fernández, que fue registrado por el Cronista Comercial, diario argentino socio de El Economista en la Red Iberoamericana de Periodismo Económico.

El cambio de equipo en México ayudó mucho. El equipo de Bruno Ferrari había tomado este asunto como un agravio personal y no estaban dispuestos a sentarse a renegociar. Les molestaba especialmente que el gobierno argentino no hubiera avisado por los canales oficiales antes de hacer el anuncio público de la suspensión del ACE 55. La llegada del nuevo gobierno y la entrada del equipo de Ildefonso Guajardo en Economía hicieron más fácil superar la controversia. Llegan con la cabeza más fresca y parecen más pragmáticos.

El nuevo acuerdo no significa un triunfo absoluto para ninguna de las dos partes. Argentina consigue legitimar su intención de frenar las importaciones de autos y autopartes mexicanas. México obtiene un acuerdo que ofrece certidumbre y que mantiene viva una relación comercial que tiene futuro, a pesar de los nubarrones. ¿Pudo haber conseguido más? Tal vez. También pudo haberse quedado enfrascado en un largo pleito. Todas las reconciliaciones son imperfectas. Ése es su encanto.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx