¿Hay otra forma de manejar la economía mexicana?
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May 12, 2017 |
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Olivier Blanchard habla suave y parece una mezcla de profesor distraído y gentleman, pero no se confundan con su amable sonrisa.

Escúchenlo, porque dice cosas terribles que vale la pena oír: “México no debería apresurarse en bajar la deuda pública (...) el tipo de cambio debería ser un objetivo para el Banco de México (...) El consejo fiscal independiente es una buena idea que le ayudaría hasta al secretario de Hacienda”.

Un outsider look to Mexico, se llamó la presentación de este economista francés en el evento de aniversario del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Pudo haberse titulado “Instrucciones para manejar de otro modo la economía mexicana”. El execonomista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI)hizo honor a su fama de heterodoxo y lanzó recomendaciones o críticas que provocaron sonrisas nerviosas entre una audiencia donde predominaban empresarios, economistas y altos funcionarios de gobierno, “el Banco de México fue demasiado lejos con el alza de las tasas de interés (...) si Estados Unidos sube las tarifas, México podría devaluar el peso en la misma proporción, no habría presión inflacionaria por la vía de los sueldos, porque los sindicatos son débiles”.

Nos interesa hacer algo diferente y poner en la mesa nuevos argumentos, me explicaba Luis Foncerrada hace algunas semanas, mientras cocinaba True Economic Talks. “Queremos darle vida a la discusión sobre economía y política económica. Son los 40 años del CCE y coinciden con un momento muy importante para México”, decía el director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Pocas personas tan calificadas para animar una discusión sobre política económica como Olivier Blanchard. Él es uno de los economistas más importantes del mundo. Entre los heterodoxos, su reputación está al nivel de Joseph Stiglitz y Paul Krugman. Su paso por el FMI, del 2008 al 2015, significó una fuerte sacudida para esta institución: criticó la aplicación de medidas de austeridad, en el contexto de la gran crisis global que siguió a la crisis de Lehman Brothers; argumentó a favor de imponer controles de capital e impulsó los trabajos de investigación que demostraban cómo la inequidad es un obstáculo para el crecimiento económico sostenible.

No soy un experto en México, reconoció Blanchard. Para “compensarlo” se preparó bien. Habló con Pedro Aspe, Alejandro Werner, Agustín Carstens, Luis Foncerrada, entre otros. También se metió a bucear en estadísticas a las que no siempre le dedicamos atención en México. Le dijo a uno de sus interlocutores “¿te das cuenta de que el porcentaje del PIB que corresponde a la masa salarial lleva años cayendo?, esa es una de las explicaciones del bajo crecimiento de la economía mexicana”.

En el escenario lo acompañaba Alejandro Werner, que fue subsecretario de Hacienda en México y ahora es el director de asuntos del Hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional. “Coincido con Olivier en el tema del Consejo Fiscal Independiente. Lo hemos venido diciendo en el FMI desde hace tiempo. Me gustaría añadir que eso debe complementarse con la revisión de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que se hizo hace 10 años”.

Eso es, hay que aplicar la Ley de Responsabilidad Fiscal, pero nadie la conoce, por eso están obsesionados con el consejo fiscal, me dice un tecnócrata, ex subsecretario de Estado que está sentado junto a mí. ¿Obsesión empresarial por el Consejo? Quizá, pero los expertos internacionales les dan la razón...pero Hacienda no lo quiere.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

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