Retos y oportunidades del sector ornamental
De acuerdo con información de Sagarpa e International Floriculture Trade Statistics, 25,000 productores se dedicaron al cultivo de plantas ornamentales, generando más de 360,000 empleos directos e indirectos en el 2009 en México. A nivel mundial sólo China e India superan la superficie dedicada a la producción de plantas ornamentales mexicana, misma que se ubica en 16,000 hectáreas.
El estado de Morelos ocupa el primer lugar nacional en producción de plantas ornamentales y el cuarto lugar en producción de flores y follajes para arreglos florales, con los que se generan alrededor de 40,000 empleos en una superficie de más de 2,500 hectáreas.
A partir de lo anterior, es claro que las oportunidades de crecimiento y de mejora son por demás interesantes.
Por lo menos, pueden identificarse seis líneas de mejoras en las que la participación de las organizaciones económicas y sociales, empresas comercializadoras e instituciones públicas o privadas pueden hacer que el sector ornamental tome otro curso.
Dichas líneas son:
1. Mejorar la productividad mediante el uso de tecnología.
2. Robustecer los canales de comercialización.
3. Reducir las brechas tecnológicas entre lo que se demanda y lo que se oferta.
4. Usar racionalmente los insumos de producción.
5. Utilización eficiente del agua.
6. Fortalecer acciones que permitan ir permeando el mercado extranjero para la exportación de plantas con sustratos.
Claro está que cada una de éstas conlleva acciones de corto, mediano y largo plazo. Por ello, al igual que en otros cultivos, el sector ornamental quizás no requiera crecer más en superficie, sino hacer más productiva la ya existente: eficientando procesos, agregando valor, atendiendo las necesidades del mercado, explorando y apropiándose de nichos de mercado que no se encuentran en el estado o en el país.
Esto podría lograrse, en la medida en que el productor mejore la calidad de su producción, avance en agregación de valor y se apropie de más eslabones de la cadena de comercialización, en los que podría pasar de tener una utilidad anual de menos de 100 pesos a más de 300 por metro cuadrado.
*Edibel Leyva de la Cruz es promotor del Centro de Desarrollo Tecnológico Tezoyuca. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. eleyva@fira.gob.mx









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