La agricultura y el costo del agua
columnas
Nov 30, 2011 |
0:13
CREDITO: 
Marcos Reyes García*

La superficie dedicada a la agricultura en México asciende a 20 millones de hectáreas, de las cuales solo 30% es de riego y utiliza alrededor de 80% del consumo total de agua. Sin embargo, la agricultura de riego contribuye con aproximadamente 55% de la producción total nacional, 70% de las exportaciones agrícolas y concentra 80% de la mano de obra agrícola.

La presencia de lluvias en los últimos años ha sido irregular, ocasionando afectaciones a la agricultura en las principales zonas agrícolas. Para constatarlo, no hace falta más que voltear a la realidad nacional. Esta situación obliga a los productores a invertir en obras de irrigación y tecnificación del riego, con el propósito de asegurar la producción y rentabilidad de sus empresas.

En tanto, el agua para el riego agrícola es un recurso escaso que en algunas zonas agrícolas es barata y en otras tiene un alto costo. En aquellos lugares donde aparentemente es abundante, los productores pagan bajas tarifas por el servicio de agua, como ocurre en los distritos de riego, donde proviene de almacenamiento de presas. Sin embargo, cuando el agua proviene de pozos profundos o de bombeo de una corriente superficial, tiene un costo mayor por la inversión inicial requerida y el consumo de energía para su extracción.

El agua de bombeo es la más cara para la agricultura por lo que bien vale la pena asesorarse antes de decidir inversiones en construcción de pozos profundos, bombas, motores eléctricos y hasta subestaciones eléctricas. Otro aspecto importante a considerar es el costo de extracción de agua, que comprende los costos variables y fijos, requiriendo para los cálculos el valor de adquisición o construcción del pozo y su equipamiento, la vida útil estimada, consumo de energía eléctrica y gastos de reparaciones y mantenimiento.

En un ejercicio reciente en Campeche, se encontró que en un pozo profundo que utiliza motor diésel el costo de extracción de agua para aplicar una lámina de riego de 10 centímetros es de 1,250 pesos por hectárea.

No obstante, si el productor utilizara energía eléctrica, aun considerando la inversión de subestación eléctrica y motor eléctrico, el costo sería de aproximadamente 360 pesos por hectárea.

Así, es claro que si un productor conoce los costos por concepto de riego a sus cultivos, podría no solo planear de mejor manera sus metas de producción, sino también hacer un más eficiente uso del agua, relacionando la producción obtenida con la cantidad de agua utilizada e incluso considerando beneficios ambientales al utilizar energía eléctrica en lugar de combustibles fósiles.

*Marcos Reyes García es especialista de la Dirección de Análisis Económico y Consultoría en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. mreyes@fira.gob.mx

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