Características y tendencias del tomate rojo en México (I)
columnas
Jun 5, 2017 |
19:37
Agronegocios
FIRA (Darío Gaucín, Esteban Michel Ramírez, Francisco Javier Hernández Valtierra, Claudia Graciela Cervantes Rodríguez)
Fidelcomisos Instituidos en Relación con la Agricultura
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CREDITO: 
Pablo Carreón Cruz

Con información del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la producción de tomate rojo en México creció a una tasa promedio anual de 4.8% entre el 2006 y el 2016, para ubicarse en un máximo histórico de 3.3 millones de toneladas

En el año agrícola 2016, 52.5% de la cosecha se obtuvo en el ciclo primavera-verano (PV) y 47.5% en el ciclo otoño-invierno (OI). Por régimen de humedad en riego se obtuvo 96.2% y en temporal 3.8 por ciento.

La estacionalidad de la producción de tomate rojo muestra dos picos importantes, el primero, de marzo a mayo, correspondiente a la cosecha del ciclo OI, y el segundo, en menor magnitud que el primero, de septiembre a noviembre, resultante de la cosecha del ciclo PV.

Entre el 2012 y el 2016 se observó una mayor proporción de la superficie establecida con tecnologías de agricultura protegida (malla sombra e invernaderos), en promedio de 26% de la superficie total, por lo cual durante ese periodo la producción promedio fue de 2.97 millones de toneladas, es decir, un volumen 36% mayor que durante los cinco años previos.

La superficie total destinada al cultivo de tomate rojo registró una tendencia decreciente durante la última década, período en el cual disminuyó a una tasa promedio anual de 2.5 por ciento. En 1980 se sembraron 85,500 hectáreas, en el 2000 se sembró un área de 75,900 hectáreas y en el 2016 se sembraron 51,861 hectáreas.

Por tecnología de producción, el comportamiento de la superficie destinada a esta hortaliza es diferente.

La superficie sembrada a campo abierto se redujo a una tasa promedio anual de 5.6% entre el 2006 y el 2016, al pasar de 65,431 a 36,855 hectáreas.

Por otra parte, la superficie establecida con agricultura protegida pasó de 1,078 a 15,006 hectáreas, es decir, creció a una tasa promedio anual de 30.1 por ciento.

Durante el periodo citado, el volumen de tomate obtenido en condiciones de agricultura protegida aumentó de 6.5% en el 2006, a 32.2% en el 2010, y a 60.7% del volumen total en el 2016.

A partir del 2012, por cinco años consecutivos, el volumen de tomate rojo obtenido en agricultura protegida fue mayor a 50% de la producción total, debido a las ventajas que esta tecnología de producción tiene en comparación con el cultivo a campo abierto.

Los rendimientos medios en riego a nivel nacional pasaron de 29.7 toneladas por hectárea en el 2000 a 70.8 toneladas por hectárea en el 2016.

Lo anterior, derivado del aumento en la superficie con agricultura protegida, cuyos rendimientos son entre cuatro y cinco veces mayores que los obtenidos en el cultivo a campo abierto.

En la segunda parte de este artículo se analizarán las características y tendencias del tomate rojo a nivel estatal y municipal.

*Pablo Carreón Cruz es especialista de la Subdirección de Análisis del Sector de FIRA. 
La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

pcarreon@fira.gob.mx

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