Avicultura social, detonador de la economía rural (I)
Agronegocios
FIRA (Darío Gaucín, Esteban Michel Ramírez, Francisco Javier Hernández Valtierra, Claudia Graciela Cervantes Rodríguez)
Fidelcomisos Instituidos en Relación con la Agricultura
MÁS DEL AUTOR
CREDITO: 
Carlos Rubio Bezies

Los grados de desigualdad social que en términos generales padece la población mundial se amplían en mayor medida si nos referimos al ámbito rural. La falta de actividades económicas viables a nivel de las comunidades rurales que puedan fortalecer su economía, propiciar el arraigo de la población, frenar los procesos migratorios de algunas regiones e inducir su desarrollo y su bienestar social se constituye como la principal prioridad de las políticas públicas

La avicultura de tipo social de baja escala con un enfoque de empresa en el seno familiar y de comunidad constituye una posibilidad de generar ingresos adicionales a la familia.

La labor de generar esquemas de producción de huevo para plato que puedan ser autosostenible y que generen mayor flujo económico en el medio rural deberá integrarse por parte de las instituciones del sector, las dependencias relacionadas, la representación de los avicultores y las agrupaciones de productores interesados en diversificar sus actividades.

El fomento de la producción avícola de baja escala a nivel de traspatio donde se cuente con paquetes de inversión de infraestructura para granjas de tipo familiar acompañados con componentes de subsidios, capacitación y asesoría, así como contar con alianza estratégica para el aprovisionamiento de insumos y comercialización del huevo aminoran los niveles de riesgo de esta actividad.

Asimismo, la posibilidad de retención de recuperaciones de financiamientos vía la comercialización robustece este tipo de opciones productivas en el medio rural.

Dentro de las fortalezas de promover una avicultura social implica poder dinamizar a proveedores de insumos de todo tipo, tanto a nivel local como foráneo, lo cual FIRA, como integrante de la Banca de Desarrollo de la SHCP, impulsa a través de sus programas de desarrollo de proveedores.

Una estrategia de comercialización de los productos avícolas generados a nivel de comunidades rurales con un mercado objetivo a la zona urbana dirigida al consumidor doméstico y al consumidor de tipo empresarial, podría constituir un eslabonamiento que mejore el valor del productor al momento de la comercialización, buscando establecer las condiciones de un mercado justo para el avicultor social.

La consolidación de la producción, de la oferta de huevo y su proceso de distribución se hace necesaria para su planificación adecuada a fin de que pueda concretarse.

Las exigencias del consumidor final por buscar productos inocuos, orgánicos y que promuevan con su consumo el bienestar de los sectores más vulnerables representan una oportunidad para la producción de huevo de las granjas de traspatio.

Las ventajas que se obtienen de lo anteriormente señalado son la posibilidad de ofertar huevo para plato a nivel local generando un ingreso adicional al núcleo familiar, aprovechamiento de mano de obra familiar, fortalecimiento de la dieta de la familia en el sector rural, ingresos continuos durante el año, posibilidad de integrar insumos autoproducidos a la producción avícola, también el fortalecimiento de proveedores locales abastecedores de huevo para consumo doméstico y para uso en otras actividades (panificación y servicios de alimentación, etcétera).

Mañana mencionaré el impacto y oportunidades que representa detonar la producción avícola social en México.

*Carlos Rubio Bezies es promotor de la Agencia Veracruz de FIRA. 
La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

crubio@fira.gob.mx

Recibe contenidos de El Economista directamente en tu correo electrónico. Suscríbete a nuestro boletín aquí.

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de