Bring Your Own Device
Inteligencia Competitiva
Ernesto Piedras
Economista, ITAM y London School of Economics
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CREDITO: 
Ernesto Piedras*

En reiteradas ocasiones hemos mencionado en esta columna que las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) tienen un gran impacto en la productividad, tanto para los individuos como para las empresas. Pero, ¿qué pasa cuando la tecnología avanza tan rápido que los departamentos de sistemas no son capaces de adaptar estos cambios a los procesos dentro de las empresas?

Generalmente la adopción tecnológica no sigue reglas, es impredecible y no se sujeta completamente a la planeación; o por lo menos esto es lo que ha pasado en las empresas durante los últimos años. Anteriormente, éstas distribuían y gestionaban toda la infraestructura tecnológica que necesitaban los empleados, pero, con la aparición de una gran variedad de dispositivos electrónicos portátiles de grandes capacidades, esta tendencia cambió. Desde los empleados hasta los directivos y dueños de compañías empezaron a comprar este tipo de dispositivos por su cuenta, y debido a los grandes beneficios que obtenían de ellos, comenzaron a utilizarlos para realizar de manera más eficiente su trabajo. Esto generó la interrogante dentro de las empresas de que si son éstas las que deben de proveer la totalidad de la infraestructura o si es que existe un modelo más eficiente que beneficie tanto a la empresa como al trabajador.

En el mundo se empezó a observar que numerosas empresas no sólo dejaron que los empleados llevaran sus propios dispositivos sino que los incentivaron económicamente para que ellos los adquirieran y que los utilizaran, tanto para cuestiones laborales como personales. Esta tendencia se ha conocido a nivel mundial como Bring your own device (Traiga su propio dispositivo) o BYOD. Este modelo ha generado, tanto en su modalidad pura (sólo equipos de los empleados) como mixta (equipos de la compañía y de empleados), grandes beneficios a las empresas, pero también ha acarreado numerosas complicaciones al departamento de sistemas que antes no se presentaban.

En primer lugar, los departamentos de sistemas que quieran implementar BYOD deben asegurarse de proteger la totalidad de los dispositivos que vayan a tener contacto con la información de la empresa, tanto de virus informáticos como por infiltraciones de agentes externos para evitar las fugas de información. Esta tarea se complica al existir mayor número y variedad de equipos a proteger, lo que aumenta el costo de la protección.

Además, se debe considerar el futuro de la información en caso de la que la persona salga de la empresa, ya que los dispositivos contienen información propiedad de la empresa y personal. La mayoría de las empresas han optado por hacer firmar cláusulas de confidencialidad a los empleados, en las cuales ceden toda la información contenida en los dispositivos, aunque sea de carácter privado.

En México, 2 de cada 100 personas utilizan su teléfono móvil exclusivamente para trabajar, 36 lo utilizan para uso personal como para trabajar y 62 lo utilizan sólo para cuestiones personales. Al tomar en cuenta las 35 millones de líneas que se utilizan para trabajar, 88% es Feature Phones o teléfonos no inteligentes que, aunque pueden contar con información de la empresa, ésta no representa mayores riesgos para la misma.

Por otra parte, existen 4.14 millones de smartphones que se utilizan para trabajar, 95% de ellos se usa tanto para cuestiones laborales como personales, de los cuales sólo 22.5% está protegido y gestionado por las empresas. Es decir, existen casi 4 millones de teléfonos móviles que son un blanco fácil de virus, infiltraciones o extracciones de información, y eso sin contar otros dispositivos móviles como las tablets.

Cabe decir que de poderse monitorear adecuadamente el uso de la tecnología dentro de las empresas, esto aportaría beneficios mucho mayores que los riesgos potenciales que presenta. Sin embargo, en México todavía existe un gran número de empresas que no utiliza las telecomunicaciones móviles dentro de su estructura de negocio, desaprovechando así los grandes beneficios que aporta la tecnología en términos de productividad y eficiencia. Así, mediante la estrategia de provisión de tecnología BYOD se podría proveer a gran número de empresas de más y mejores soluciones móviles que impactan directamente en sus utilidades.

Twitter @ernestopiedras

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