Corresponsabilidad en la lucha anticorrupción: Integridad empresarial
CREDITO: 
Arely Gómez

Indiscutiblemente, la corrupción tiene repercusiones negativas para la economía nacional, pues resulta incompatible con los negocios legítimos. El Banco Mundial estima que más de 1 trillón de dólares son gastados anualmente en el mundo en pagos extraoficiales por parte del sector privado. Esta cifra implica que el costo anual de la corrupción equivale a 3% del Producto Interno Bruto global (1).

Considerando el impacto de la corrupción en la inversión, la productividad y el desarrollo económico, La Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA), que entró en vigor el pasado 19 de julio, busca incentivar una cultura ética y de integridad no sólo en el sector público sino también en el sector privado. Así, esta ley establece, en su artículo 82, fracción II, que las empresas podrán también ser acreedoras de sanciones en caso de incumplimiento.

Además de los instrumentos punitivos, la ley contempla herramientas que fomenten una cultura de integridad, así como mecanismos que prevengan actos contrarios a la ley o asociados a la corrupción. Entre este tipo de mecanismos, en sus artículos 21 y 25, la LGRA dispone la implementación de una Política de Integridad Empresarial en las empresas del sector privado.

Adicionalmente, el mismo artículo 25 establece que el contar con una Política de Integridad Empresarial propia será un elemento a favor para una persona moral, en la eventualidad de que deba ser determinada su responsabilidad en un caso probable de corrupción. Para ello, la Política de Integridad Empresarial deberá contar con los siguientes elementos: un manual de organización y procedimientos, un código de conducta, sistemas adecuados de denuncia, capacitaciones y entrenamientos en materia de integridad, políticas de recursos humanos orientadas al fomento de la integridad y mecanismos de transparencia.

Con el objetivo de promover la implementación de esta política en las empresas, la Secretaría de la Función Pública (SFP) elaboró el documento “Modelo de Programa de Integridad Empresarial”, el cual incluye recomendaciones, buenas prácticas internacionales y nacionales, así como lineamientos generales que las empresas podrán implementar para dar cumplimiento y beneficiarse de lo establecido por la LGRA. También presenta ejemplos de ejecución y referencias a la experiencia de otras compañías en diversos sectores, convirtiéndose así, en un manual de asesoría y acompañamiento para las empresas en el diseño, implementación y evaluación de sus propias políticas de integridad.

El “Modelo de Programa de Integridad Empresarial” se realizó con base en una revisión de la extensa bibliografía publicada por organismos internacionales, cámaras de comercio y organizaciones especializadas en la materia. El modelo incorpora también observaciones y recomendaciones de la Confederación Patronal de la República Mexicana, el Consejo Coordinador Empresarial, la Cámara Internacional de Comercio Capítulo México y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Aunque existe una considerable cantidad de literatura y materiales sobre la ética e integridad en las empresas, su nivel de incidencia podría ser mayor a partir de acciones coordinadas o el intercambio entre sectores. En este sentido, la SFP propone, con el modelo, un programa que pueda ponerse en práctica y que sea capaz de trascender cambios políticos y administrativos, a fin de lograr un seguimiento y continuidad en su implementación.

La autoridad no puede negar su papel rector en la estrategia nacional para el combate a la corrupción, tampoco la corresponsabilidad y cooperación tanto del sector privado como social, agentes torales en el cambio cultural y político-gubernamental al que aspiramos como país.

1/ UNIDO-UNODC, Corruption Prevention, to Foster Small and Medium-sized Enterprise Development, Vol. I, Viena, 2007, p. 1.

*Titular de la Secretaría de la Función Pública.

Recibe contenidos de El Economista directamente en tu correo electrónico. Suscríbete a nuestro boletín aquí.

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de