Candidat@ No. 4

CREDITO: 
Alberto Aguirre M.

Juran que sacarán “un as bajo la manga”. Pero en la víspera, la cúpula de Nueva Alianza -el partido de Elba Esther Gordillo- trabaja horas extra para encontrar alguien que acepte ser su candidato a la Presidencia de la República.

El equipo de búsqueda está encabezado por Mónica Arriola Gordillo, formalmente secretaria general del instituto político, pero lideresa de facto y en ejercicio pleno de los poderes que le ha otorgado la Presidenta vitalicia del SNTE sobre la designación de candidatos.

A juzgar por los resultados recientes, el espacio para una nominación portentosa es prácticamente nulo. La hija menor de Gordillo Morales ofreció al expanista Francisco Solís -más recordado por su alter ego, Pancho Cachondo- ser el abanderado neoaliancista a la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal.

El diputeibol prefirió mantener su independencia y -sobre todo- seguir con su peculiar estilo de vida, antes de hacer campaña para Nueva Alianza, donde estaban dispuestos a hacer una versión XXX del spot “uno de tres” que hace seis años, en las elecciones federales, les aseguró obtener el registro.

Ante la negativa del carismático político -de origen yucateco- los neoaliancistas recurrieron a la expriísta Rosario Guerra y al comunicador Javier López, exdirectivo de Efekto TV, para abrir el proceso de selección de su candidato a la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal.

Para la nominación presidencial, el partido del magisterio puso la mira en Patricia Mercado, excandidata presidencial del partido Alternativa Socialdemócrata, altamente valorada por un segmento poblacional de ingresos por encima de la media y altos niveles educativos.

A punto de cumplir 55 años, la economista sonorense está decidida a seguir impulsando la equidad de género, en la postulación de candidatos a cargos de elección popular. Nada más.

Sin Patricia Mercado o Rosario Robles, la cúpula neoaliancista frustró el cumplimiento de uno de sus propósitos: nominar a una mujer que rivalizara con la panista Josefina Vázquez Mota. El otro objetivo estratégico que se trazaron, luego de su salida de la coalición electoral que arropa a Enrique Peña Nieto, es adoptar un “candidato ciudadano”.

A finales de la semana pasada, dentro de Nueva Alianza se daba por cancelada la posibilidad de que el excanciller Jorge G. Castañeda fuera su candidato presidencial. “Él está puesto, animado”, refería un dirigente partidista con el que conversó recientemente, “pero La Maestra rechaza cualquier cabildeo que lo involucre. Todavía está muy molesta con él”.

¿Sería mejor que Nueva Alianza fuera sin candidato presidencial y sólo registre fórmulas para el Congreso de la Unión? En términos prácticos, quizá. Pero entre la clase política se interpretaría como un signo de evidente debilidad. Y tales ostentaciones están proscritas en el entorno elbista.

Dentro de Nueva Alianza algunos -muy pocos, a decir verdad- se inclinaban por el exsecretario de Educación foxista, Reyes Tamez Guerra. Y por el contrario, les entusiasmaba escuchar que el exsecretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, o el exgobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo, han mostrado interés y disposición en la candidatura neoaliancista.

Si es sólo por el gusto de La Maestra, Moctezuma -uno de sus cinco amores en la política- ya sería el cuarto candidato presidencial.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿CAPTURA? Todo el día se escucharon rumores, provenientes de la costa oeste de Texas, sobre la detención del exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba. La noticia no había sido confirmada al cierre de este espacio.

VIGILANCIA. De muy poco sirvió el despliegue de los elementos del Estado Mayor Presidencial alrededor del Museo de Antropología y al interior del auditorio Jaime Torres Bodet de ese majestuoso centro expositor. La primera dama, Margarita Zavala, y el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, acudieron a la sesión inaugural del foro internacional sobre la despenalización de las drogas, convocado por México Unido contra la Delincuencia, y confrontaron a un público contrariado con la estrategia calderonista para combatir al crimen organizado.

Un joven -Antonio Escohotado- y un adulto mayor -Alfonso Molina Castro- interrumpieron toscamente el discurso del funcionario federal y de no ser por la intervención de la esposa del Presidente, habrían sido desalojados de la sala. Zavala de Calderón permaneció casi tres horas en su asiento, pero ya no escuchó a reclamantes menos beligerantes aunque igual de políticamente incorrectos, como Jorge Hernández Tijanero, quien de plano refutó los dichos de la primera dama. “A diferencia de lo que ella sostiene”, indicó el catedrático de la UNAM, “no existe una relación comprobada entre el consumo de drogas y el incremento de violencia”.

CONTAGIO. Una semana en el hospital cumplió Amy Camacho, secretaria de Sustentabilidad Ambiental y Ordenamiento Territorial del gobierno de Puebla, después de que sus médicos confirmaran el diagnóstico de influenza AH1N1 que la aqueja. En cambio, Gerardo Martínez Ríos, director de la policía de Zamora, Michoacán, no pudo sobrevivir a la neumonía que le provocó un padecimiento similar.

aam@mexico.com

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