La ruta del PRD

CREDITO: 
Alberto Aguirre M.

Está nublado, pero Armando Ríos Piter suma copiosamente. Es el mediodía del martes y el Diputado federal con licencia, después de haber realizado una intensa campaña en su natal Guerrero, está de regreso en el DF.

El joven economista, egresado del ITAM, trae buenas cuentas para el Movimiento Progresista. Andrés Manuel López Obrador generó 650,000 votos, mientras que el bloque de las izquierdas se erigió como la primera fuerza política en la entidad, donde hubo elección concurrente a la federal.

Luis Walton Aburto será alcalde de Acapulco, después de haber conseguido 150,000 votos, en tanto que los abanderados de la coalición Guerrero nos Une (PRD, PT, Movimiento Ciudadano) tenían asegurado el triunfo en la capital de la entidad, Chilpancigo, Alpoyeca, Copala, Chilapa, Huamuxtitlán, Iguala, Juan R. Escudero, San Luis Acatlán, San Marcos, Tecpan, Teloloapan y Xochistlahuaca, mientras que esperaban el conteo final para Arcelia, Zihuatanejo, Ometepec y otros seis municipios.

“Llegó la hora de construir una nueva propuesta”, establece Ríos Piter, quien dejó la Presidencia de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados para hacer una campaña innovadora; de tierra -efectivamente-, pero con las herramientas modernas que ofrece la comunicación.

Bastante música y buen humor produjo la gira electoral del joven itamita, iniciado en las lides políticas hace dos sexenios, de la mano del expriísta Florencio Salazar Adame. ¿Un nuevo estilo entre la incipiente clase política del sol azteca?

Por lo menos, es el surgimiento de una nueva generación de líderes izquierdistas, sin duda menos ideológicos que sus antecesores trotskistas, maoistas y comunistas.

“Es la hora de construir una plataforma de centro-izquierda”, insiste Ríos Piter ayer al mediodía. Moderación, es la divisa de la nueva generación del PRD.

Aunque saben que buena parte de su futuro -al menos en el corto y mediano plazo- está en manos de López Obrador.

Por eso, antes de construir una nueva plataforma, deben cumplir con las tareas asignadas y recabar todas las actas de las 143,000 casillas instaladas.

Posteriormente, como el resto de los alcaldes, legisladores y gobernadores electos el pasado domingo, tendrán que acompañar a López Obrador en el largo camino de la impugnación electoral.

Ríos Piter será, junto con Mario Delgado, Benjamín Robles Montoya, Amaia Garcia, Lorena Cuéllar y otra media docena de perredistas, parte de la bancada ebrarista en el Senado de la República. Una facción de peso entre los 33 senadores que logró colocar la coalición izquierdista.

Al menos 50 ebraristas -perredistas de centro-izquierda- llegarán a la Cámara de Diputados. Serán un tercio de los 130 diputados del Movimiento Progresista que llegarán a San Lázaro, de acuerdo con las estimaciones más confiables.

¿Acompañarían a López Obrador en un movimiento de resistencia, en caso de que la impugnación jurídica no derivara en la anulación de la elección presidencial? Ésa es la gran incógnita.

“Esa decisión le corresponde al actual gobierno de la ciudad de México, encabezado por Marcelo Ebrard”, ha dicho Miguel Ángel Mancera, candidato triunfador en la elección de Jefe de Gobierno en el DF con 3 millones de votos.

Mientras se aclara la ruta del PRD, Ríos Piter se alista para construir la plataforma centro-izquierdista y buscar la coordinación del grupo parlamentario del sol azteca en el próximo Senado de la República. Tendrá como competidores a Alejandro Encinas y a Amalia García.

EFECTOS SECUNDARIOS

AL REVÉS. El PAN se resiste a entregar la delegación Miguel Hidalgo al PRD. El presidente del blanquiazul en el DF, Juan Dueñas, reapareció después de la catástrofe electoral del pasado domingo para impugnar al candidato triunfador, Víctor Hugo Romo, a quien acusa de haber rebasado el tope de gastos autorizados por el Instituto Electoral hasta por cinco veces. Además -denunció-, su candidato Miguel Ángel Errasti fue víctima del embate del aparato electoral del gobierno ebrarista. En su antiguo bastión -donde gobernaron durante dos sexenios consecutivos- los panistas pugnarán por la anulación de los comicios.

CONTRAFLUJO. Ante la incertidumbre que genera el contexto político del país, el Índice de Confianza del Consumidor en México se ubicó con una percepción pesimista en comparación con seis países latinoamericanos. En mayo pasado, México alcanzó 89 puntos en tanto Colombia, Venezuela y Panamá se mostraron optimistas con índices que varían de 113 a 119 puntos, y en Chile, Ecuador y Perú estuvieron en una posición más neutra, con índices de alrededor de los 100 puntos. Estas cifras fueron divulgadas por GfK, la quinta empresa de investigación de mercado más grande del mundo. Dicho estudio se realiza en países de Europa y de América Latina. Comparativamente con los otros países, en México lo que más impacta en esta percepción negativa son las expectativas acerca del empleo (79 puntos), indicando que hay entre los consumidores una percepción más negativa que positiva con respecto a este tema.

Respecto de la situación económica general del hogar, Perú y México tienen un índice en torno de los 100, mientras que el resto de los países están en alrededor de los 150 puntos. Finalmente, en relación con la percepción sobre la situación económica general del país, México y Perú comparten lugares con índices de alrededor de 110; por otra parte, el de Colombia, Venezuela, Chile y Panamá es de 140 puntos.

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