Detrás de la Red Compartida
CREDITO: 
Alberto Aguirre M.

Hace un año, los abogados Miguel Escobedo Fulda y Javier Martín Gallardo Guzmán salieron a buscar socios al extranjero para su empresa, Comunicaciones Veta Grande, con la que buscarían quedarse con uno de los proyectos gubernamentales más importantes del sexenio: la Red Compartida.

Algunos de los interesados encargaron estudios sobre la credibilidad y la reputación de Escobedo Fulda y Gallardo Guzmán, aunque principalmente buscaban certezas acerca de la viabilidad de lo que altos funcionarios de la SCT y legisladores federales describieron como “el proyecto más importante de la década, en materia de telecomunicaciones”.

Miguel Stuart Escobedo Fulda cumplirá 80 años dentro de un mes y aunque nació en México, cuenta con la nacionalidad británica, por ascendencia materna. Cuando tenía apenas 18 años ingresó al despacho Noriega y Escobedo, que su padre había fundado a mediados de la década de los 30. En los 60, ya con su título de la UNAM, se incorporó como socio.

A mediados de los 70, por Noriega y Escobedo pasaron otros abogados que posteriormente tendrían una carrera importante. Entre ellos Juan Manuel Gómez Robledo (exsubsecretario de Relaciones Exteriores, actual embajador de México en Francia), Eduardo Gallastegui y el exsenador Santiago Creel.

Noriega y Escobedo ocupaba tres pisos de un edificio ubicado en avenida Juárez, frente a la Alameda, a principios de la década de los 70. Cada piso tenía más de 1,000 metros cuadrados. Una década después, allí trabajaban más de 200 personas. En aquella época se le consideraba uno de los cinco despachos de abogados más importantes de México.

Las oficinas están decoradas con cuadros y esculturas adquiridos por Escobedo Fulda. Ésa es una de sus grandes pasiones. De la Alameda se mudaron a la Torre Omega y actualmente tienen su sede en Sierra Mojada, en las Lomas.

A la muerte de su padre, Escobedo Fulda hizo de la firma de abogados una plataforma para promover inversiones. Uno de sus principales cuentas fue Cementos Apasco. También defendió los intereses de las embajadas de Gran Bretaña, Italia y Francia.

En una primera etapa, sus inversiones fueron enfocadas al sector energético, particularmente a la administración de riesgos en materia nuclear, bajo la figura de Pool Atómico. Pero desde hace dos años, por lo menos, enfocaron sus gestiones a las telecomunicaciones a través de Comunicaciones Veta Grande, compañía que estuvo en el centro de la integración del Consorcio Altán, que finalmente ganó el concurso.

Durante un mes, el Consorcio Altán ha tenido una alta exposición mediática. En primera instancia, por la admisión de su propuesta en la licitación internacional APP-009000896-E1-2016. Hace tres semanas, la autoridad federal divulgó que la oferta técnica de Rivada —el otro consorcio que había respondido a la convocatoria— fue declarada no solvente.

El pasado jueves 17, tras de que fuera aceptada la oferta de cobertura y el calendario de despliegue, finalmente fue adjudicada la Red Compartida al consorcio representado por Galdón Brugarolas.

Galdón Brugarolas fue el personaje que logró conjuntar los intereses de los grupos de comunicación y las entidades financieras agrupadas dentro del Consorcio Altán. Economista cartagenés, con cercanía al expresidente español Felipe González, ocupó diversos puestos de responsabilidad en el sector público entre 1970 y 1982. En esa etapa, combinó la actividad profesional con la docente. Hasta que se incorporó a la directiva de Grupo Prisa, como director general de la División Audiovisual y consejero delegado de la Cadena SER.

En 1992 incursionó en el mundo de la telefonía, con la marca ONO, un operador de MVO en España que posteriormente vendió a Vodafone. Mientras, su hermano Rafael incursionaba en México a través de Skandia Vida, empresa aseguradora de capital sueco. Eran mediados del sexenio foxista y entonces fue cuando entraron en contacto con Escobedo Fulda, quien junto con sus hijos trataba de incursionar en el segmento de las energías renovables.

El apoderado y representante común del Consorio Altán había invertido en Geo Alternativa y, antes, en Evertis Spain. En el consorcio Altán convergen otros de los inicialmente interesados en la Red Compartida: Megacable y Axtel, y el Consorcio Veta Grande, de Escobedo Fulda, además de fondos de inversionistas de los Países Bajos y China.

A más tardar el próximo 27 de enero del 2017, Altán deberá constituir la sociedad con propósito específico, según estipula la Ley de Asociaciones Público Privadas; también deberá crear el fideicomiso de administración y fuente de pago; solicitar y obtener del IFT el título de concesión mayorista, y entregar la garantía de cumplimiento de 5,000 millones de pesos a favor de la Tesorería de la Federación. El Promtel contará con el mismo plazo para solicitar y obtener del IFT el título de concesión de espectro. La Red Compartida deberá iniciar su operación a más tardar el 31 de marzo del 2018, cubriendo al menos 30% de la población del país.

EFECTOS SECUNDARIOS

MENSAJE. El senador republicano Jeff Flake, de Arizona, está en México. Y junto con la embajadora de Estados Unidos, Roberta Jacobson, acudirá a la inauguración de la nueva sede de la American Chamber en la Ciudad de México. Inevitable, el tema de la renegociación (término que ha quedado eliminado del léxico oficial) del tratado de libre comercio.

alberto.aguirre@outlook.com

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