Enfoque estratégico en la gestión de gastos e inversiones
CREDITO: 
Martín Jorge del Castillo y Castillo

El Comité Técnico Nacional de Dirección Estratégica del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) promueve el pensamiento estratégico en la dirección de las empresas mexicanas, donde maximizar el valor de los gastos e inversiones tiene orientación hacia un proceso formal de gestión, más allá de sólo el planteamiento como un objetivo de negocio.

De acuerdo a nuestra experiencia profesional, mediciones cuantitativas en los inicios de la gestión de la estrategia, arrojaban que 90% de las organizaciones que no contaban con este proceso, no lograban alcanzar exitosamente sus objetivos según lo esperado. Claramente se trataba de un problema en la ejecución.

Conforme se adoptaron prácticas de gestión de la estrategia, en los siguientes años las mediciones realizadas señalaban que 70% de las empresas que utilizaba este proceso había mejorado su desempeño y resultados. La tendencia muestra una correlación positiva entre la gestión de la estrategia y el desempeño en la ejecución.

Como parte del proceso estratégico, el análisis integrado por las definiciones de misión, rumbo y destino de la empresa, el reconocimiento de la dinámica de los entornos interior y exterior, así como la identificación de los factores con potencial de influencia y afectación, proporcionan mayor claridad en los aspectos de ejecución que la empresa debe considerar para alcanzar su visión.

A partir de dicho análisis se definen los objetivos, mediciones de cumplimiento e iniciativas para desarrollar la estrategia. Se seleccionan las iniciativas que aportarán mayor valor y se establece el presupuesto de gastos estratégicos que harán posible su realización.

En materia de gastos, la empresa identifica tres rubros esenciales: primero, los gastos de operación (OPEX) que se justifican de manera natural y son permanentes a las funciones del negocio, con aplicación en períodos económicos establecidos. Segundo, los gastos de inversión (CAPEX) que son sujetos de evaluación por las diferentes funciones de negocio, buscando justificar su aplicación y maximizar el beneficio aportado en múltiples periodos económicos.

Tercero, los gastos estratégicos (STRATEX) que son aquellos dedicados al financiamiento de proyectos y programas de trabajo, refiriendo las iniciativas que moverán la estrategia, y son habilitadoras del cumplimiento de los objetivos a mediano y largo plazo.

El financiamiento de las iniciativas estratégicas debe permanecer independiente del manejo y efectos a que están sujetos los gastos operativos. Cuando se requieren ajustes de presupuesto, una práctica común es considerar los gastos estratégicos junto a los gastos operativos, sin embargo la empresa debe analizarlos por separado con base en su naturaleza de aplicación y trascendencia para el largo plazo.

La empresa debería atraer los gastos de capital relevantes hacia la gestión de la estrategia, tanto por su trascendencia como por los montos y compromisos financieros involucrados.

Un caso que ejemplifica esta importancia es la inversión realizada por las industrias manufactureras del sector privado y paraestatal, reportadas en el censo económico (Inegi) actualizado en el 2016, cuyo importe de formación bruta de capital fijo (compra, producción y mejora de activos fijos menos ventas de activos fijos) es por un monto de 144,000 millones de pesos, lo que justifica la importancia de promover la gestión de gastos estratégicos de capital en el proceso mismo de gestión de la estrategia, con lo que se busca incrementar los siguientes beneficios:

En primer término existe visibilidad de cómo los recursos financieros están alineados de manera horizontal a los objetivos estratégicos y de manera vertical a las diferentes áreas del negocio. En segundo término, su evolución será revisada en forma periódica en las reuniones de análisis estratégico, facilitando la identificación de riesgos y obstáculos para el logro de propósitos establecidos. En tercer término, las métricas de cumplimiento de objetivos son indicadores ideales del beneficio transversal esperado de las inversiones, lo que facilita el monitoreo y aplicación de medidas de ajuste oportunas.

El Comité Técnico Nacional de Dirección Estratégica del IMEF concluye que el proceso formal de gestión de la estrategia favorece el desempeño y resultados de la planeación y ejecución de los gastos CAPEX y STRATEX, coadyuvando a optimizar el uso de los recursos financieros e incrementar la generación de valor en las empresas mexicanas.

* Presidente del Comité Técnico Nacional de Dirección Estratégica del IMEF.

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