La Lotería de Moreira
CREDITO: 
Manuel Ajenjo

Una condición para ser político es tener facultades histriónicas. Un histrión según el Diccionario es una “persona que se expresa con afectación o exageración propia de un actor teatral”. Es indudable que Humberto Moreira cumple con este requisito. De esta aseveración da pruebas el expresidente nacional del PRI, en una pieza audiovisual que encontré en YouTube y que forma parte de su campaña para diputado plurinominal al Congreso de Coahuila por el Partido Joven. Trataré de describir el video mencionado. Entre paréntesis escribiré mis comentarios sobre conceptos expresados por el candidato. Recurriré a las comillas para transcribir lo que literalmente expresa el político que si fuera actor sus compañeros se quejarían de su tendencia a robar...cámara.

Aparece Moreira con camisa blanca, su nombre y el logotipo de su partido bordados a la altura del pecho. Está sentado y tiene frente a él una mesa con planillas de un juego de Lotería tradicional. Supuestamente se dirige a una persona: “Venga, siéntese”. Luego explica a cámara: “Es que una amiga doña Lupita (...) no quiere salir a cuadro porque dice que le quitan la microdespensa”... (Pienso que se refiere a las que acostumbra dar el PRI en temporada electoral cosa que al protagonista del promocional, más que a nadie, le consta que son “microdespensas” y de que se la quitan, se la quitan).

El actor del video, muestra a la cámara una carta del precitado juego que tiene la figura de una bota y dice: “Hace algunos años nos pusieron la bota (creo que alude a Vicente Fox) en el cuello a todos y nos prohibieron diversiones sanas, entretenimiento responsable, tradiciones mexicanas”. (Moreira miente. Fox podrá haber sido un pésimo presidente pero no le puso la bota en el cuello ni siquiera a las tepocatas como la que nos está hablando; no prohibió ninguna “diversión sana”, ningún “entretenimiento responsable” y, por supuesto, no acabó con “las tradiciones mexicanas” algunas tan arraigadas como la corrupción y la impunidad). “Es decir, prohibieron las Loterías” concluye al tiempo que muestra a la cámara una de las planillas de dicho juego que al decir del candidato plurinominal a la diputación local lo prohibieron y “criminalizaron algo que es sano y que se jugaba afuera de las parroquias”. (En el supuesto que haya sido así, y que yo haya entendido que la figura de la bota significa la presidencia de Fox, ¿qué hizo el alcalde de Saltillo 2003-2005 —el mismo que está denunciando— para impedirlo?)

Desprende del mazo una nueva carta, es la figura del catrín. “Luego el catrín dijo que estos no eran juegos apropiados para la gente. ¿A qué quisiera él que jugaran? ¿Juegos caros? (me imagino que insinúa que se trata de Santiago Creel que permitió los Bingos y similares; aunque según la periodista Lucía Pérez de El Siglo Coahuila mx, la indirecta la dirigió a su hermano Rubén quien promovió la prohibición de los juegos de azar en el estado. El profesor Moreira remata el tema, con un comentario escueto: “El catrín no entendió”. (A decir verdad yo tampoco entiendo la comparación y la relación de tiempo entre la bota y el catrín).

Agarra otra carta, la ve y se sorprende. “¿Y éste que está haciendo aquí?”(...) “Me salió la sirena: El candidato del PAN a la gubernatura que anda vociferando”. (¿Las sirenas vociferan o cantan?) Aprovecha para, sin decir su nombre, enviarle al panista un mensaje personal. “Estaré donde tú quieres, pero trabajando. Cuidándote para que no tengas ningún privilegio cuando te encerremos” (¿De cuándo acá los diputados encierran? El pez gordo hablando de escamas).

“Sigue la Lotería” anuncia el protagonista de la pieza publicitaria. Muestra otra carta. “Y salió el borracho. Calderón como siempre (...) siempre ebrio y cometiendo errores” (Errores como el que según López Obrador cometió al final de su sexenio cuando otorgó el perdón judicial a Moreira). El exgobernador que endeudó a su entidad, concluye su enconado comentario opinando que Calderón “será recordado en la historia como el gran usurpador que superó a Victoriano Huerta”. (Que sea menos, no lo superaría ni tomando coñac, ni luciendo el uniforme militar).

Y así llegamos al clímax de la pieza publicitaria. “Lo que no contaban ellos (¿quiénes?) es que el Partido Joven propondría como candidato a diputado a Humberto Moreira: El valiente”. Apoya su dicho con la imagen de la carta representativa de este personaje. “Que va a hacer que regresen nuestras tradiciones”, señala la Lotería. “Esta diversión sana que a nadie le hace daño” (Imagino dentro de 50 años una estatua en la Alameda Zaragoza de Saltillo con la efigie de este hombre y la leyenda: A Humberto Moreira “El Valiente”, por haber restituido el juego de la Lotería. El pueblo de Coahuila agradecido).

Para terminar recomienda jugar con cuidado porque “luego regresa el catrín, el de la bota y nos amenaza a todos (¿qué clase de amenaza y de cuál de los dos?), pero ellos (ahora son los dos ) no podrán con el valiente: Humberto Moreira, que con su voto llegará al Congreso. Un voto por las candidatas y candidatos del Partido Joven es un voto por Humberto Moreira”.

Con sólo poner en el buscador de su computadora YouTube Moreira Valiente Lotería encontrará la pieza aquí narrada y comprobará que Humberto Moreira no sólo es un histrión, también es un orate.

elprivilegiodeopinar@eleconomista.com.mx

Recibe contenidos de El Economista directamente en tu correo electrónico. Suscríbete a nuestro boletín aquí.

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de