¿De verdad creen que se equivocó Calderón?
CREDITO: 
José Fonseca

De unas semanas a la fecha, hay una corriente de opinión que critica acremente al ex Presidente Felipe Calderón porque desde el principio de su sexenio emprendió lo que llamó “guerra” contra las bandas del crimen organizado.

Algunas opiniones son por interés político, movidas por las ambiciones políticas de los adversarios del ex presidente. Otras alentadas por los interese económicos que impulsan la legalización del consumo de marihuana, como si ésta fuera la única droga que manejan los narcotraficantes.

Nunca he sido fan del ex presidente, pero los críticos por la lucha antidrogas sólo toman en cuenta criterios políticos para juzgar la decisión y cometen el error de siempre: no consideran las circunstancias del momento en que se tomó la decisión.

Los no elegidos piden se incumpla la ley

El Comité Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción posiblemente sobredimensiona sus facultades, pues exige que el Ejecutivo Federal explique la razones para escoger a los 18 magistrados propuestos al Senado para cubrir las vacantes del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

Con el acompañamiento de sus fieles ONG le exigen al Senado no decidir sobre los propuestos, a menos que se complazca a los “ciudadanos”. Y, claro, cuentan con el acompañamiento de algunos senadores.

Alguien debiera explicarles que el Tribunal tiene una ley orgánica, la cual prescribe que el Ejecutivo Federal propondrá al Senado a los magistrados. Y que el Senado, sólo el Senado, decidirá si los aprueba o los rechaza. ¿Están por encima de la ley?

Obstáculos en lucha contra criminales

Las bandas criminales que han integrado poderosas redes del robo de combustible y creado profundas relaciones con las comunidades con quienes, como ya se dijo, comparten apenas las migajas de sus millonarias ganancias, empiezan a ser un asunto de seguridad nacional.

Todos, claro, exigen que se les aplique todo el peso de la ley, lo cual significa enfrentarlos como ya ocurrió en la zona de Palmarito, Puebla, y enfrentar a los civiles que son sus cómplices, pero hasta en la difusión de la información hay excesiva corrección política.

La mayoría de las notas no se refieren a los criminales como tales, ni a los civiles que se han convertido en sus cómplices y cuyas manifestaciones son vistas como protesta social. Con tanta corrección, la batalla contra los criminales está perdida de antemano.

NOTAS EN REMOLINO

El dirigente nacional del PAN Ricardo Anaya ha decidido que uno es dueño sólo de su silencio y deja correr la polémica entre panistas con la misma parsimonia de quien ve llover y no se moja, o de quien tiene sólida línea de defensores... La mayoría de la opinión publicada, seguramente, no coincide con la posición del candidato priísta a la gubernatura del Estado de México Alfredo del Mazo, quien se dijo a favor de la vida. Eso mostró un coraje político y civil del que tantos carecen. ¿Debo decir carecemos?... Por supuesto que el jefe de gobierno de la Ciudad de México Miguel Ángel Mancera tiene su propio objetivo trazado. Pronto desbrozará el camino... Como muestra de solidaridad, la ahora llamada bancada de la izquierda, con el PT y Morena, se negó a votar para exigirle al dictador venezolano convocar a elecciones democráticas... Si este año estará a casi 40 por ciento de avance la obra del nuevo aeropuerto de la ciudad de México, a finales del año próximo podrá ser casi sesenta por ciento. ¿Quieren echar toda esa inversión a la basura por caprichos de ignorancia parroquial?...

Recibe contenidos de El Economista directamente en tu correo electrónico. Suscríbete a nuestro boletín aquí.

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de