Voracidad y despilfarro
CREDITO: 
Manuel Ajenjo

Señoras y señores, hoy les quiero sugerir que no nos avergoncemos de que nuestro querido país que, por cierto, pasado mañana cumplirá 207 años de vida independiente, ocupe el lugar 123 en corrupción entre las 176 naciones que fueron evaluadas por el último Índice de Percepción de la Corrupción realizado en el 2016. No nos clavemos en las cifras negativas, fijémonos en las positivas. México tiene en su sistema de justicia a los ministros y consejeros mejor pagados de Latinoamérica, con salarios al mismo nivel que los de los países más desarrollados del mundo.

De acuerdo con las previsiones salariales incluidas en la propuesta del paquete económico del 2018, cada Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ganará durante el próximo año 4 millones 659 mil pesos de sueldo, más 853 mil 223 pesos de “pago de riesgo” —en su trabajo están expuestos a trances peligrosos desde las amenazas de muerte hasta las mentadas de madre—. A estas cantidades sume usted un millón 341 pesos por prestaciones entre las que se incluye la prima vacacional —un dinero para pagar sus vacaciones cortas; las largas las toman en la Suprema Corte. Esta última cantidad también incluye aguinaldo, seguro de gastos médicos mayores, seguro de separación individualizado y ayuda para anteojos. (Y eso que la justicia es ciega).

Según las mismas previsiones salariales, cada consejero de la Judicatura ganará durante el 2018 un sueldo de 4 millones 715 mil pesos, más prestaciones por un millón 384 mil 487 devaluados pesos y también 853 mil 223 pesos de “pago de riesgo” —aunque ellos sólo están expuestos a las mentadas—.

También les quiero proponer que no nos preocupemos de que México, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ocupe, entre los 39 países miembros de la misma, el último lugar en acceso a estudiar una carrera universitaria. Según la organización que presta asesoría para mejorar las políticas públicas de los países que la componen, sólo dos de cada 10 adultos mexicanos han tenido acceso a estudiar una carrera universitaria, el promedio más bajo. En compensación podemos presumirle al mundo que si bien nuestra democracia no es perfecta está entre las de mayor costo en el mundo, si no es que es la más cara. Según informó El Economista el pasado lunes, para los comicios del 2018, en los que se renovarán 3,327 cargos de elección, entre ellos el de presidente de la República, el Paquete Económico ha reservado para los partidos políticos y las tres instituciones que se encargan de organizar, cuidar y calificar las precitadas elecciones la cantidad de 29,000 millones de pesos.

El que escribe lo que usted tiene frente a sí, piensa que sería muy dañino para la salud mental de las lectoras y los lectores el saber que la precitada Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos considera que México es el país, de los 39 que la conforman, con el salario mínimo más bajo. La remuneración en nuestro país por hora de trabajo es apenas de un dólar con un centavo por hora, cifra inferior a los niveles de países con economía similar a la mexicana, como Chile (2.2 dólares por hora) y Turquía (3.49 dólares). Sin embargo, refractario que soy a las noticias tóxicas que sólo producen pesimismo, prefiero invitar a quien esté leyendo mi modesto trabajo a sentirse orgulloso de ser mexicano, porque, entre otras cosas, según un informe del diario La Nación de Argentina, el nuestro es el país de Latinoamérica —el informe también incluye a España— que mejor paga a sus legisladores:

La LXIII Legislatura que concluirá sus sacrificadas labores el año próximo, recibirá según el Proyecto de Presupuesto de Egresos del 2018, 927 millones de pesos más que los 14 mil 447 millones de pesos que les fueron asignados en el 2017. Los 15 mil 374 millones que suma el botín, quiero decir la partida presupuestaria adscrita, será repartida así: cada uno de los 128 senadores ganará 2 millones 796 mil 810 pesos por concepto de dieta, seguro de separación, seguridad social, aguinaldo y seguro de gastos médicos mayores —tenemos que conservarlos sanos y en perfectas condiciones, que a nadie se le ocurra decir que vayan al ISSSTE o al seguro social como cualquier mortal.

Por los mismos conceptos, los 500 diputados federales se llevarán a la bolsa —al banco o a las Islas Caimán— un millón 973 mil 763 pesos. Eso sí, las cantidades aquí apuntadas no son libres de impuestos; tal vez los diputados, sí.

Por último quiero hacer notar que también los mexicanos podemos presumir que el secretario general de la Organización doblemente citada aquí, la famosa OCDE, es un paisano, el economista tamaulipeco José Ángel Gurría quien logró la hazaña de ser el jubilado más joven del mundo: se jubiló a los 43 años, luego de trabajar 11 largos meses en la gubernamental Nacional Financiera. ¡Ánimo! ¿Quién dice que no se puede?

Necesidad

Como ya pudo percibir el lector mediante la lectura de la columna de hoy, el que la escribe da muestras de cansancio; por lo tanto se dispone a tomar unas vacaciones —sin prima—. Regresaré a estas páginas el martes 3 de octubre del año que está corriendo hacia su final.

elprivilegiodeopinar@eleconomista.com.mx

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