Del borde del abismo a la euforia en 12 meses
Hace 367 días que el mundo financiero parecía llegar a su fin. Fue justamente el 9 de marzo del 2009 cuando los principales índices bursátiles tocaron su nivel más bajo en los últimos 15 años, culminando un proceso de ajuste a la baja de 18 meses en el que los índices pasaron de máximos históricos a mínimos no observados desde 1996-97.
Si bien la mayoría de los indicadores se encuentran aún lejos de los máximos observados en el 2007, la mayoría de los activos financieros han tenido un rally sin precedentes en los últimos 12 meses, con ganancias entre 60 y 80% para los indicadores bursátiles de EU y superiores a 100% para varios índices de mercados emergentes dentro de los cuales destacan los mercados más grandes de América Latina.
Durante los últimos 12 meses, el Bovespa de Brasil ocupa el primer lugar de rendimiento entre los mercados más bursátiles, con un aumento de 152% en dólares; mientras que México se sitúa también dentro de los cinco primeros lugares, con un rendimiento en dólares de 131 por ciento.
A pesar de que las condiciones económicas a nivel global han cambiado de manera dramática en los últimos 12 meses, existe aún un considerable nivel de incertidumbre sobre la sustentabilidad de la actual recuperación económica. Esta incertidumbre que prevalece sobre el futuro de la recuperación se ha hecho presente en los mercados de manera intermitente.
Sin embargo, actualmente existe una interesante dicotomía entre el sentimiento positivo que reflejan los mercados sobre el panorama económico y la posición cautelosa de muchos observadores, inclusive autoridades sobre el desempeño futuro de la economía a nivel global y sobre todo en los países desarrollados.
Por un lado, los mercados accionarios se han beneficiado de una serie de factores favorables como un entorno de tasas de interés muy bajas (prácticamente en cero), un nivel sin precedentes de estímulos monetarios y fiscales que han inyectado una gran cantidad de liquidez a la economía global y la capacidad de generación de utilidades de las empresas que se han adaptado de manera ágil a las cambiantes condiciones económicas. Todos estos factores seguirán creando un entorno favorable para los mercados accionarios a nivel global.
Sin embargo, los niveles actuales de valuación parecen de nuevo incorporar sólo buenas noticias y minimizar riesgos importantes que aún prevalecen. La economía global aún enfrenta retos importantes, como la reactivación del mercado laboral en los países desarrollados, la recuperación del mercado residencial, el retiro gradual de los estímulos fiscales y monetarios, y la implementación de programas de ajuste fiscal para reducir los crecientes déficit públicos de varios países desarrollados.
A pesar de que la recuperación económica en algunos países, como EU, se está dando de manera acelerada, estos riesgos podrían truncar la recuperación o por lo menos descarrilarla temporalmente.
Todos éstos son problemas de gran envergadura que de manera intermitente han sido considerados o ignorados por los mercados. Durante la segunda mitad de enero de este año y todo febrero, los mercados tuvieron un comportamiento a la baja ante la súbita percepción de que la situación fiscal en Grecia era insostenible y que esto podría traer consecuencias importantes para el resto de Europa.
Sin embargo, conforme se dieron a conocer posibles apoyos, sin importar los detalles de otros países de la Unión Europea a Grecia, el miedo se empezó a disipar y hoy parece que nada hubiera sucedido. En lo que va del año, el S&P y el Dow Jones están en territorio positivo con rendimientos de 2.3 y 1.3%, respectivamente. Nuestro pronóstico no es el de una debacle ni mucho menos, pero sí lo es de un entorno en el cual todavía existen riesgos y en el cual los niveles de valuación no dejan mucho espacio para más sorpresas positivas pero sí para las sorpresas negativas.
Nuestro pronóstico es que los índices accionarios de EU podrían cerrar el 2010 con ganancias de entre 7-9%, lo cual es favorable comparado con 0% que rinden las inversiones libres de riesgo de corto plazo en dólares y 3-4% de rendimiento que se puede obtener al comprar bonos del Tesoro a 10 años. No obstante, a un año del abismo, no podemos olvidar que todavía existen riesgos importantes y que lo único que es seguro es que la volatilidad en los mercados seguirá presente en lo que resta del año.
México se ubica entre los cinco mercados bursátiles más grandes, con un rendimiento de 131% en dólares.












Del borde del abismo a la euforia en 12 meses
Sin duda lo peor ya pasó, pero existen en mi opinión 3 grandes desafíos: 1) la burbuja inmobiliaria y calentamiento de la economía China, 2) el margen menor de maniobra de los países en continuar con los programas de estímulo, porque el efecto podría ser la hiper-inflación, y 3) el sistema financiero internacional continúa virtualmente igual que antes, se requiere de mayor regulación y supervisión sobre el sector. Estoy de acuerdo con Ud. que el futuro es bastante incierto, pero tenemos que verlo con optimismo, trabajar el doble y ser más eficientes.
Excelente artículo, lo felicito.
Del borde del abismo a la euforia en 12 meses
El mayor problema financiero es el exceso de liquides en los mercados con ganancias muy altas que pueden provocar hiperinflación.
Como sacar del mercado esa cantidad de dinero inyectado para salvar a los Bancos S.A., Aseguradoras S.A. Inmobiliarias S.A., Fabricantes de coches, Seguros de Desempleo, entre otros que han generado perdidas muy importantes Fiscales.
Y nuevamente son los operadores del dinero llámense Bancos S.A. y derivados pagando intereses muy bajos y continuar cobrando intereses altos e inclusive con cláusulas de incremento anual como en el caso de Créditos Hipotecarios a largo plazo.
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