Cómo se ejerce la soberanía tributaria
Recursos públicos
Eduardo Revilla
Profesor Derecho Fiscal ITAM
MÁS DEL AUTOR
CREDITO: 
Eduardo Revilla

La Constitución indica que la nuestra es una República representativa, democrática y federal. Esto implica que si bien la soberanía radica esencial y originalmente en el pueblo, éste la ejerce a través de sus representantes democráticamente electos.

Estos dictados constitucionales no constituyen un tema menor, pues son el basamento que define nuestra forma de gobierno.

Ahora que andamos de ánimo Bicentenario, recordemos que la cruenta disputa para definir en quién recaía la soberanía -si en el Congreso o en el Ejecutivo- acabó disolviendo a ambos y fusilando al segundo, dando pie a la Constitución de 1824, cuyo texto adoptaba la forma republicana, representativa y popular, evitando -cuidadosamente- la referencia al depositario de la soberanía. Siguiendo la doctrina estadounidense, no fue sino hasta 1857 que encontramos el texto que sigue vigente desde entonces y que reconoce que todo poder dimana del pueblo y se instituye para su beneficio.

Nadie imaginaría que al festejar el Bicentenario, la soberanía radicaría, ya no en el pueblo, sino en los gobernadores del PRI.

El firme anuncio, por parte de legisladores de ese partido, de bajar el IVA a 15% parecía responder a un reclamo popular en ese sentido, máxime que su incremento en el 2010 se había anunciado como una medida para hacer frente a un hueco en las finanzas públicas que, al final -y según denunciara el propio PRI- nunca existió. Después supimos que el apoyo priísta al incremento del IVA constituyó una divisa de cambio para evitar alianzas del PAN con el PRD en las próximas elecciones del Estado de México.

Roto el pacto antialiancista, los diputados del PRI salían de su cónclave pre-parlamentario decididos a abanderar la reducción del IVA en favor de las clases populares, arrinconando de paso al gobierno federal como represalia a su enlace con el PRD. Pero cuál sería su sorpresa, al ver que los primeros en reaccionar y oponerse a la medida fueron los gobernadores priístas, aduciendo una reducción en las partidas presupuestales a sus estados por cerca de 30,000 millones de pesos. Todo esto mientras el Secretario de Hacienda denunciaba que la deuda de los estados había crecido 30% para llegar a 270,000 millones de pesos, lo que evidenciaba su incapacidad para recaudar tributos locales.

Las penosas declaraciones y argumentos de los legisladores tricolores para recular y someterse a las instrucciones de los ejecutivos estatales no merecen mayor comentario. Los gobernadores impusieron su voluntad y lo hicieron sin el menor recato.

El resultado no sólo fue que el IVA no bajó, sino que los gobernadores establecieron su agenda presionando por mayores recursos (cerca de 60,000 millones de pesos). Estos recursos aparecieron de estimar el precio del barril del petróleo, de reestimar la tasa de crecimiento y de revivir una propuesta de un senador panista y otra de algunos diputados ecologistas para aumentar el IEPS a la venta de cigarros y gravar con dicho impuesto la venta de bebidas energetizantes, respectivamente.

El Club de Industriales se convirtió en recinto parlamentario y ahí acordaron las cúpulas partidistas, con la venia de la Secretaría de Hacienda, la agenda de los gobernadores. La divisa de cambio fue ahora el inminente desafuero del diputado Godoy Toscano y evitar las burlas a los diputados del PRI por su arrepentimiento en el tema del IVA.

El Congreso echó por tierra la oferta del gobierno de que no habría reforma fiscal que impusiera nuevos tributos o elevara los existentes y ahora, en el 2011, los contribuyentes estrenarán el quinto impuesto en lo que va de la presente administración y experimentarán el séptimo incremento impositivo en ese mismo lapso.

Si diputados y gobernadores protestaron guardar y hacer guardar la Constitución, nada mal les vendría bajarla a su iPad y darle lectura de vez en cuando.

erevilla@eraa.com.mx

1 Comentarios
Comentarios
Anónimo
Agregado:
9 Oct 2012 |
13:02 PM

Que padre aprendi.

Periódico El Economista es una empresa de