La verdadera crisis es la alimentaria
Todo sucedió de acuerdo con el guión. Después de conocer las cifras sobre el aumento de la pobreza en México, los funcionarios públicos salieron a matizar y minimizar la información al tiempo que los opositores y sus pasquines hablaban de la pobreza como el fracaso nacional de esta administración.
A pesar de que hay un aumento en el número de pobres en el país, la primera línea de la comunicación oficial del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) sobre los resultados de la medición de la pobreza 2010 dice que se redujeron las carencias sociales en los servicios de salud, acceso a la seguridad social, vivienda y educación.
Sin embargo, la nota es otra más allá de aceptar, líneas adelante, que se redujo el ingreso real de los hogares. El problema está en el más básico de los rubros: el de la alimentación.
Rezagado hasta la tercera hoja de la comunicación oficial, el acceso a la alimentación es la verdadera tragedia de la crisis económica que atraviesa el país.
Y bien vale decir que la crisis sigue. Esos datos no hacen sino confirmar que, a pesar de lo que nos pueda decir la IGAE, la inflación o la producción industrial, hay una crisis alimentaria en México.
Dice la medición de la pobreza del Coneval que el porcentaje de personas con carencia por acceso a la alimentación pasó de 21.7 a 23.8.
Estos porcentajes puestos en número de personas arrojan un dato escalofriante. En el 2008, 23.8 millones de personas no tenían ni para comer. Dos años después la cifra alcanzó los 28 millones de personas.
Ya es suficiente razón para llamar la atención de todos un aumento de más de 4 millones de personas en esta condición, pero lo es más el hecho de que esta crisis (la de los alimentos) no se ha superado.
Desde el 2007 los precios de los alimentos han mantenido un incremento constante en todo el mundo. Lo mismo los cereales que los lácteos, las frutas, verduras o la carne. Solamente la crisis financiera de Estados Unidos y la Gran Recesión mundial que estallaron en el 2008 ayudaron a que, de manera temporal, durante el 2009 los precios de los alimentos bajaran.
La crisis de los alimentos no está superada, al contrario. El índice de precios de los alimentos de la FAO subió en junio 1% en comparación con mayo y 39% más que hace un año. Está sólo a cuatro puntos de su máximo histórico de febrero pasado.
Cuando se levantó la encuesta que ahora arroja estos datos de pobreza en México, el índice de los alimentos estaba por debajo de los 170 puntos. Hoy está en 234 puntos, lo que significa que se ha agravado el problema.
Los precios del maíz están también cerca de los niveles máximos históricos. El arroz y el azúcar, que son parte de una dieta general, siguen subiendo de precio.
El trigo tiene una baja temporal de precios pero no suficiente para compensar sus propios incrementos de los últimos meses y como para sustituir otros productos.
¡Qué bueno que mejoren indicadores de vivienda o educación en el país! Eso ayuda a lucir los resultados de los programas sociales. Pero es la crisis alimentaria actual la que debería generar las reacciones inmediatas.
No pueden no decir que se trata de una crisis cuando en dos años aumentó en más de 4 millones de personas que no tenían lo suficiente para comer. Y cuando, de esa fecha a este momento, se han elevado sustancialmente los precios de los productos básicos.
Como ya lo había adelantado aquí, en el gobierno están pensando en hacer una medición no programada para que el índice general de pobreza refleje lo que ha pasado con la economía durante el resto del 2010 y lo que alcancen a medir del 2011.
Es predecible que haya mejores resultados pero también es de esperarse que la pobreza alimentaria aumente. Así que, si es que quieren medir la pobreza para actuar más rápido, no podrían volver a pasar por alto este indicador como sucedió ahora.
Y si se trata de una forma de presumir avances en el combate a la pobreza unos meses antes de las elecciones, seguro que podríamos esperar ver el indicador de la crisis alimentaria escondido en algún párrafo del comunicado de esa medición especial de la pobreza que quieren hacer.
Por lo pronto, hay una crisis alimentaría muy seria en este país y no la podemos desatender.












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