La amenaza del ajuste fiscal en EU

CREDITO: 
Joaquín López-Dóriga Ostolaza

La situación no es tan buena en EU, pero los retos son mucho más salvables que los que enfrentan 
en otros países desarrollados, como Japón.

Un apretón fiscal demasiado fuerte en los próximos meses sin duda sumiría a la economía de Estados Unidos en una nueva recesión.

Desde el año pasado, el Congreso de Estados Unidos se encuentra en una situación de impasse para consensuar un plan de reducción de deuda y disminución del déficit fiscal de mediano y largo plazo.

Después del triste espectáculo montado por republicanos y demócratas para lograr un acuerdo encaminado a subir el techo del endeudamiento federal –evitando un inminente default de sus obligaciones–, el gobierno de EU estableció un Super Comité bipartidista con la tarea de formular un plan presupuestal multianual para balancear el presupuesto y reducir el nivel de apalancamiento, que se encuentra en máximos históricos y amenaza con rebasar 100% del PIB en un lapso menor a 10 años si no se hacen los ajustes necesarios.

Desafortunadamente, el Super Comité bipartidista no logró llegar a un consenso para formular el plan multianual, difiriendo las decisiones presupuestales más complicadas hasta después de la elección presidencial de noviembre.

La polarización del ambiente político y la parroquialización de la política en EU amenaza con convertir el proceso de toma de decisiones para la reducción del déficit en un nuevo circo político, donde las decisiones más complicadas tendrán que ser acordadas en los últimos días de trabajo de una Legislatura dividida que va de salida.

La mayoría de los especialistas anticipan que la ausencia de acuerdos en el corto plazo provoque una desaceleración económica importante para el 2013 y algunos inclusive anticipan que dicha desaceleración podría comenzar a darse desde la segunda mitad del 2012.

En ausencia de consensos para nuevos acuerdos, el Presupuesto de Ingresos y Egresos para el 2013 implica un apretón fiscal muy importante que, de acuerdo con los expertos, podría representar entre 4 y 5% del PIB.

El apretón fiscal se daría como una combinación de aumentos en impuestos, recortes en el gasto y expiración de algunos incentivos fiscales.

Las autoridades enfrentan una situación complicada, ya que deben balancear la exigencia de un ajuste fiscal que reduzca el déficit público en el mediano plazo con la fragilidad actual de la economía.

Un apretón fiscal demasiado agresivo en los próximos meses sin duda sumiría a la economía en una nueva recesión.

Aunque hay opiniones, como la de Ben Bernanke, que plantean que un ajuste fiscal en el mediano plazo no es incompatible con medidas temporales de estímulo, la radicalización de los actores políticos plantea una situación muy complicada.

Por un lado, los republicanos están asumiendo una posición dogmática de “no más impuestos”, aun cuando estos impuestos podrían ser compensados con algunos recortes de gasto.

Por el otro lado, los demócratas parecen obstinados en no reducir el gasto en seguridad social.

Lo más frustrante es que un acuerdo para evitar el apretón fiscal debería ser fácilmente alcanzable.

Aunque la situación fiscal de EU no es buena, los retos son mucho más salvables que los que enfrentan otros países desarrollados, como Japón, y algunos miembros de la Unión Europea. EU debería poder cumplir con un planteamiento como el que hace Bernanke, donde el ajuste fiscal en el mediano plazo no esté peleado con medidas temporales de estímulo.

La parálisis política inducida por la miopía electoral amenaza con exacerbar la crisis de confianza que se vive actualmente.

Los políticos, tanto en EU como en Europa, se han convertido en la principal amenaza a la endeble recuperación económica, dejando toda la carga en apoyar la recuperación a la política monetaria y los bancos centrales.

Esta miopía política está convirtiendo a la política económica en un discapacitado, donde se está empujando al límite la eficacia de la política monetaria, mientras la eficacia de la política fiscal se desperdicia y queda perdida en la miopía de los intereses políticos.

joaquinld@eleconomista.com.mx

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Los mentirosos

Si si, los politicos tienen la culpa de todo, si la economia se manejara solo por economistas tecnicos todo irir fenomeno, pero justamente los politicos estan aplicando las ideas de los econmistas que dicen que los politicos no sirven, y aplican las politicas que ellos aplicarian, y todo VA FENOMENO desde que las ideas de los economistas dominan la politica, Anda al diablo, mentiroso

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