Peña Nieto, presidente... 
¿Ahora qué?

CREDITO: 
Enrique Campos Suárez

No tiene margen para dar bandazos.

Aun en los tiempos en que no había más remedio en este país que un priísta le pasara el poder a otro priísta, este país sufría una reinvención casi total.

Aquello de la dictadura perfecta de Mario Vargas Llosa sobre el sistema político mexicano era algo más que una frase para molestar al poder. Era totalmente cierto. El que llegaba, enterraba políticamente a su antecesor y reinventaba todo.

Veamos en la historia la forma de gobernar de Lázaro Cárdenas y la reinvención que hizo de México Miguel Alemán. O las diferencias entre López Portillo y Salinas de Gortari.

Ese borrón y cuenta nueva se mantiene hoy en México pero sólo a nivel local, estados y municipios siguen practicando esa barbaridad del poder.

El mejor ejemplo es el Distrito Federal. Y el monumento a los bandazos de gobierno son los parchados segundos pisos del periférico.

Pero, a nivel federal, se ha acotado la facultad de un Presidente de imponerse como un dictador que pueda cambiarlo todo. Y eso lo aprendimos a punta de crisis sexenales.

Este país implicaba un cambio de gobierno y una crisis sexenal que le acompañara con su respectiva devaluación monetaria como banderazo de salida para los malos tiempos.

Obviamente, mi interés es la transición económica y ahí se nota la mano de la institucionalidad. Uno de los tránsitos mas tersos que ha tenido este país se dio entre el presidente priísta Zedillo y el panista Fox.

No hubo crisis, sino una continuidad de las políticas de ajuste económico tan severas como las asumidas tras la crisis del 94-95. El Vicepresidente con cargo de Secretario de Hacienda, Francisco Gil, se encargó de que el camino financiero fuera de continuidad.

Uno de los grandes logros estructurales de aquella administración fue la Ley Federal de Presupuesto de Responsabilidad Hacendaria, que obligaba estrictamente a la disciplina fiscal. Y digo obligaba porque este gobierno la modificó para permitir un poco de margen de deuda.

Gil dejó en inmejorables manos la hacienda pública y Agustín Carstens, de la mano del autónomo Gobernador del banco central, Guillermo Ortiz, garantizaron una tersa transición entre panistas.

No es gratuito que las dos administraciones que mejores resultados macroeconómicos han arrojado en muchas décadas sean las de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Ahora, José Antonio Meade ha entregado ya de facto el manejo de la Secretaría de Hacienda al equipo del all mighty Luis Videgaray. Ya en unas horas, formalmente, tomará protesta como su titular.

Hay un reto enorme por delante que podría implicar un riesgo para alguien que quiere impresionar y no supiera cómo reaccionar.

Es un hecho que la economía mexicana tiene hoy un pronóstico unánime de desaceleración durante el 2013. Sí, una ralentización económica durante el primer año de gobierno de Peña. Pero eso no es su culpa.

La economía mundial no ayudará. Y, desde dentro, lo que se debe hacer es procurar cambios estructurales, nunca pensar en medidas que causen impacto temporal y daño permanente, como aumentar el gasto o disminuir el ingreso tributario para inyectar esteroides a la economía.

Ésta es una posibilidad que se antoja poco probable ahora que sabemos quién se quedará con la responsabilidad hacendaria, además de que el Banco de México es prudente pero muy firme en sus acciones.

Y más allá de que, otra vez, el manejo financiero queda en buenas manos con la dupla Videgaray-Carstens, lo cierto es que el marco institucional respalda y al mismo tiempo acota cualquier ocurrencia del presidente Peña Nieto.

Por el norte, el gobierno de Peña Nieto tendrá la barrera de un acuerdo comercial con América del Norte que acaba justo de refrendar en estos días. Por un costado, tiene un Congreso donde no tiene mayoría en ambas cámaras y donde su prestigio depende de su capacidad negociadora.

Por el otro lado, tiene a los mercados financieros muy emocionados con su desempeño y, al mismo tiempo, muy pendientes de sus decisiones. Y, al sur, bajo la interpretación financiera del término, tiene una recesión en Europa, una amenaza fiscal en Estados Unidos y una enorme competencia en el resto del continente.

Además, el Banco de México, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, las organizaciones de la sociedad civil, la prensa, en fin... Actores políticos que han ganado espacios que no querrán perder.

Peña Nieto marcará su estilo, no hay duda. Pero no puede, no tiene margen, para dar bandazos al peor estilo de los que daba su partido en otros tiempos que ostentaba el poder.

ecampos@eleconomista.com.mx

59.29 % no votaron, por peña nieto el gano con el 38.21

el 59.29 % de los mexicanos no votaron por peña nieto, cocncuerdo que es y sera una gran depresion de peña nieo, no solo de l pais.....ahoar es nuestro señor presidente....señor presidente enhorabuena, me parece que peña nieto trae energia porque es joven, pero los amigos que lo acompañan, por citar a beltrones y gamboa en la s camaras, pa su mecha pulgoso..esos tipos si hay que cortarles las uñas y la lengua...bueno a trabajar mi quique...porque en verdad el pueblo de mexico y tus colaboradores de camara te han asignado un buen sueldo...a desquitar el sueldo. buena suerte....mi estimado quiquin.

Nula crítica

La nula crítica de Quique hacia Carlos Salinas y su nefasto programa neoliberal, que seguimos padeciendo, demuestra su falta de interés en la solución de los problemas nacionales.

Mucho éxito a Luis

Sr. Campos:

De los comentarios:

"...otra vez, el manejo financiero queda en buenas manos con la dupla Videgaray-Carstens, lo cierto es que el marco institucional respalda y al mismo tiempo acota cualquier ocurrencia del presidente Peña Nieto..."

"... Peña Nieto marcará su estilo, no hay duda. Pero no puede, no tiene margen, para dar bandazos al peor estilo de los que daba su partido en otros tiempos que ostentaba el poder ..."

De Cartens no tenemos la menor duda que como banquero central seguirá siendo un hombre cabal y responsable en el manejo de las finanzas contrario al chabacano Ben Shalom Bernanke que se sube a su helicóptero-QE3 y anda pirueteando como adolescente con auto deportivo nuevo junto con su inseparable amigo, uno con "portafolios de madera" quien se fusila frases de un tal "Martín".

Ni que decir de GreenSpam quien se las tuvo que ver con "trucos de magia exóticos" que cada día resultaban en una sorpresa -al mas mero estilo de la película alucinógena Mr. Magorium- cuando abría su portafolio-chistera, además de los continuos desastres que provoca "su mano alienígena" que traviesamente le quita un calcetín cuando en realidad se lo quiere poner.

Ni que hablar del disparatado-frenético de Luis Echaverrinches quien se ponía a imprimir dinero como apostador-empedernido cuando comprometía el presupuesto. O que decir de Salinas que aplicó políticas económicas disfrazadas de "liberalismo Social" (al mas mero estilo de Carlos Saúl Menem ex-presidente de Argentina) y por arte de magia las reservas de Banxico por 5,000 millones de usd a favor terminaron en 55,000 millones usd de deuda en solo unos segundos.

Pero ¿Qué podremos decir de Don Luis? Se dice que como diputado federal durante la LXI Legislatura tuvo algunos aciertos, pero en la parte de Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, y específicamente del EdoMex todavía no nos ha platicado de donde salió el dinero para pagar, por ejemplo, 120 espectaculares a 10,000 pesos diarios cada uno durante todos los meses que estuvo en campaña el antes candidato ahora presidente electo... No estaría demás que pusiera esos ejercicios presupuestales en el ASF -o equivalente- los cuales él personalmente revisó y aprobó.

Se dice que a Carstens le han ofrecido muy buenos empleos en bancos de Inversión, super Bancos e incluso es un buen candidato para el FMI o el BM, se menciona además que es un candidato idóneo para dar cátedras de economía en prestigiosas universidades nacionales y del extranjero mientras que Quique, Miguel o Luis no fueron famosos antes de la Paloma -me corrigen si no es así-.

Con todo, deseamos fervientemente que Don Luis -quien tiene la imagen de ser un caballero- funcione bien de mancuerna con Carstens o de otro modo a los que nos irá mal es a los mexicanos de a pie.

los de a pie

hace mucha falta o mejor dicho urge que el dinero que se destina a la clase más pobre llegue