Adiós al 2016
CREDITO: 
Joaquín López-Dóriga Ostolaza

A unos días de que concluya este año, ha llegado la hora de hacer un recuento de los sucesos más importantes desde el punto de vista económico y financiero.

Este año será sin duda recordado por acontecimientos políticos de amplias repercusiones económicas, como el voto a favor del Brexit en el Reino Unido a mediados de año y la improbable elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Sin embargo, el 2016 también será recordado por los siguientes sucesos: I) el desplome de los precios del petróleo a su nivel más bajo en 15 años y su subsecuente recuperación para estabilizarse en un nivel cercano a los 50 dólares por barril; II) la reafirmación del dólar como la moneda más fuerte; III) la estabilización temporal de la situación económica en Europa; IV) el reinicio del ciclo de normalización de la política monetaria por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed); y V) el rally de los mercados accionarios en Estados Unidos que llevó al Dow Jones, S&P 500 y NASDAQ a marcar nuevos máximos históricos.

A pesar de eventos sorpresivos como el Brexit y la elección de Donald Trump, que introducen un importante grado de incertidumbre al panorama económico del 2017, la conclusión del año ha sido de calma relativa para los mercados. Esto contrasta drásticamente con el comienzo del 2016, cuando los mercados financieros se desplomaron y la aversión al riesgo repuntó dramáticamente.

Pero, a partir de febrero, los mercados comenzaron un repunte constante que fue interrumpido a finales de junio con el sorpresivo voto a favor del Brexit en el Reino Unido. No obstante, el ajuste fue relativamente corto ya que para mediados de julio los mercados habían comenzado una nueva racha alcista y a finales de ese mes, se marcaron nuevos máximos históricos para los tres índices.

Los mercados se mantuvieron laterales durante buena parte de agosto y septiembre pero comenzaron a ajustarse a la baja conforme se empezó a acercar la fecha de las elecciones en Estados Unidos.

Sin embargo, a partir de la elección de Donald Trump a principios de noviembre, los mercados no han parado de subir. Aunque hay un alto grado de incertidumbre sobre la dirección que tomará la política económica y comercial de Estados Unidos, los mercados parecen estar convencidos que la elección de Donald Trump coincidirá con el final de un periodo post-crisis, caracterizado por un crecimiento económico endeble y la ausencia total de inflación.

El comportamiento de los mercados parece anticipar una nueva era de desregulación, menos impuestos, mayor inflación y mayor crecimiento que sin duda vendrá con tasas de interés más altas. Mientras los mercados accionarios de Estados Unidos han tenido un desempeño muy positivo, el mercado de renta fija americana ha sufrido marcadamente ante el probable escenario de tasas de interés más altas.

Durante casi nueve años el factor determinante detrás del desempeño del mercado accionario americano ha sido la gran ola de liquidez creada por la política monetaria expansiva de la Fed. Ahora que la Fed ha reanudado su ciclo de normalización, el desempeño del mercado accionario estará más ligado a la inflación, al crecimiento de las utilidades de las empresas y a la desregulación.

Cabe destacar que los sectores con mejor desempeño en los mercados accionarios —algunos de ellos con un peso muy importante en los principales índices— son aquellos que se podrían beneficiar directamente de una menor regulación, como el sector financiero y el energético.

El 2017 se presenta como un año de difícil pronóstico dada la incertidumbre generada por la elección de Donald Trump en Estados Unidos.

Por vacaciones, nos vemos en enero. Mis mejores deseos para el 2017.

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