Un dato agropecuario para que Trump valore el TLCAN
CREDITO: 
Enrique Campos Suárez

Desde la pre campaña y hasta hace pocos días, Donald Trump ha sostenido que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es el peor acuerdo jamás firmado por su país en la historia.

Sin embargo, esa aberración de pacto se va a mantener y se va a renegociar porque así lo ha decidido ya su más férreo crítico.

Esto es sin duda un triunfo para México y Canadá que ya tienen el visto bueno del inestable Trump para sentarse a la mesa. El resto del trabajo para que el TLCAN sobreviva vendrá de los propios sectores beneficiados de Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos ha basado su estridencia anti tratado norteamericano en escasa información de los alcances de la relación trilateral.

El ejemplo que enarbola el presidente de Estados Unidos es siempre la industria automotriz. Ciertamente la balanza comercial en este sector es impresionante en los números para México. Pero no toma en cuenta la gran cantidad de bienes intermedios que se importan para armar los autos que después se exportan.

No considera los miles de millones de dólares de inversiones de empresarios estadounidenses que se pondrían en peligro ante una limitación drástica, vía aranceles, de las importaciones de autos hechos en México.

Y algo más. Todas aquellas plantas automotrices que logre Trump sacar de México para regresar a Estados Unidos enfrentarán el mismo escenario: en una puerta miles de personas formadas para conseguir trabajo en esas plantas y por la puerta de atrás entrarían los robots que realmente armarían los vehículos y que sustituyen por miles la mano de obra humana.

Pero más allá de esto, si el gobierno de la Casa Blanca se monta en su macho de salirse del acuerdo comercial si no impone su voluntad, más vale que vaya preparando un plan de emergencia económica para su sector agropecuario.

El año pasado México importó de Estados Unidos el equivalente a 18,000 millones de dólares en productos agropecuarios. Solo entre maíz y carne de puerco las entradas de productos a este país alcanzan los 4,000 millones de dólares.

En productos lácteos los mexicanos consumimos 1,200 millones de dólares al año en productos estadounidenses.

En resumen, México es uno de los tres principales mercados de exportación de productos agropecuarios de los Estados Unidos.

Lo curioso de estos datos es que los estados que más productos agropecuarios exportaron a México votaron por Donald Trump.

A pesar de lo amenazante que suena La Casa Blanca respecto al acuerdo comercial de América del Norte y a pesar de la evidente disparidad económica entre México y Estados Unidos, la realidad es que una ruptura dejaría daños en los tres países firmantes.

Ciertamente México tendría un impacto fuerte. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe calcula que el final del TLCAN implicaría un impacto al Producto Interno Bruto Mexicano de 2.7 por ciento.

Sin embargo, si el secretario de comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, informa bien a Donald Trump sobre el impacto de abandonar el acuerdo, seguro que tomarán en serio los dichos mexicanos de que ante una mala renegociación, los que se salen del acuerdo son los de la frontera sur.

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