Paquete Económico 2018
CREDITO: 
Joaquín López-Dóriga Ostolaza

El mejor desempeño de la economía junto con los esfuerzos de contención del gasto público derivarán en un superávit primario.

La semana pasada la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico para el 2018. Dicho paquete incluye las propuestas de Criterios Generales de Política Económica (CGPE), el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación y la Iniciativa de Ley de Ingresos.

El paquete está elaborado con base en un entorno económico internacional menos incierto, donde la economía global finalmente ha entrado en una fase de crecimiento menos lento y más amplio, experimentando el mejor ritmo de crecimiento desde la crisis del 2008-09.

Aunque la economía mexicana sigue siendo vulnerable a choques externos, dos de los riesgos más evidentes como el precio del petróleo y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) parecen estar más acotados que hace unos meses.

Tan es así que al tomar en cuenta la evolución más reciente de la economía mexicana, los CGPE incorporan un panorama de crecimiento menos pesimista para este 2017 y el 2018.

En concreto, el estimado de crecimiento para el 2017 se incrementó de un rango de 1.3 a 2.3% a uno de 2.0 a 2.6 por ciento.

El mejor desempeño de la economía en conjunto con los esfuerzos de contención del gasto público contribuirán a la generación de un superávit primario —equivalente a 0.4% del Producto Interno Bruto (PIB) excluyendo el remanente del Banco de México (Banxico)— por primera vez desde el 2008.

Asimismo, los Requerimientos Financieros del Sector Público —la medida más amplia de la deuda pública— serán equivalentes a 49.5% del PIB, lo cual contrasta favorablemente con 50.1% al cierre del 2016.

Para el 2018, la SHCP anticipa un rango de crecimiento del PIB entre 2.0 y 3.0%, con una menor contribución negativa de algunos sectores, como el energético, que ha sido vapuleado por la disminución en los precios del petróleo y la caída en la producción de crudo. En este sentido, la SHCP destacó que tanto la producción de crudo como los precios internacionales se están estabilizando.

Con base en este crecimiento y una reducción adicional en el gasto público de aproximadamente 0.2% en términos reales, la SHCP anticipa un incremento en el superávit primario como porcentaje del PIB a 0.9% del PIB.

Asimismo, la secretaría anticipa que los Requerimientos del Sector Público como porcentaje del PIB se reducirían a 48 por ciento.

El esfuerzo en la reducción de gasto no se puede apreciar en la cifra de gasto total, ya que el Gasto No programable —que incluye pensiones, participaciones federales y gasto financiero— se incrementa 5.5% en términos reales mientras que el Gasto Programable, que incluye los gastos administrativos y operacionales, tendrá una reducción real de 2.4 por ciento. A pesar de la reducción en el gasto, la SHCP ha mantenido los programas sociales considerados prioritarios por el Coneval.

El paquete económico, que fue elaborado con base en tres pilares: I) estabilidad; II) certeza tributaria y III) sentido social, no incorpora cambios sustantivos en materia de legislación, normatividad y el marco fiscal.

No obstante, el diseño del paquete representa un ejercicio responsable por parte de la SHCP, incorporando premisas razonables y privilegiando el cumplimiento de metas de reducción del déficit fiscal y disminución del apalancamiento.

joaquinld@eleconomista.com.mx

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