Escasez de alimentos: problema mundial
Fondos
José C. Femat y Rodolfo Salazar
Economistas
MÁS DEL AUTOR
CREDITO: 
José C. Femat* y Rodolfo Salazar**

En la más reciente encuesta realizada a especialistas del sector privado, correspondiente al mes de agosto, el Banco de México informó que la proyección de inflación para el 2012 es de 4.01%, cifra que se ubica por encima de 3.91% estimado en el mes de julio.

En opinión de los especialistas, el alza en la previsión es atribuible, en gran medida, a los ajustes drásticos que experimentaron algunos productos agropecuarios, como el pollo y el huevo, a partir de mayo, tras un brote de gripe aviar.

Pero estas alzas no son las únicas. En los últimos meses, se ha observado un incremento importante en los precios de otros alimentos como el maíz y el trigo a nivel internacional, situación que debe ponernos alerta por lo que significa para México, ya que somos un importador neto de esos granos básicos.

MENOR PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS
Recientemente, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, advirtió que “los precios de los alimentos volvieron a subir bruscamente y amenazan la salud y el bienestar de millones de personas”. No es para menos, pues se han registrado sequías en las zonas centrales de Estados Unidos, las cosechas en Rusia y la zona productora de cereal del Mar Negro han sido muy pobres, así como en algunos países de Europa, especialmente Rusia, originando menor producción.

Cabe destacar que entre junio y julio, los precios del maíz y el trigo aumentaron 25%, cada uno; mientras que el de los frijoles creció 17% y únicamente el arroz se redujo 4 por ciento.

Son varios los factores que mencionan los expertos para explicar la importante disminución en la producción de alimentos. La primera se refiere a los efectos del cambio climático, especialmente por el fenómeno de El niño, así como a los fuertes aumentos en los precios de los energéticos.

Adicionalmente, no debe olvidarse que, desde hace varios años, el maíz se destina para la producción de etanol, un biocombustible que ha adquirido gran relevancia en países como Brasil y Estados Unidos.

Adicionalmente, la mayor demanda de alimentos proviene de las economías que registran mayor dinamismo, especialmente las emergentes.

En el caso de China, se prevé que en los próximos años incremente considerablemente sus importaciones de maíz y soya para poder abastecer su creciente demanda doméstica. Actualmente, el gigante asiático es el mayor comprador mundial de soya.

El reto para todo el mundo es gigantesco. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por su sigla en inglés) estima que para el 2050 deberá producirse 70% más de alimentos de lo que actualmente se produce. Lo anterior para alimentar a 2,300 millones de personas adicionales a los casi 7,000 millones que actualmente poblamos el planeta.

La citada organización indica que lo anterior tendrá que hacerse simultáneamente al reto que significa combatir el hambre y la pobreza, utilizar de manera más eficiente los recursos y adaptarse al cambio climático.

EL CASO DE MÉXICO
En el caso de nuestro país, la insuficiencia en la producción de alimentos deriva de un problema estructural producto del abandono del campo mexicano desde mediados de la década pasada, cuando se privilegió el desarrollo industrial y se redujeron considerablemente las inversiones rurales.

Sería insuficiente este espacio para analizar su problemática, ya que requiere una perspectiva de totalidad, que debería incluir lo geográfico, cultural, agrario, económico, político y jurídico.

México registra una gran dependencia alimenticia. En el 2011, el valor de la producción agropecuaria redujo su participación en el PIB a sólo 3.39%, cuando en el 2000 la participación era de 3.57 por ciento.

El año pasado erogamos más de 13,000 millones de dólares para comprar alimentos en el extranjero. Según la Secretaría de Agricultura y el Banco de México, la importación de granos como maíz, frijol, trigo y arroz aumentó considerablemente durante el actual sexenio.

También crecieron las importaciones de carne de cerdo y aves, y sólo la carne de res tuvo un descenso, pero sí aumentó el volumen de leche traída del exterior. Las mayores alzas se dieron en la importación de frijol, que pasó de 8.8% en el 2006 a 18.1% este año, y de maíz, que fue de 25.9% hace seis años y en el 2012 es de 34.7 por ciento.

En el informe de la OCDE-FAO sobre el Futuro Agrícola 2012-2021, destaca la urgencia de fortalecer los sistemas de innovación agrícola, particularmente en los países en desarrollo, donde se carecen de políticas definidas para promover la investigación, el desarrollo y las inversiones.

Esperemos que el gobierno que está por iniciar en diciembre del 2012 propicie la discusión para definir y establecer políticas públicas que saquen al campo mexicano de su letargo y abandono. Recuérdese que la soberanía alimentaria es estratégica para cualquier país.

*José C. Femat es economista con posgrado en Historia y Desarrollo Económicos.

**Rodolfo Salazar es economista con posgrado en Administración y Finanzas.

Comentarios y sugerencias en: portanalisis@gmail.com

2 Comentarios
Comentarios
Anónimo
Agregado:
5 Dic 2012 |
20:24 PM

wooooooooows nunca pense k estubieramos tan mal de acuerdo a este gran problema

Anónimo
Agregado:
20 May 2014 |
08:38 AM

En serio estoy buscando escasez de alimentos y me aparece esto hoy es como 21del5del2014y nadia desde el2012comento nada dine duscado algo y me aparece cualquier cosa

Periódico El Economista una empresa de