Las comparaciones son odiosas
Así decía Miguel de Cervantes Saavedra. Y tenía razón. Pero ofrecen contexto y conocimiento de otras experiencias para ubicar las propias. Cerrarse, por el contrario, significa repetir errores y verse demasiado en el espejo.
América Latina en su conjunto está rezagada y en un grave estancamiento.
Si no hace un esfuerzo de transformación tanto por parte de la población como del poder en el campo educativo, entre otros, para ser competitiva en el mercado internacional, seguirá siendo un subcontinente mediocre. En tres décadas la participación de América Latina en el comercio mundial pasó de un insignificante 4% en 1980 a 5% en el 2008.
Solo 1% de incremento en un periodo largo de tiempo y eso se llama atraso. China, por el contrario, en igual periodo pasó de 6% al 24%. O sea, se elevó en 4 veces.
Esto es una epopeya. Cerremos los ojos y meditemos lo que ello significa.
Otro dato revelador de las diferencias entre países es el del registro de patentes durante los últimos cinco años por país de origen en la oficina de patentes de EU.
Advierte sobre las invenciones que se convertirán en un futuro próximo en nuevos productos para el mercado internacional. EU otorgó 563,000 patentes a residentes norteamericanos; 43,000 a residentes de Taiwán; 36,400 a coreanos del Sur; 9,800 a chinos y residentes de Hong Kong; 2,700 a residentes de Singapur. Y aquí me detengo en ésta odiosa comparación.
EU otorgó 840 patentes a residentes de Brasil, 545 a residentes de México y 290 a residentes de Argentina. Resulta patético que Singapur, una Ciudad-Estado de 4.5 millones de habitantes haya registrado mas patentes que América Latina que tiene mas de 500 millones de habitantes.
En éste ejemplo se ofrece una idea del desarrollo desigual y del abismo que separa a unos países que son líderes del mundo y el resto que sobreviven precariamente.
Otro dato, el más obvio, el del PIB a futuro. Estimaciones de Goldman Sachs para el periodo 2011-2020, pone a China con un crecimiento medio anual del 8% y a India con el 6.5%. Brasil, un país en desarrollo con gran potencialidad tendrá un crecimiento promedio de 4.5%. Con éstos países se tiene una referencia importante: el desarrollo económico es el resultado de decisiones en favor de la modernización económica y el desarrollo social.
Cada vez se entiende que la gobernabilidad descansa en una buena parte en el avance económico de un país.
La política es el sentido de la ocasión y ver hacia adelante con transformaciones de largo plazo. Fortalecer los factores que potencian el progreso. Esa es la tarea. Lo demás es retórica y la creación perversa de democracias imaginarias.
Así decía Miguel de Cervantes Saavedra. Y tenía razón. Pero ofrecen contexto y conocimiento de otras experiencias para ubicar las propias.












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