Nuevas alianzas en microfinanzas: CrediConfía-Acción Internacional
CREDITO: 
Alfonso Castillo S.M.*

Esta decisión estratégica de fusión vuelve a poner en la discusión a las microfinanzas su sentido y aportación a la disminución de la vulnerabilidad.

Es difícil creer que se podrán expandir empresas y mejorar la calidad de vida de las familias de bajos ingresos con un CAT de entre 169.1 y 228.68%.

La decisión de Acción Internacional (AI), agencia estadounidense especializada en microfinanzas, de aliarse con CrediConfía, al invertir 1.9 millones de dólares y adquirir 9% de esta sofom, se asemeja a la apuesta que hizo también AI con Compartamos ya hace más de una década.

En el 2006, AI obtuvo casi 135 millones de dólares gracias a la cuestionada OPI de Compartamos. En esta ocasión, la apuesta va en la misma dirección. Obtener importantes ganancias de esta alianza, ganancias que serán proporcionadas por los pobres del sector informal.

Sin embargo, nuevamente esta decisión estratégica de ambas instituciones vuelve a poner en la discusión a las microfinanzas, su sentido y aportación a la disminución de la vulnerabilidad.

Un reciente libro Confesiones de un herético de las microfinanzas, de Hugh Sinclair, ha levantado la sospecha sobre estas instituciones microfinancieras, como lo ha hecho reiteradamente Muhammad Yunus, inspirador del movimiento de las microfinanzas.
Tres son las cuestiones que deben ser retomadas al analizar esta incursión de AI en una sofom mexicana.

Primero, nos topamos con un ejemplo más de la apropiación de un lenguaje, microfinanzas y de una metodología, crédito grupal, que despojan a ambas palabras de su historia y de su potencial transformador.

Recordemos que el origen de las microfinanzas fue disminuir las prácticas usureras que los pobres de la ciudad de Dacca, en Bangladesh, vivían cotidianamente.

Segundo, la apuesta de AI es, formalmente, prestar asesoría técnica, administrativa y directiva, a través de ocupar un puesto en el Consejo de Administración y apoyar en su expansión. Sin embargo, no deja de sorprender que una institución sin fines de lucro, como es AI, se alíe con una institución que cobra tasas de interés con CAT muy superior a la media.

Uno pensaría que la alianza se establecería con instituciones con tasas razonables dentro de las microfinanzas, pero ahí el espacio para hacer negocio es menor.

Tercero, el comunicado informa que esta alianza servirá “para ofrecer servicios financieros a microempresarios y familias de bajos ingresos en zonas rurales y semirrurales en México, orientados a la oferta de microcréditos, a la expansión de sus empresas y la mejora de la calidad de su nivel de vida”.

Es difícil creer que se podrán expandir empresas y mejorar la calidad de vida de las familias de bajos ingresos con CAT de entre 169.1 y 228.68% sin IVA.

Díganme qué empresario medianamente informado estaría dispuesto a pagar una tercera parte del CAT que pagarán los acreditados de CrediConfía. La batalla de Yunus en contra de la usura está muy lejos de haberse conquistado.

*Experto en microfinanzas. Coordina Cosechando Juntos lo Sembrado, SC.

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