Empujan debate sobre industria farmacéutica
Salud
Maribel Ramírez Coronel
Periodista en temas de economía y salud
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Maribel R. Coronel

Ante la necesidad innegable de terapias más eficaces y dirigidas, pero también accesibles para quienes las requieren, aunado a un envejecimiento poblacional en muchos países, que acarrea enfermedades largas y costosas, y junto con ello una insuficiencia presupuestal de todos los gobiernos -pobres y ricos-, es importante tener claro hacia dónde se dirige el rumbo de la industria farmacéutica que produce esas terapias. Sin embargo, nadie está viendo claramente dónde estará la industria farmacéutica en 15 o 20 años.

La Organización Mundial de la Salud no tiene una idea clara de hacia dónde va esta industria, los gobiernos, que por afanes políticos pretenden dar resultados inmediatos, tampoco lo tienen claro.

Esto se hizo ver en la presentación de dos publicaciones recién editadas por la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam), que preside Alfredo Rimoch.

Germán Velázquez, asesor especial en Salud y Desarrollo del South Centre -un organismo intergubernamental con sede en Ginebra, Suiza, que reúne a las economías del sur del mundo- destacó por ello la importancia de los esfuerzos por provocar el debate de las ideas; ver y recoger lo que se discute en torno a propiedad intelectual y salud en la Organización Mundial de Propiedad Industrial (OMPI), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Comercio (OMC) y otras instituciones que llegan a tocar la industria y su relación con la salud.

Los libros presentados fueron: Medicamentos y su entorno: políticas nacionales, genéricos, innovación y tratados internacionales, mismo que resultó del seminario desarrollado en el marco del evento Vector Pharma, que reunió este año a decenas de representantes de empresas farmacéuticas y organismos de América Latina. Y el otro, Propiedad intelectual y farmacéutica. Hacia una política de estado, que también fue editado por Anafam como resultado del seminario realizado en la ciudad de México en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Con estos eventos y publicaciones se impulsa la difusión y generación del conocimiento, para que los Estados fijen políticas coherentes con las políticas de desarrollo industrial, pero también que permitan el acceso a los medicamentos.

Dagoberto Cortés, presidente de Canifarma y ex presidente de Anafam, dijo que los temas de propiedad industrial requieren de soporte y sustentabilidad, para poder debatirlos más allá de posiciones y convicciones personales. “Somos respetuosos de la propiedad industrial y por ello afirmamos: ni un minuto menos de los 20 años que dice a ley, pero tampoco un minuto más”.

Por cierto que Rimoch destacó cómo la representación de Anafam este año ha pasado de 23 a 27 laboratorios, pues se han sumado a sus filas: DH Pharma, Unipharm, Laboratorio Novag Infancia, y Bustillos (el más antiguo de México).

Otro punto que destacó es que del presupuesto público dedicado a la compra de medicamentos, 40% se destina a 1% de todos los fármacos y éstos son los patentados innovadores, los cuales siempre son más costosos.

Aclaración: Kikuzubam tiene firme su registro

Debo hacer una aclaración en torno al biocomparable Kikuzubam de Probiomed. El registro otorgado por Cofepris a este medicamento, que es el biocomparable de Mabthera, de Roche, en realidad no está en duda, como nos lo había hecho suponer la farmacéutica de origen suizo.

La Suprema Corte está por pronunciarse definitivamente en torno a los amparos interpuestos por Roche y si bien aún está por conocerse la determinación final de la Corte, ya se sabe entre los abogados que los amparos cruciales que Roche interpuso en contra de autoridades y en contra de Probiomed no han salido en favor de la suiza.

@maribelrcoronel

mrcoronel@eleconomista.com.mx

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