En la guerra de precios, Bodega Aurrerá lleva la delantera a competidores

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Octavio Amador / El Economista

A juzgar por la lealtad de sus consumidores y la composición del crecimiento de sus ventas en el último año, Bodega Aurrerá se perfila como la puntera en la guerra de precios que actualmente libran las tiendas de autoservicio, comentó Fabian Ghirardelly, director comercial de la agencia investigadora de mercados Kantar World Panel.

Así, de acuerdo con el estudio de la firma “Pulsaciones: conociendo el latido de tu shopper”, realizado entre hogares que realizan compras en cadenas comerciales como Soriana, Bodega Aurrerá y Walmart, la que tiene el mayor número de compradores exclusivos (fieles) es Bodega Aurrerá con 16.2% de los hogares, en tanto que Soriana y Walmart tienen sólo 9 y 4%, respectivamente.

El resto de los hogares, por su parte, hizo compras indiscriminadamente en dos o incluso en las tres cadenas comerciales, lo que se atribuye a que sus decisiones de compra están fuertemente influidas por búsqueda de promociones.

Canales tradiciones, fuente de Aurrerá

Asimismo, Ghirardelly comentó que el crecimiento de ventas de Bodega Aurrerá de junio del 2009 a junio del 2010 está explicado 70% por la fuerte migración de clientes desde los canales tradicionales de venta (misceláneas y mercados públicos) a los establecimientos de su cadena.

De este modo, el analista dijo que luego de que la participación de las tiendas de autoservicio en las ventas minoristas se debilitara ligeramente con la crisis (al caer de 30 a 26%), su recuperación prácticamente está siendo comandada por el crecimiento de ventas de Bodega Aurrerá.

Así, de tener una participación en ventas de 23% en el total de las tiendas de autoservicio en el primer trimestre del 2008, la cadena que tiene por símbolo a la emblemática Mamá Lucha, posee ahora una importancia de 35%, después de estar creciendo gradualmente durante todos esos trimestres, de acuerdo con el estudio mencionado.

El experto manifestó que una de las consecuencias de la reciente crisis económica ha sido la mayor búsqueda de promociones por parte de los consumidores, lo que ha propiciado las guerras de precios, aunque indicó que dicha estrategia complica la construcción de lealtad hacia las marcas y hace más ríspido el ambiente del mercado.

“Hay que tener cuidado con las promociones y las guerras de precios porque afectan las lealtades hacia las marcas, lo que termina por debilitarlas. Los operadores de tiendas tienen que pensar en otras formas de diferenciarse unos de otros, como en la calidad de sus servicios”, acotó.

oamador@eleconomista.com.mx