Tres años en crisis y contando
El lunes 9 de agosto se cumplen tres años ¡tres años! De que estalló la crisis subprime en Estados Unidos.
El génesis de la crisis financiera mundial más grande desde la Gran Depresión del 29. La alerta se prendió en dos puntos del planeta: en Estados Unidos, la quiebra de la hipotecaria American Home Mortgage Investment Corporation que anunció su incapacidad para enfrentar sus obligaciones financieras ligadas al aumento de la cartera vencida en el joven negocio de las hipotecas “basura” o subprime, de alto riesgo.
Mientras en Europa, el Union Investment, un gestor de fondos alemán suspendía los retiros masivos de capital de uno de sus fondos por el temor que sentían sus clientes ante el riesgo de pérdidas ligadas a las hipotecas norteamericanas. Un hecho inédito.
En secuencia real, el Banco Central Europeo inyectaba liquidez por 95,000 millones de euros en préstamos a un día en el mercado interbancario, marcando el principio de una serie de medidas extraordinarias para los bancos centrales.
Acá, en este continente, la FED celebraba tres subastas EXTRAORDINARIAS de financiamiento a un día. Una inyección total de 38,000 millones de dólares.
La crisis iniciaba y yo, como mis otros compañeros reporteros, nos quedábamos atónitos ante una crisis, la primera que reporteabamos en tiempo real. Maravillosa experiencia que nos permitía ver, como en un circo de tres pistas, eventos que se conectaban y reacciones que intentaban mitigar el temor del mercado.
Éste fue el antecedente de los muchos comunicados que emitirían los bancos centrales más importantes de los cinco continentes, en línea, a la misma hora, regularmente nuestra madrugada. En esfuerzos conjuntos por tranquilizar a los inversionistas que estaban, literalmente congelando al mercado.
Era el inicio de una crisis sin precedentes, que yo reporteaba a distancia, una crisis que ha menguado y que por momentos parece volver a prenderse.
Dos marcas
En 1997, abracé el sueño de ejercer mi oficio de reportera en el periodismo escrito, al tener en mis manos el primer ejemplar del periódico Crónica. Me conmovió la narración de Fidel Samaniego, acerca de su paseo por la Plancha del Zócalo capitalino tras días de haberse quedado sin trabajo. Amé como se retrataba con el sol en la frente, cuando decidió jugársela con el nuevo proyecto del periódico Crónica.
Me inspiró a retomar la búsqueda de una plaza en un periódico, tras dos años de desempleo. Si él tenía las agallas para empezar de nuevo a sus 44 años ¿porqué no haría yo lo propio con mis veinticinco?
Cómo me dolió la noticia de su muerte… Como es posible que una sola persona haya tocado mi vida profesional sin saberlo, con sus palabras. Descanse en paz, FIDEL SAMANIEGO






Maravillosa experiencia.
Qiuizàs lo que a vd. le està aportando una "maravillosa experiencia", deberìa hacerle pensar lo que està causando a otras personas, en algunos casos es la vida o la muerte por falta de presupuesto para hospitales, es muy fàcil escribir, deberìa vd. reflexionar antes sobre su "trabajo". Saludos muy atentos de un lector.
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