Un par de días en silencio
Permítanme un par de días para llorar a un gran hombre. Mi maestro, mi amigo, mi confidente, mi sicólogo… César Illescas Monterroso…
Detengan los relojes
desconecten el teléfono
denle un hueso al perro
para que no ladre.
Callen los pianos y con ese
tamborileo sordo
saquen el féretro…
Acérquense los dolientes
que los aviones
sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo
el mensaje…
él ha muerto.
Pongan moños negros
en los níveos cuellos de las palomas
que los policías usen guantes
de algodón negro.
Él era mi norte mi sur
mi este y oeste
mi semana de trabajo y mi
domingo de descanso
mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción
Creí que viviría
por siempre.
Estaba equivocado.
No precisamos estrellas ahora…
Apáguenlas todas
Envuelvan la luna
desarmen el sol
Desagüen el océano y
talen el bosque
por este par de noches…
nada servirá.
(W.H. AUDEN)






GRACIAS CÉSAR
aún no puedo creer que ya no esté, que nunca volveré a escuchar sus consejos, que su nombre no aparecerá en mi tesis y que muchos alumnos no sabrán la maravillosa persona que fue! me duele mucho esta pérdida pero seamos felices, así como siempre nos decía!
Gracias
Has plasmado como me siento por dentro, que hermoso, muchas gracias por querer tanto a mi papá.
Una exelente persona
Estamos unidos en este luto.
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