Viena.- El futbol convoca multitudes, pero también a lo más selecto de la realeza europea, a una estrella de Hollywood, un estratega de la política, a un cantante lírico y a uno de los mejores automovilistas de todos los tiempos.
Los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, el príncipe Alberto de Mónaco, el actor Harrison Ford; el ex secretario de Estado de EU, Henry Kissinger; Plácido Domingo y el ex corredor de Fórmula Uno Michael Schumacher ocuparán el palco oficial del estadio Ernst Happel de Viena durante la final de la Eurocopa.
Importantes líderes europeos, como la canciller Angela Merkel y el presidente de Alemania Horst Köhler y el jefe del gobierno español José Luis Zapatero y el jefe de la oposición española Mariano Rajoy confirmaron días atrás su asistencia.
También estará el Emir de Qatar, Sheikh Hamad bin Khalifa Al Thani.
Además de Enrique Iglesias y Domingo, que alentarán por su España, asistirá la estrella de reggae Shaggy.
Los ex astros alemanes Franz Beckenbauer, Jurgen Klinsmann y Karl-Heinz Rummenigge esperan que el francés Michel Platini, presidente de la UEFA, le entregue al capitán Michel Ballack el cuarto trofeo a su país.
Extrañamente no figuran en la lista ex figuras del fútbol español. Los ex campeones de la Eurocopa 1964 cruzarán los dedos desde su país para que la “Furia Roja” rompa el maleficio de 44 años sin títulos.
El presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, y el presidente de la CONCACAF, Jack Warner, son otros de los invitados al último partido de la Euro 2008.
Y la reventa hace su aparición
Los boletos para la final de la Eurocopa-2008 se negociaban hasta 4,000 euros por billete en el mercado negro de la capital austriaca.
El jefe del Comité de Organización del torneo, Martin Kallen, había lamentado el viernes que el mercado negro haya “prosperado como nunca” durante la Eurocopa. Hoy no fue la excepción.
Marea roja toma Viena
Viena dejó detenido por un día la música de Mozart y Strauss para bailar al son de los cánticos de los aficionados ibéricos.
Desde primera hora de la mañana, los cantos más ruidosos eran españoles. “¿Dónde están los alemanes? ¿Los alemanes dónde están?”, gritaban los hinchas de La Roja.
Los alemanes estaban sobre todo en la carretera al ser un país vecino de Austria y llegarían durante la jornada, como así fue. Horas antes del partido, las calles de la capital comenzaron a llenarse de aficionados germanos, aunque los más ruidosos eran los españoles.
“Aquí está Ceuta” mostraban las camisetas de una veintena de aficionados llegados desde la ciudad española en territorio africano.
“Hemos venido a vivir un momento histórico. Yo creo que vamos a ganar, pero los alemanes son siempre los alemanes”, afirma Luis, un componente del grupo.











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