Juegos centroamericanos debaten su utilidad
Este sábado arrancan los juegos centroamericanos con la discusión sobre la importancia de competencias que no son referencia para ubicar a los atletas con los parámetros internacionales.
Cristina Sánchez Reyes
Jul 15, 2010 |
20:56

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe son considerados la justa regional deportiva más importante, en la cual los mejores atletas de los países que conforman la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe se reúnen en una competencia que parecería dejar más déficit que beneficios.

Y es que desde su creación en 1926, este evento deportivo ha demostrado que su nivel de competencia no resulta suficiente para poder competir con países de otras regiones del mundo, y que su inclusión como parte del ciclo olímpico resulta, en ocasiones, poco productivo para las disciplinas que se disputan cada cuatro años.

Las marcas impuestas en esta justa, también son un parámetro para diferenciar el nivel que tienen los Centroamericanos con otras justas.

Abismos en las marcas

Como ejemplo, sirven las pruebas de atletismo y natación, consideradas de las más competidas en Mundiales y Olímpicos.

Churandy Martina, de Antillas Holandesas, ostenta el récord centroamericano en 100 metros varonil con 10.06, pero con ello no le ganaría al jamaicano Usain Bolt quien tiene el récord mundial en 9.58 y la marca olímpica en 9.69 segundos.

Mientras que en los 5,000 metros, la marca centroamericana es del mexicano Arturo Barrios, con 13:49.84 minutos, con lo que no le alcanzaría para batir el récord mundial de Kenenisa Bekele, quien ha recorrido la distancia en 12:37.35 minutos.

Lo mismo pasa en pruebas femeniles. Mientras la bahamesa Chandra Sturrup tiene el récord centroamericano de los 100 metros planos con 11.14 segundos, esto no sería suficiente si quisiera batir el récord mundial de la estadounidense Florence Griffith que ostenta en 10.49.

En los 800 metros, la cubana Aurelia Pentón con 1:59.00 minutos estaría muy lejos de Jarmila Kratochvilova quien ostenta el récord mundial en 1:53.28, incluso perdería ante la sudafricana Caster Semenya, quien recorre la distancia en 1:55.45 minutos.

Duelo disparejo en la piscina

Otro ejemplo son las pruebas acuáticas. Mientras el estadounidense Michael Phelps tiene el récord en los 100 metros mariposa con 49.82 segundos; el venezolano Albert Subirats ostenta la marca centroamericana con 52.39, que no le alcanzaría ni siquiera para batir el récord olímpico del mismo Phelps de 50.58 segundos.

En los 200 metros mariposa, el dueño del récord centroamericano es el mexicano Juan José Veloz quien recorre la distancia en 1:58.45 minutos, lejos del récord mundial que ostenta Phelps en la prueba que es de 1:51.51 segundos.

Mientras que en las pruebas de relevos, México tiene la marca centroamericana de 7:32.40 minutos en la prueba de 4x200 metros libres, los estadounidenses ostentan el récord mundial en 6:58.55 segundos, casi medio minuto de ventaja con respecto a los mexicanos.

Las medallas no son referencia

Cabe destacar que no siempre los campeones centroamericanos tienen éxito en los Panamericanos u olímpicos.

De los 107 oros conseguidos en Cartagena, ninguno pudo repetirse en Juegos Olímpicos; de hecho, la única que pudo mejorar su actuación fue la taekwondoín María Espinoza, quien en el 2006 logró el bronce centroamericano, en el 2007 el oro panamericano y el campeonato del mundo ese mismo año, y en el 2008 se alzó con el oro olímpico.

Destaca también la clavadista Paola Espinosa, quien consiguió la plata centroamericana en el 2006, en Río 2007 logró tres oros, en Beijing un bronce, y en el 2009 se convirtió en campeona del mundo en plataforma.

Fuera de ellas, los logros fueron esporádicos y algunos como la gimnasta Cinthya Valdez o Linda Ochoa fueron en decadencia, mientras otras como Ana Guevara o Iridia Salazar, no concluyeron el ciclo olímpico y se quedaron sólo con el campeonato panamericano.

En tanto, los máximos medallistas de los Juegos Centroamericanos tampoco han dado el salto a los olímpicos.

La nadadora puertorriqueña Anita Lallande con 17 títulos centroamericanos no pudo lograr la gloria olímpica, del mismo modo que la mexicana Teresa Rivera con 14 oros centroamericanos y ninguno olímpico.

En tanto, el colombiano Bernardo Tovar de tiro ganó 29 medallas áureas centroamericanas, pero ninguna olímpica; igual que el mexicano José R. Álvarez con 24 títulos centroamericanos, no consiguió tampoco ningún título olímpico.

Van por 138 medallas de oro

El titular de Conade, Bernardo de la Garza, aspira a que la delegación mexicana, sin la presencia de Cuba, imponga récord de la justa centroamericana. “Llevamos más de 700 atletas en la delegación, el compromiso con México es romper el récord histórico en esta justa, que son 138 oros”.

El proceso que va decreciendo en medallas

Los atletas descartan casi de antemano que el reto en Mayagüez sea el de mayor exigencia y para muchos es sólo una parada en su preparación.

“Esta vez tomaremos los Centroamericanos como una competencia de preparación”, aceptó el pentatleta Óscar Soto, quien tiene en la mira la Copa del Mundo de su especialidad en septiembre.

Porque mientras en competencias internacionales se enfrentan a rivales de países considerados potencias a nivel deportivo, en los Centroamericanos compiten naciones como Antigua y Barbuda, que tuvieron su primera y única participación olímpica en Roma 1960.

La realidad se refleja también en el medallero. Mientras en los JCC, países como México, Cuba, Venezuela y Colombia resultan los máximos ganadores de medallas, en otras competencias no se logran estos resultados.

En los pasados Juegos Centroamericanos de Cartagena 2006, Cuba ganó 128 oros, en los Juegos Panamericanos de Río 2007, obtuvo 59 oros, y en los Olímpicos de Beijing 2008 apenas dos.

México ganó 107 medallas de oro en Cartagena; en Río 2007 sólo 18 de oro, y en Beijing 2008 apenas obtuvo dos medallas áureas. En tanto Colombia, en Cartagena, logró 72 oros; en Río 2007, 14 de oro, mientras que en Beijing no se llevó ninguno.

Para Mayagüez habrá que añadirle que Cuba, una de las naciones más competitivas en esta justa, renunció a participar.

No obstante, algunos atletas nacionales defienden el evento centroamericano y lo consideran una importante prueba para mostrar su potencial en cada uno de los deportes. “Yo he ganado a boxeadores que han vencido a los cubanos, eso demuestra que tengo un mejor nivel”, comentó el púgil Óscar Valdez.

Mientras otros, como la judoca Vanessa Zambotti, saben que el nivel que habrá no será el suficiente para medir sus fortalezas “no menosprecio a los demás, pero me hubiera gustado enfrentarme a la cubana Idalis Ortiz, está en el segundo lugar del ranking y eso me haría ver qué tan bien estoy”.

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