Empate y abrazo entre hermanos
Carlos Herrera Lizalde / El Economista
España anunció que estaba en México para colaborar en la fiesta del Bicentenario de nuestro país, pero quizás nunca imaginó que tendría que bailar al ritmo que el Tricolor le impuso y venir de atrás para evitar que le abollaran su corona.
La Selección Mexicana igualó 1-1 con el campeón del mundo que se quedó a segundos de irse con las manos vacías de regreso a casa.
Parecía que ayer la Furia Roja estropearía la fiesta azteca, pero justo cuando más complicado lucía el encuentro, vino una jugada llena de inteligencia, tanto de los jugadores como del cuerpo arbitral, para que Chicharito, nuevo ídolo nacional, hiciera explotar a 100,000 almas que abarrotaron el inmueble.
Luego de varios minutos corriendo detrás de la pelota, mientras los campeones del mundo se dieron vuelo paseando a los 11 verdes, vino un servicio filtrado, raso, justo en la zona en donde Carlos Vela se encontraba claramente adelantado, pero el delantero del Arsenal fue inteligente, se quedó congelado, esperando a que Chicharito llegara por el balón a toda velocidad tras las espaldas de los defensas, para después, solo frente a Casillas, tocar suave, pegado al palo, para abrir el marcador y salir trotando, con los brazos extendidos, dibujando una sonrisa en su rostro.
Sí. De la mano del elemento del Manchester United y ahora nuevo consentido de la afición mexicana, el Tri le pegó un gran susto que no culminó en una dolorosa derrota por cuestión de segundos para el campeón, que hace un mes levantaba la Copa del Mundo.
Tras el tanto de Hernández (12’), México se envalentonó, tuvo más tiempo la pelota y coqueteó con el segundo tanto gracias a un disparo de Rafael Márquez al que Casillas llegó de manera providencial.
Por los visitantes, una genialidad de Santi Cazorla, por nada iguala el marcador, luego de que el atacante le bombeara la pelota a Memo Ochoa, quien sólo atinó a ver cómo el travesaño evitó que el balón chocara con las redes.
Para el segundo vinieron los cambios. Víctor Valdez, Xavi, Arbeloa, Piqué, David Silva y Sergio Ramos hicieron su presentación con España. Del otro lado, El Ojitos Meza le dio minutos a Pablo Barrera, Chuy Corona, Elías Hernández, Enrique Esqueda, Fausto Pinto, Leobardo López y Paul Aguilar.
Antes del silbatazo final, justo cuando todo era felicidad, festejos y el “Cielito Lindo” se entonaba en las gradas, los españoles terminaron con la fiesta al 91’. David Silva quedó solo frente a Jesús Corona, levantó la mirada y puso la pelota en el ángulo para dejar helada a la afición que ya saboreaba la victoria ante el campeón.
Al final, en medio de una gran ovación de la afición, que entendió que de igual forma su fiesta había sido un éxito, Iker Casillas levantó la Copa del Bicentenario que por tan sólo unos segundos no pudo quedarse en nuestro país, mientras los verdes se fueron al vestidor recibiendo el reconocimiento de todo el estadio.
Ahora es turno de Efraín Flores, quien será el encargado de dirigir al Tricolor en el cuadrangular que se desarrollará en Guadalajara para posteriormente dejar a la FMF la decisión de nombrar a un técnico nacional.







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