Los errores arbitrales afectan el negocio

Credito:

Ivan Pérez / El Economista

La Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha pagado 900,000 pesos por una temporada de terror de los árbitros mexicanos. La Liga, en casi todos los frentes, se ha quejado del mal trabajo de los jueces y esto, en términos de una relación trabajadores (árbitros)- patrón (FMF), les ha costado mucho dinero.

Un árbitro central en una jornada regular cobra 20,000 pesos por partido y hasta el momento se han celebrado 45 tras cinco fechas realizadas. Pero hasta ahora la mala actuación arbitral no ha ayudado para que los errores dejen de ocurrir.

En al menos cuatro partidos las fallas de los jueces han determinado el resultado, ganar o perder puntos. Luego, un “usted disculpe”, una sanción y listo, no pasó nada.

El tema es que los yerros, además de que le cuestan a la FMF por el pago de salario, también le sale caro a los equipos del futbol mexicano. Al final de la temporada regular el pago a los hombres de negro, sólo contado a los jueces centrales, será de 3.06 millones de pesos.

Imagine usted que Atlante se quedara a dos puntos (los dos que perdió por la mano de Emmanuel Villa) de la Liguilla. Sería perder al menos 8 millones de pesos por derrama en taquilla y venta al interior de su estadio en cuartos de final. Fallas arbitrales que costarán muy caro a los clubes de Primera División.

El mismo caso podría ser el de Toluca, con esa “mano” que marcó Erim Ramírez en el duelo ante América en el Estadio Azteca.

Los árbitros se sienten victimas, aunque reconocen sus errores, y acusan una campaña mediática en su contra. Quizás tengan cierta razón en los intereses de los exárbitros que se dedican a comentar al respecto pero, estimado lector, ¿qué argumentos podrán tener los críticos con un buen trabajo arbitral? Las posibilidades escasean.

Así que la FMF debe corregir los errores con las medidas que deba tomar para enderezar el rumbo. Primero porque les pagan un salario de cualquier ejecutivo gerencial; luego, por el bien del espectáculo y cuidar el producto “Liga”, que les deja mucho dinero.

Además, ¿qué pensará Lala, la marca patrocinadora oficial de los árbitros, de la imagen que tienen sus clientes? No está de lo más feliz.

El caso es que el futbol mexicano, que presume de contar con gafetes FIFA y estar en lo más alto a nivel mundial, no se puede dar el lujo de tener un cuerpo arbitral de baja calidad con salarios dignos para personas capacitadas.

El siguiente paso, el título de la Libertadores

Los directivos de la FMF presumen de los avances de negocio del futbol mexicano, pero falta demostrarlo mucho más a nivel deportivo fuera de nuestras fronteras.

El Mundial de Clubes sólo ha servido para hacer el ridículo y la oportunidad más importante es la Copa Libertadores, un torneo por el cual la misma FMF debería obligar a darle seriedad a los que participen.

Ya hizo el ridículo -o lo quiso hacer- Tigres. Esperemos que Guadalajara y Cruz Azul entiendan que si bien no es negocio jugar la Libertadores, lo será a largo plazo.

El torneo les revalora la franquicia, la plantilla, tienen exposición de marca en todo el continente y, de paso, se abren oportunidades de negocios en otros países.

Twitter: @ivanpm82

Sin votos aún

Añadir comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.