Para Pumas la vida; para América, no lo es todo
Por qué para un equipo es mucho más importante que para el otro el partido de este sábado.
Eduardo Hernández Castro / El Economista
Abr 18, 2013 |
21:05
Foto: CUARTOSCURO

América y Pumas nacieron para luchar eternamente. Ambos equipos representan poderes e instituciones antagónicas, así lo expresan las aficiones en cada partido que se enfrentan, haciendo saber el encono que sienten por el equipo rival; sin embargo, y debido a la filosofía de cada equipo, para Pumas el duelo ante Águilas es el más importante de todos, mientras que para América es un partido de referencia, pero no el más importante.

La rivalidad que existe entre ambos equipos se puede explicar por cómo los aficionados se ven representados por sus equipos y que representa para ellos el equipo rival.

El sociólogo Sergio Varela Hernández, en el texto Afición futbolística y rivalidad en el México contemporáneo: una mirada nacional, explica que debido a que Televisa es dueño del club América, despierta en los aficionados un sentimiento en contra del poder empresarial, por lo tanto es concebido como el club de los poderosos y de los ricos.

En contraparte, Pumas se identifica como el equipo de los pensantes, del ímpetu de la juventud y de los profesionales, debido a su relación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Ambos son considerados como equipos grandes del futbol mexicano, por títulos y afición.
Consulta Mitofsky reveló en su encuesta del 2013 sobre la afición al futbol en México que América es el segundo equipo con más aficionados en nuestro país, con 16.6% del total y Pumas ocupa el cuarto lugar con 8.2 por ciento.

Dicho informe también refiere que para 55.5% de los aficionados de Pumas la rivalidad contra América es la más importante.

Martín Romagnoli confirma el sentir de la afición: “La gente te lo hace vivir intensamente (el partido), te cruzas en la calle con los aficionados y te da ese ímpetu de querer ganarle a un rival como América”.

Los aficionados llevan esa pasión al estadio, y, en los últimos tres partidos, cada que América visita el Olímpico Universitario, en promedio, asisten 47,000 espectadores; en el torneo Apertura 2010, asistieron 58,000 aficionados a CU, la segunda mejor entrada en los últimos seis años, sólo superada por la final ante Morelia.

Jorge Santillana, futbolista que jugó en Pumas a principios de los 90, mencionó a El Economista que la rivalidad entre ambos equipos se hizo más grande a partir de “las finales polémicas, como aquella con el tercer partido, eso marca a la gente, los clubes y jugadores. La final con el gol de Tuca Ferretti fue muy esperada por la afición porque fue la revancha”.

El exfutbolista agregó que desde fuerzas básicas el sentimiento de competencia se despierta contra América, “en fuerzas básicas vas conociendo a los jugadores, los vas enfrentando y se va creando la rivalidad, que continúa hasta Primera División”.

LAS BARRAS, LA OTRA RIVALIDAD

Santillana recuerda los inicios de los grupos organizados: “En aquella época un grupo de estudiantes se juntaba siempre en la zona del palomar y echaban porras al unísono; es un aliciente increíble”.

Ahora la barra de Pumas, La Rebel, ha llevado la organización del grupo a la red social Facebook. La página tiene 41,649 seguidores y en ella se expresan, sobre todo, su animadversión al club América. Califican como Gallinero al Estadio Azteca y se muestran orgullosos de ser parte de la UNAM.

Juan Gerardo Orellana Suárez, doctor en Ciencias Políticas y colaborador del libro Afición futbolística y rivalidades en el México contemporáneo: una mirada nacional, menciona que fue La Rebel quien inició un proceso, que llamó “Rebelización de los grupos de animación”, que rechazaba la relación o ayuda de la directiva del equipo y podía condicionar su libertad.

La afición de América es la de los superlativos, según Sergio Varela Hernández, ya que para ellos no basta ser odiado, necesitan ser el más odiado, el más polémico y, por supuesto, el más ganador. Es por eso que desprecian la rivalidad y enfrentamientos ante Pumas, aludiendo que sólo contra Chivas es un Clásico, conservando una personalidad de vanidad y superioridad ante el resto de los equipos.

El próximo sábado en el Estadio Azteca no sólo convergen dos fuerzas y filosofías opuestas, también dos rivales que, sin la existencias del otro, no se explicaría gran parte de su historia.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx

RGS

4 Comentarios
Comentarios
iker (no verificado)
Agregado:
19 Abr 2013 |
13:31 PM

DISCULPE NO ESTOY DE AUCERDO CON SUS ARITUCULO YA QUE EN LA UNAM HAY MUY BUENOS ESTUDIANTES PERO LE ASEGURO QUE UN 60% DE LOS PUMAS QUE ASISTEN A LOS PARTIDOS SON UNOS BANDALOS Y NO TIENEN QUE VER NADA CON LA UNAM

estudiante (no verificado)
Agregado:
19 Abr 2013 |
16:36 PM

Seria interesante conocer el método que utilizó para aventurarse a manifestar semejante afirmación.

Pepe (no verificado)
Agregado:
20 Abr 2013 |
12:21 PM

Pues yo no soy estudiante de la UNAM, asisto a CU cada vez que puedo y para nada soy bándalo, soy un fiel seguidor de los Pumas, no pertenezco ni al 60% de los bándalos ni al 40% que según tú son afines a la Universidad.
En lo que sí estoy seguro es que ni siquiera te gusta el futbol pues no entiendes el enfoque del artículo, ni de la pasión por el equipo, ni del sentimiento de rivalidad entre éstos dos, en ningún momento te dicen que son estudiantes de la UNAM los que llenan el estadio.
Como recomendación te sugiero critiques otra sección, talvez "espectáculos" o "anuncios clasificados"

Rebel (no verificado)
Agregado:
9 May 2013 |
14:23 PM

Jajaja se ve que tu tampoco pudiste entrar a la UNAM, Vandalo es con "V" idiota

Awante Rebel
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