Relaciones peligrosas: televisoras y el futbol mexicano
Cuatro de cada 10 dólares que ingresan a la FMF son por las televisoras; 63.5% de los clubes de la Liga MX y Ascenso MX los transmite Televisa.

Entre la Liga MX y Ascenso MX se transmiten por televisión 570 partidos al año, lo que representa 2,850 horas de transmisión; a estas cifras todavía hay que agregar la actividad de la Selección Nacional. Tener los derechos de TV de los clubes y el Tri resulta no sólo un negocio de rating, sino también -detallan los especialistas- un asunto de influencia en negocios y política.

Televisa, con sus canales abiertos, además de Sky o TDN, es la empresa que tiene la posibilidad de transmitir a más equipos de la Liga MX y Ascenso MX, con 63.5% de los derechos de televisión del total de clubes; detrás se coloca TV Azteca, con 18%, seguidos por TVC Deportes, con 9% y, finalmente, igualados con 3%, ESPN y Fox Sports, y hay que sumar a UNOTV - de Carlos Slim- y AMY Sports. Ningún partido que se juega en México se escapa a la transmisión televisiva.

A nivel de dinero, el negocio se resume en que cuatro de cada 10 dólares para la Federación Mexicana de Futbol provienen de los ingresos de los derechos de televisión de la Selección Mexicana durante el presente ciclo.

EL PODER DEL FUTBOL PARA IMPULSAR OTROS NEGOCIOS

La importancia que tiene el futbol para las televisoras ha sido evidenciada tanto por gente que se encuentra dentro del mundo del balompié, como por especialistas que lo ven desde fuera e indican todo lo que implica para una empresa del tamaño de Televisa o TV Azteca poder llevar a millones de hogares las transmisiones de este deporte.

Alberto de la Torre, quien fuera Presidente de la FMF, dijo hace algunos años: “¿Para qué tenemos una Federación que toma las decisiones si al final hacemos lo que las televisoras quieren?”.

Samuel Martínez, investigador miembro de la Red de Investigadores sobre Deporte y académico de la Universidad Iberoamericana, aseguró a este diario que si bien es importante el rendimiento económico del futbol para las televisoras, no es la principal arma para las mismas; asegura que desde hace muchos años las telenovelas han superado en rating al balompié.

“La verdadera rentabilidad del futbol es más bien de índole político, cumple un papel cultural, social y político, como un elemento de distracción, entretenimiento, pero también como un espacio para crear identidades y comunicar ideas a la sociedad. A través del control de equipos se logran conseguir negociaciones en otras áreas, mediante el futbol se construyen ideas de lo que es el país, la nación”, destacó Martínez.

Samuel agregó que, de la mano de las televisoras, el gobierno también es un gran interesado de lo que puede producir el futbol, sobre todo con la Selección Nacional, ya que si ésta llega al Mundial se convierte “en un distractor que genera esperanza, optimismo, mejoría en el país”.

Rafael Mancilla, actual presidente de la Comisión de Arbitraje, dijo al diario Récord hace unos meses: “Hay personas, directivos de diferentes televisoras con los que he platicado, y te dicen: ‘No me hagas a los árbitros perfectos, por favor, me quitan rating’”.

LOS DERECHOS DE TV, EL GRAN ACTIVO DE LA SELECCIÓN

Los ingresos por derechos de transmisión son el activo más importante para la Selección Mexicana de futbol. Para el ciclo mundialista 2010-2014, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Justino Compeán, informó que el Tri obtendrá ingresos por 250 millones de dólares de sus socios comerciales; Televisa y TV Azteca, que transmiten los partidos del combinado nacional en México, aportan cuatro de cada 10 dólares que llegan a las arcas del organismo.

Entre los 15 patrocinadores del Tri, no hay otro que le otorgue más recursos que los derechos de televisión, que cada año le dejan una suma aproximada de 25 millones de dólares, 15 millones más que el monto que Adidas paga por vestir a la Selección Mexicana, tres veces más que Banamex (8 millones) y Movistar (7.3 millones anuales).

Coca-Cola, la empresa que más tiempo ha mantenido relaciones comerciales con el equipo que ahora dirige Miguel Herrera -desde el Mundial de México 1970- eroga 40 millones de billetes verdes con un contrato por siete años de duración, hasta el 2018, lo que se traduce en 5.7 millones al año.

Aunque México cotiza bien sus derechos de transmisión, está lejos de las potencias en el balompié. Alemania obtiene por el mismo concepto 59.4 millones de dólares; España ingresa 1 millón menos.

La Federación Alemana de Futbol obtiene de las cadenas públicas ARD y ZDF, en conjunto, 237.8 millones de dólares por un contrato de cuatro años. El acuerdo también incluye los juegos de la Selección y la liga femenina de futbol, así como los encuentros de Tercera División del futbol masculino.

En el caso de los campeones del mundo, Televisión Española (TVE) adquirió los derechos de transmisión de la Furia Roja por 58.4 millones dólares al año pero, debido a la crisis que se vive en el país, ya no pudo renovar el acuerdo para el siguiente año.

En el continente americano, Chile obtendrá 26.5 millones de dólares para el siguiente ciclo 2014-2018; mientras que Uruguay recibe 10.5 millones de billetes verdes por los juegos eliminatorios y amistosos de local.

TELEVISA TRANSMITE 62% DE LOS PARTIDOS DE FUTBOL EN MÉXICO

La importancia que Televisa le otorga al futbol se refleja en los 11 equipos del futbol mexicano en Primera División y nueve más en Liga de Ascenso a los que transmite sus partidos como local, entre los que se incluye Chivas, el equipo mexicano con el contrato más alto (38 millones de dólares al año) y que recientemente negoció con Univision, de la cual la empresa de Emilio Azcárraga Jean tiene 5% de participación, un contrato de 80 millones de dólares por transmitir los partidos del Rebaño Sagrado en Estados Unidos por cinco años.

Samuel Martínez, catedrático de la Universidad Iberoamericana, afirma que para la televisora es fundamental que México participe en el Mundial de Brasil, no sólo por la audiencia en nuestro país, también por la que está en el vecino del norte. “En Estados Unidos estarían interesados en ver el Mundial siete de cada 10 hispano hablantes; si el Tri no fuera, ese porcentaje bajaría a cuatro o cinco interesados”, refirió el experto.

En nuestro país, de los 516 partidos de fase regular en Liga y Ascenso MX, la televisora de Chapultepec 18 transmite por su señal 62% de los encuentros.

“Es un sector estratégico, ya no sólo es el hecho de transmitir los partidos, también es la propiedad de los equipos, los negocios que están alrededor del futbol, como el estadio, la comercialización de espacios”, apuntó Gabriel Sosa Plata, catedrático de la UAM Xochimilco.

En 1959, cuando Telesistema Mexicano, génesis de Televisa, adquirió al club América, comenzó la inherente relación entre la empresa y el balompié; desde entonces ha conseguido la posesión de hasta tres equipos de Primera División, dos mundiales de futbol para México y personas que tuvieron pasado gerencial en la televisora, quienes después ocuparon cargos en la Federación Mexicana de Futbol, como Guillermo Cañedo y Justino Compeán.

Televisa siempre ha tenido una voz importante en la FMF, por muchos años y, por lo tanto, en la Selección Nacional. Además, que los dueños de las televisoras sean dueños de equipos de futbol es un fenómeno casi exclusivo de México. “Ha tenido consecuencias en el ámbito deportivo, pero también en la competencia que se ha procurado impulsar en la televisión abierta en el país”, acotó Sosa Plata.

MILÁN Y LIVERPOOL, MODELO SIMILAR A AMÉRICA Y MORELIA

Entre las ligas de futbol de Inglaterra, Italia, Estados Unidos, Alemania y Japón, sólo hay dos casos donde los dueños de los clubes también tienen cadenas televisivas. Silvio Berlusconi, dueño de Milán y de la cadena televisiva Mediaset, entre otras industrias, y el empresario estadounidense John Henry, impulsor del fondo de inversión Fenway Sports Group, que aglutina a los equipos de Medias Rojas de Boston (MLB) y Liverpool de la Liga Premier de Inglaterra; además de controlar los inmuebles de los conjuntos, también posee la cadena televisiva NESN, Red de Deportes de Nueva Inglaterra, un canal de televisión por cable.

En México, aunque Televisa fue la que primero incursionó en el futbol, actualmente TV Azteca, con Monarcas Morelia, también tiene un club, recientemente vendió a Jaguares de Chiapas y hace algunos años fue propietario de Veracruz. A eso hay que sumar recientemente a Carlos Slim, quien cuenta con su canal Uno TV y es propietario de Pachuca y León.

“Por qué invertir en el fútbol si no fuera porque es un sector fundamental en materia de contenido y como parte de las estrategias de negocios que (ahora) también tiene Carlos Slim”, agregó Gabriel Sosa Plata.

TELEVISORAS OCUPAN PUESTOS DE PODER

Samuel Martínez destacó que lejos de la idea que se ha generado de que Televisa maneja al futbol y a la Selección Mexicana, la realidad es que “lo que sucede es que tiene un papel muy importante en el Consejo, hay una relación simbiótica desde el punto de vista de negocios”.
Debido a la importancia que tiene el futbol y la Selección Nacional para ellos, tanto Televisa como TV Azteca tienen representación en comités que son fundamentales en cualquier toma de decisiones, tanto en cuestiones de la Liga como del Tricolor al interior de la Federación Mexicana de Futbol.

Chapultepec 18 tiene representación de América (ya sea Emilio Azcárraga o Yon de Luisa) en el Comité de Desarrollo Deportivo, que está encargado de tomar todas las decisiones importantes, como han sido las de cambiar a los entrenadores de la Selección. En ese mismo grupo, TV Azteca -con Morelia- tiene voz y voto. Además del apoyo que han demostrado y expresado a Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol.

Así, tenemos que para las televisoras es muy importante el futbol, pues no se deja de transmitir ningún partido de Liga MX en el año, además de que todos los partidos de la Selección van en vivo, incluso aquellos que implican a rivales que no generan rating. En promedio, la televisión transmite 1.5 partidos diarios del futbol mexicano durante todo el año, lo que significa estar 118 días seguidos, sin descanso y sin pausa, viendo la televisión.

rgs

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