igualdad y diversidad MARCAn EL PRESENTE DEL MEJOR EQUIPO del ESTE
Celtics, portavoces de la inclusión racial
Los jugadores de Boston dieron su opinión a el economista sobre los valores de la NBA y el deporte ante la tensión internacional
Marisol Rojas
Abr 17, 2017 |
23:20
Hoy, en el TD Garden, se jugará el segundo partido de la serie ante Bulls. Celtics perdió el primero. Foto: Reuters

Y no dieron razones para que se les acusara de racistas. En la década de los 80, en la era del exdelantero estrella Larry Bird, quien jugó con los Celtics durante 13 años, el equipo tenía ocho jugadores blancos y cuatro negros en una NBA que estadísticamente era tres cuartas partes africanoamericana. Después del retiro de Bird y Kevin McHale, la plantilla se conformaba en su mayoría de jugadores de raza negra.

Lo anterior lo señala el libro 100 cosas que los fans de Celtics deberían saber y hacer antes de morir, escrito por Donald Hubbard, quien incluye en una de sus páginas una fotografía tomada en junio del 2008 en la que Ray Allen, Kevin Garnett, James Posey y Paul Pierce posan con seguridad en medio de la cancha, durante uno de los juegos de la serie final contra Los Angeles Lakers, enemigo histórico de Boston, a quienes vencieron para sumar el título número 17, después de 22 años sin ganar un campeonato.

En el 2015, un estudio del activista por la igualdad racial, Richard Lapchick, señaló que la Liga se compone en 74.4% por jugadores de raza negra, 23.3% por jugadores blancos, 1.8% por latinos y 0.2% por asiáticos.

La Liga se ha pronunciado en contra de la homofobia, misoginia, xenofobia y racismo, conductas que se han atribuido a Donald Trump, quien ha expresado su disgusto por la población de inmigrantes, una de ellas, la mexicana.

En la noche del pasado miércoles 5 de abril, cuando Celtics y Cavaliers disputaban el juego del desempate por el primer lugar de la Conferencia Este, los jugadores atendieron al siguiente cuestionamiento:

La NBA se ha dado a conocer internacionalmente por su posición en favor de la igualdad y diversidad. Actualmente, en momentos de tensión mundial y especialmente con México, ¿cuál es tu posición como jugador al respecto?

“El deporte es paz, todos somos iguales, dentro y fuera de la cancha, es una cualidad del deporte: que une a la gente. Apoyo a cualquier deporte que lo haga. Me siento privilegiado y honrado de jugar en la NBA”, respondió Gerald Green, quien lleva 10 años jugando en la Liga.

“Significa mucho para mí cuidar a los aficionados mexicanos, soy un gran fan de la cultura latina, sé que los seguidores mexicanos pueden ser muy leales, apasionados a los jugadores y tenemos fans latinos”, agregó Green, quien en la última noche de la temporada regular de los Celtics ante Milwaukee Bucks anotó la máxima cantidad de puntos, con 18, en el partido que aseguró a Boston el primer lugar de la Conferencia del Este.

Doce de los 15 jugadores de Celtics no son de raza blanca, uno de ellos, el delantero Jaylen Brown, quien, sentado en el vestuario del equipo 15 minutos antes de entrar a la duela del TD Garden, explicó cómo se inserta en la dinámica incluyente de la Liga.

“He viajado a África en el verano con el programa Basquetbol sin Fronteras de la NBA, construyendo casas en comunidades para los niños y canchas, especialmente en lugares pobres. Pero se necesitan hacer más cosas, como juegos globales, esperamos asistir a más lugares como la Ciudad de México, Italia. Espero que algún día tengamos en el exterior equipos de la NBA y viajemos para jugar”.

El trébol y los jerseys verdes están en los playoffs de la actual campaña, luego de terminar con el mejor récord de temporada regular en la Conferencia del Este por primera vez desde 2009-2010.

Brown, con 21 años de edad, es el jugador más joven de la plantilla, que promedia una edad de 25.5 años. Su visión de inclusión se ejemplifica también en su opinión sobre Lakers, el máximo rival de Celtics.

“Soy de California y crecí como un gran fan de los Lakers, que tiene una gran rivalidad con esta organización, pero estar en Celtics y ver cómo es la atmósfera, que hay muchos aficionados y cruzar el mundo es una gran felicidad.

“Me siento honrado de jugar en este equipo, conocer su historia, especialmente para mí, que soy un fan de Lakers”, explicó Brown, quien en su época colegial jugó un año para los Golden Bears de Berkeley, tiempo suficiente para que al siguiente año en el draft del 2016 fuera elegido por los Celtics.

El libro de Hubbard, dirigido a los fans, menciona que ambos equipos se han enfrentado en 12 finales, de las cuales Boston le ha ganado seis, pero perdió la serie más reciente, en el 2010.

“Muchos de los fans de Celtics continúan observando rivales. Pero, por ejemplo, es difícil no admirar a Magic Johnson, el guardia que una vez lideró a los Lakers en los playoffs. Después de que filmó un comercial junto a Larry Bird, se volvieron amigos, incluso cuando Celtics retiró el número de Bird (33), Magic estuvo presente en el evento”, relata el libro, en su capítulo ‘Rivales y rivalidades’.

El dominicano Al Horford es parte de ese 1.8% de jugadores latinos en la Liga que menciona el activista Lapchick.

En la entrevista después del partido contra los Cavs, una vez que estaba listo para retirarse, me señaló que respondería a mis preguntas en español.

¿Cómo se pueden promover valores de igualdad y diversidad a través del basquetbol en tu posición como jugador?

“La NBA está haciendo un buen trabajo promoviendo el juego internacionalmente y México es uno de esos países que tiene mucho talento, muchos jugadores, hay una fanaticada para el baloncesto. La NBA tiene que continuar trabajando en los países latinoamericanos, específicamente en México, desarrollando el juego, porque siento que hay mucho futuro. Para mí es especial porque soy latino y sé que en México hay mucho interés por el baloncesto. Me siento especial por el hecho de poder jugar aquí con los Celtics y que tantos mexicanos nos sigan. Me siento afortunado, nunca soñé estar en esta posición siempre ha sido un sueño para mí jugar en la NBA”.

Las cuestiones raciales están vinculadas con los Celtics como con la misma ciudad de Boston, que en parte de su historia representó una fuerza en favor de la igualdad. Por ejemplo, el sufragista, reformador social y editor del periódico abolicionista The Liberator, creado en 1831, William Lloyd, nació en Massachusetts, y sus ideas fueron importantes para la lucha contra la esclavitud en Estados Unidos después de la guerra civil.

En otro momento de la historia, tras la Segunda Guerra Mundial, la ciudad comenzó a tener más población afroamericana en localidades que sólo eran habitadas por irlandeses y judíos. A partir de 1950, los Celtics escribían un capítulo memorable para la NBA, al fichar al primer jugador afroamericano, Chuck Cooper, y, en 1966, tener al primer entrenador de raza negra, Bill Russell. Una diferencia respecto a otras franquicias de la Liga que mantuvieron un número mayor de jugadores blancos en sus plantillas.

El centro de los Celtics, Tyller Zeller, es uno de los tres jugadores de raza blanca del equipo actual. Desde el 2014, juega para Boston. Sentado en la silla del vestidor, me habló sobre la importancia del basquetbol como deporte y factor de unión, sobre todo con los aficionados en el extranjero.

“La NBA está haciendo un gran trabajo con las redes sociales, involucran a más fans alrededor del mundo. Sería muy bueno tener a equipos fuera del país para jugar. Esperamos que haya más juegos en México y podamos tener un evento donde platiquemos y veamos a nuestros fans en México”, señaló.

Celtics lleva en su historia a actores que rompieron con las barreras del color. En el presente, tiene en sus jugadores a portavoces que comulgan con una Liga que se ha definido incluyente.

marisol.rojas@eleconomista.mx

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