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La paternidad vista desde diferentes experiencias

¿Qué tan padre es ser padre?

Vicente confía en que el proceso de divorcio no afecte a su pequeña hija Frida.

Foto: Cortesía.

Vicente (padre divorciado) con Frida.
Vicente (padre divorciado) con Frida.Papá SolteroPadre de fin de semana

Platicamos con un padre soltero, uno de fin de semana, uno divorciado y uno de tiempo completo, y nos relataron sus experiencias.

En los peores momentos de su experiencia como padre soltero, Héctor sentía que se estaba “rajando”. Para José Luís, las ausencias prolongadas tampoco tampoco han resultados fáciles por lo que respecta a sus hijos.  

Vicente, separado y en proceso de divorcio de su pareja, confía en que la comunicación con Frida, su hija de cinco años, perdure y madure día con día.

Para cada uno de estos hombres, quienes viven la paternidad desde diferentes circunstancias, cada día es un logro, y si se vale hablar de esfuerzos, éste, afirman, vale la pena. 
 
Paternidad en cifras

Según cifras oficiales, en México no sólo hay un déficit de padres, sino que cada vez más jóvenes de entre 14 y 24 años se suman a esta difícil tarea.

De acuerdo con datos del INEGI y la Conapo, en México existen 20.8 millones de papás, de los cuales, 90.7% es económicamente activo y ocupado.

De éstos, 96% reside con sus hijos y su cónyuge, aunque no necesariamente son casados. Alrededor de 257,000 se hallan separados y 42,000 están divorciados. Además, 907,000 ejercen la responsabilidad de la paternidad sin la figura materna.

La vida en nuestros días ha llevado a que los hombres asuman cada vez una mayor participación en el cuidado de los hijos. La figura del padre proveedor, propia de hace algunas décadas, ha dado paso de manera gradual a una mayor corresponsabilidad entre los progenitores con respecto a los hijos.

Lecciones de vida

Dicen que cada uno habla “como le va en la feria”. Para algunos, la noticia de ser papá fue uno de los mejores momentos de su vida, para otros, fue un choque emocional, un trago amargo difícil de digerir. En cada caso siempre hay una experiencia que contar, algo que revala que ser papá no siempre es padre, pero que sin duda vale la pena vivir.

El Economista.com.mx platicó con cuatro hombres que viven la paternidad de forma diferente: el soltero, el que sólo ve a sus hijos los fines de semana, el divorciado y el que pasa todo el día con ellos, para conocer sus viviencias y los sentimientos que les producen ser papá.

Papá soltero: cuando cae la responsabilidad

“Más que miedo, la paternidad es un reto con la vida. Ahora entiendo lo importante que es un abrazo, un beso, escuchar sus inquietudes. Lo importante que es dedicarle un tiempo para que vaya al parque, lea un libro…”, opina Héctor Gante Carbajal, abogado de 38 años. Vive con Joshua, su hijo mayor, desde hace tres años.

¿Cuál fue la situación que te llevó a ser padre soltero?

Fue por diferentes razones. La mamá, teniendo la obligación de proteger al niño, educarlo, alimentarlo, no la cumplía. Fue tal grado de abandono, que tuve que intervenir. No fue algo calculado. Me lo traje a mi casa sin pensar el nuevo rol o la nueva dinámica que había que asumir.

¿Qué tan difícil ha sido ser padre y madre en estos tres años?

Mucho, primero porque fue algo repentino, segundo porque los hombres no estamos genéticamente preparados para el cuidado.

No estaba preparado, ni psicológicamente ni de nada, para asumir este papel y lo hice con muchas deficiencias, que por supuesto padeció mi hijo.

Cuando todo pasó yo estaba sin empleo. Lo único que podía hacer era llevar a mi hijo al parque. Una vez se me ocurrió llevarlo a la feria, pero sólo nos tocó ver porque no llevaba dinero. Fue difícil para mí y para él, podía dedicarle tiempo, pero no podía llevarlo al cine, a comer o a la feria.

Ahora que ya estoy trabajando, lo siento más fácil. Ya no estoy todo el tiempo con él, mi mamá y sus tías me ayudan a cuidarlo. Es más fácil, con menos presiones. Ya puedo manejar la situación con más tranquilidad.

¿También hubo cambios en tu vida de soltero?

¡Claro!, ser padre me acotó. Ahora debo evitar ciertas cosas, por ejemplo tomar. Cuando estoy con mis amigos, no tomo. Si lo hago, ellos ya saben que debemos de disfrazar la bebida. No puedo ni estar con aliento alcohólico cuando estoy con Joshua, porque puede ser un ejemplo que él siga después.

¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu experiencia como padre soltero?

Fue el periodo en que se me juntó todo. Estaba tan abrumado por mis problemas que no podía hablar sin gritar a mi hijo. En ocasiones llegué a pegarle, pero terminaba llorando junto con él. Estaba al borde de mis límites.

¿Y cuál ha sido ese momento más gratificante?

Han sido muchos. Quizá los más bonitos son ahora, cuando él me platica lo que le pasó en la escuela, sus amigos, que si fulanito es novio de tal, todo me lo cuenta.

Desde tu perspectiva de padre soltero ¿qué es la paternidad?

Antes pensaba cómo debía ser un papá, pero es en abstracto. Hasta que estás en esa situación, la puede entender. Más que miedo, para mí es un reto con la vida para sacarlo adelante.

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Papá de fin de semana: cuando la necesidad lleva a la ausencia

“La paternidad es un descubrimiento interno bastante impresionante. En mí descubrí una capacidad de amar que jamás pensé que podía tener. Te sorprendes hasta que lo vives y lo sientes”: José Luis Texcalac, investigador ambiental de 34 años, casado, y quien sólo ve a sus hijos los fines de semana.

¿Por qué la necesidad de estar fuera de casa todo el día?

Todo empezó en el 2000. necesitaba apoyar un proyecto en el que estaba colaborando y con el que estaba bastante entusiasmado. Me tocó trabajar en la sierra de Hidalgo, en la Huasteca.

Me iba desde el lunes y regresaba hasta el sábado a mediodía. Así paso medio año. Fue una etapa difícil, porque mi hijo estaba creciendo. Cada fin de semana me enteraba que ya había aprendido a hacer una cosa u otra.

Luego tuve que estudiar la maestría en Cuernavaca en el 2004. Para entonces ya tenía dos hijos. Me iba el lunes y regresaba el viernes. Sólo estaba dos días en mi casa, así viví durante un año.

Pese a todo, fue una cuestión estimulante, porque cuando mi hijo me veía, quería estar todo el tiempo conmigo. Era complicado conjuntar varios pendientes, atender a mi esposa, el trabajo, la maestría. Mis hijos sí lo resintieron porque les hacía falta la figura paterna en aquellos años escolares.

Ahora no es muy distinto. Mi trabajo me obliga a estar fuera desde muy temprano y regresar tarde, y no tengo oportunidad de verlos despiertos entre semana.

¿Cómo compensas el tiempo?

Es complejo, porque tengo un punto de vista un poco egoísta. Al final, yo tengo una cuestión como padre, otra laboral, y otra de pareja.

Jamás he pensado cómo debo compensar las ausencias, porque si pensaba en ello, me iba a deprimir y sentir presión. Simplemente, es tratar de estar bien con ellos, salir los fines de semana. Antes y ahora lo seguimos haciendo.

Nunca me he visto como un padre proveedor. Algo que tengo muy claro es que no debo perder de vista que soy una persona con planes y metas. Y una de ellas, y muy importante, es ocuparme de mi futuro profesional y que indudablemente tiene que influir en los demás ámbitos.

En tus ausencias, ¿cómo mantienes vivo el vínculo?

Por teléfono y a veces por el Messenger. Una vez tuvimos una especie de teleconferencia, pero esa fue una ausencia corta, en lo personal, no tan significativa, pero ésa es mi percepción, no sé qué piensen mis hijos. Una vez me reclamaron porque no les hablé todos los días.

¿Cuál ha sido tu experiencia más triste?

Algo que me genera remordimiento fue una vez que no estaba. Mi esposa y mi mamá, regañaron al niño por alguna razón y él agarró una foto mía y se acostó en el suelo y se puso a llorar diciendo: “papá, papá”. Fue algo demoledor para mí.

¿Y la más grata?

Es lo que veo a diario. La comunicación que puedo tener con mis hijos es bastante placentera.

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Padre divorciado: Separación que no duele

“Cuando mi hija nació fue el día más maravilloso de toda mi existencia. Sin lugar a dudas, la paternidad es muy bonita, pero tiene muchos sacrificios”: Vicente Gutiérrez, periodista, padre de Frida de 8 años,  actualmente en proceso de divorcio.

¿Bajo qué condiciones se da la separación?

“Fue algo difícil, porque nadie está preparado para una separación, sobre todo los niños. Pero si lo hablas con ellos, lo comunicas, se puede llevar a buen término”.

En el caso de Frida ha sido difícil, sobre todo te das cuenta en la escuela, las emociones las tiene a flor de piel.

Actualmente, ella vive con su madre, yo me encargo de los gastos y la veo los fines de semana o cuando la niña así lo quiere.

¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu situación?

El día que me salí de la casa. La primera noche fue horrible, porque yo tengo una relación muy estrecha con mi hija y me di cuenta que ahora sí era de a de veras.

¿Y el mejor momento?

Cuando mi hija nació fue el día más maravilloso de toda mi existencia. Sin lugar a dudas, es muy bonito, pero tiene muchos sacrificios.

En mi caso, por mi trabajo, vivía y laboraba en mi casa. Desde el embarazo hasta que la niña tuvo cuatro o cinco años fui un padre presente: cambié pañales, leche, esto me dio una relación muy estrecha con la niña.

Lo más gratificante de todo es darte cuenta que tienes una comunicación muy estrecha con ella y que el golpe del divorcio no es tan duro como podría ser para otras personas.

¿Cómo mantienes tu comunicación con ella?

Por teléfono. Es muy importante y por mi trabajo a veces puedo ir a comer con ella entre semana. La intención es no desprenderme, si no verla en cualquier momento para no perder esa relación.

Si tú ya eres padre, cuéntanos cómo vives la paternidad y cómo te cambió la vida.

Crédito: Angélica Pineda
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Publicado el 28/06/08 a las 11:44 | 875 Lecturas.
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Hay 4 comentarios en esta noticia

  1. […] tarea, para la cual no existe ningún manualito o guía “Paternidad para principiantes”, apunta EL ECONOMISTA. Datos del INEGI y la Conapo revela que en México existen 20.8 millones de papás, de los cuales, […]

  2. Subtract karma Add karma   -1 Esteban | 28/06/2008

    En mi caso viviendo en Miami y casado con una Estadounidense el divorcio fué un proceso bastante riguroso en cuanto a la custodia de mis dos hijas, como cási siempre sucede la madre tiene preferencia en terminos de tiempo con los hijos, así que desde que nos divorciamos mis hijas viven con ella, sin embargo aunque tengo ciertos días a la semana asignados por la corte para estar con ellas mi ex esposa y yo no nos hemos limitado a esas regulaciónes, ya que estamos de acuerdo en que la presencia constante de ambos es muy importante para su formación, especialmente al inicio de sus vidas, mis hijas tienen 5 y 7 años y nos vemos diario, comemos juntos casi todos los días y en el Invierno y el Verano tomamos vacaciones juntos, ésto ha hecho menos trumática la separación para ellas y prácticamente asumen como normal el hecho de que papá viva en un hogar distinto al de ellas, de ésta forma en lugar en lugar de generar un sentimiento de pérdida ellas sienten que tienen dos hogares en los que se sienten comodas por igual. Quizas ésta es una forma positiva de manejar una separacion difícil en particular, ya que los Anglo Sajones están mucho más familiarizados con estas situaciones y ven el divorcio como una etapa normal en sus vidas sin tomar muy en cuenta los sentiminentos de los hijos creando efectos devastadores en los años siguientes. Tal vez ésto es lo mas rescatable dentro de nuestra separacion, ya que en éste país es un “Privilegio” poder pasar mas tiempo de lo debido con tus propios hijos despues del divorcio y en ocasiones te pueden limitar hasta a una visita por mes lo cual anula cualquier tipo de relación con tus propios hijos convirtiendote en un extraño para ellos por mandato de las propias leyes y en contra de tu propia voluntad (Otra de las maravillas del “Sueño Americano” supongo), es una verdadera contradicción la forma en que se desvirtúa la paternidad limitandote a pagar un cheque mensual y sin tomar en cuenta nigun otro tipo de factores humanisticos ni afectivos.
    Conclusión: La paternidad es lo mas hermoso que puede vivir un hombre aunque tengas que pelear dia con dia un poco mas de tiempo para pasar con tus hijos y ser mas sabio que las aberrantes leyes tan limitantes y carentes de calidad humanistica de los divorcios.

  3. Subtract karma Add karma   +1 Carlos Soto | 03/07/2008

    Buenos días tengo 31 años y apenas 5 meses de casado, antes que nada quiero decir aún no tengo la bendición de ser papá, y que sin duda es lo que mas quiero en esta vida.

  4. Subtract karma Add karma   +1 Pilar Gordillo | 03/07/2008

    Soy abuela de una pequeña de 1 año 7 meses, al leer los comentarios de que es maravilloso ser papá, a mi nieta su papá la niega y a hecho cosas tan bajas, que ha denigrado a mi hija, como quisiera que el papá de mi nieta, tan siquiera la conociera, quiero felicitar a esos papás que tienen el valor y el amor de aceptar a sus hijos. FELICIDADES

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