Acuerdan partidos autonomía del DF
Lizbeth Padilla / El Economista
Con el consenso de los tres poderes del Distrito Federal, la Asamblea Legislativa enviará esta semana al Senado de la República la propuesta de reforma política para el DF, la cual busca convertir a la ciudad en un ente autónomo, pero sin que ésta deje de ser la capital del país.
Alejandra Barrales, presidenta de la Comisión de Gobierno de la ALDF, informó que se reunirá con el presidente de la Cámara Alta, Carlos Navarrete, para entregarle el proyecto de reforma al Artículo 122 constitucional, que elaboraron -por consenso- todas las fuerzas políticas de la capital.
La diputada aprovechó para hacer un llamado al Senado para que sume a esta “urgente tarea”, reconocer a la ciudad y que sus habitantes dejen de ser “ciudadanos de segunda”.
El siguiente paso en la elaboración de la Constitución, detalló el secretario de Gobierno, José Ángel Ávila Pérez, será que la Cámara Alta retome el documento y lo convierta en una iniciativa para que pueda ser presentada y discutida durante el próximo periodo ordinario de sesiones.
“La reforma al Artículo 122 constitucional significa trascender el estatus del Distrito Federal, entidad sujeta a la jurisdicción de la Federación para consolidar a la ciudad de México como entidad con jurisdicción propia, derivada única y exclusivamente de la soberanía de sus habitantes, con derechos plenos e iguales a los que gozan el resto de las entidades”, aseguró el funcionario.
Esta modificación reduciría las confrontaciones con el gobierno federal, pues dotará al Ejecutivo local de mayores atribuciones como el poder de nombrar y remover a los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública y procuradurías del DF, y fijará el nivel de la deuda pública; mientras que la ALDF podrá legislar en todas las materia no asignadas de manera expresa a la Federación.
Asimismo, el Poder Judicial local fortalecerá su carácter autónomo y unitario, lo mismo que los órganos electorales, de derechos humanos y transparencia.
Durante la presentación de estos acuerdos, el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, celebró el consenso de esta propuesta y confió en que encontrará el apoyo del Congreso para que la ciudad “organice su régimen interior y sus instituciones, y diseñe su futuro”.
“No es sólo una propuesta de la ciudad, sino es un propuesta de las fuerzas políticas nacionales representadas también en nuestra ciudad. Por eso somos optimistas y estoy convencido de que merecerá el respaldo de la mayoría en el Senado de la República y, posteriormente, de la Cámara de Diputados y los congresos locales”, precisó Ebrard.
Por ello espera que el 2011 sea el año en que se inicie la elaboración de la Constitución de la ciudad de México, la cual estará a cargo del constituyente local -denominación que recibirá la Asamblea Legislativa una vez que el DF sea reconocido como un ente autónomo y capital de la República.
Este constituyente local tendrá también la tarea de reorganizar la división territorial de las delegaciones. En cada contará con un órgano colegiado de gobierno, cuyos integrantes serán electos, incluido su titular, precisó el Secretario de Gobierno.
No obstante, al no ser constituidos bajo la figura de municipios, será la ciudad de México la que mantenga la hacienda y jurisdicción única.
lpadilla@eleconomista.com.mx








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