Desmontan otro centro de explotación
Rubén Torres / El Economista
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) intervino ayer el centro de rehabilitación Aprendiendo a Vivir, ubicado en la calle de José María Castorena en el centro de Cuajimalpa, donde liberó a 75 adictos, los cuales supuestamente eran sometidos a tratos inhumanos, tortura y explotación.
La dependencia capitalina liberó a 73 hombres y dos mujeres, los cuales se encontraban en condiciones deplorables de insalubridad, hacinados y con enfermedades en la piel, además de mal alimentados, por lo que se inició una investigación y se detuvo a tres personas, las cuales están siendo interrogadas.
El agente del Ministerio Público de la ciudad de México trasladó a los afectados a un albergue temporal a quienes se les brindará atención médica y alimenticia, para que puedan estar en condiciones físicas al al hablar sobre su estancia en el centro de rehabilitación, lo que permitirá sustentar las posibles imputaciones en contra de los administradores o propietarios del centro Aprendiendo a Vivir, quienes serán los que habrán de responder sobre las condiciones paupérrimas a las que estaban sometidos y de ahí conocer si se desprende otro tipo de delitos como explotación laboral, sexual o lo que resulte, según informó la Procuraduría capitalina.
La intervención de la PGJDF se dio por una denuncia de la Comisión de Derechos humanos del Distrito Federal, ante quejas de vecinos y familiares de los propios sujetos a rehabilitación, por lo que ayer se realizó un operativo para rescatar a los adictos o en tratamiento.
rtorres@eleconomista.com.mx








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