“AAA” de EU sin riesgo, por ahora: Fitch

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Yolanda Morales / El Economista

Foto: EE Archivo

La entrada en vigor de los recortes automáticos del gasto público en Estados Unidos, que comenzarán el viernes próximo, no afectan la calidad crediticia del emisor soberano en Fitch Ratings.

Así que el país mantendrá la máxima calificación crediticia que es la “AAA”, confirmaron.

En un comentario especial, la agencia advirtió que al entrar en funciones los rectores automáticos, sí “habrá cierta presión en la confianza de los mercados”.

También precisaron que si el Congreso decidiera eliminar estos recortes tendría que aplicar medidas para una reducción equivalente del déficit, por lo que hacen un llamado a ser muy cuidadosos para evitar alguna decisión que pueda poner en riesgo la perspectiva de la calificación.

Tras proyectar que la deuda pública de EU este año podría llegar hasta los 110 puntos del PIB, consideran que es un nivel aún coherente con la calificación “AAA” del soberano.

Analistas de la firma explicaron que la suspensión del techo de deuda hasta mayo próximo redujo las presiones que pesaban sobre la máxima calificación soberana que tiene el país, que es de alta solvencia.

Y aunque confiaron que habrá un acuerdo oportuno para evitar que se repita el escenario de agosto del 2011, cuando el Congreso llevó al límite sus decisiones para elevar el límite de deuda, advirtieron que sí habrá revisión de la nota y un eventual recorte de calificación.

Precisaron que será en el transcurso de este año cuando asumirán alguna acción sobre la nota de EU que, actualmente, se encuentra en perspectiva negativa.

JUSTIFICA ALTO ENDEUDAMIENTO

En la nota, los analistas de la agencia argumentaron que la tolerancia de la agencia a la “elevada deuda pública”, que hoy tiene Estados Unidos, resulta de que es el país emisor de la divisa de mayor intercambio global.

Incluso, esta característica de ser el emisor del dólar pone a Estados Unidos en una posición más fuerte que la de países que tienen calificaciones similares. No obstante, consideran que administrar obligaciones públicas tan altas, abre un punto de vulnerabilidad para la economía y las arcas nacionales.

De acuerdo con los analistas, para garantizar un “grado razonable de confianza”, se requiere un planteamiento creíble, a corto plazo y razonable, sobre la corrección de los desequilibrios financieros.

ymorales@eleconomista.com.mx