Un nuevo amanecer entre México y China
Pese a las suspensiones del Dragon Mart y la licitación del Tren México Querétaro, China ve en México oportunidad para desarrollar negocios.

Las relaciones entre México y China han vivido una serie de altibajos en la administración de Enrique Peña Nieto. Pese a que en el rubro de los negocios hubo dos temas que desgataron la relación: el Tren México Querétaro y el Dragon Mart, ambos suspendidos por las autoridades mexicanas, el gigante asiático sigue motivado por incrementar su actividad en México, a quien mantiene como un lugar para con oportunidades para hacer negocios.

China Railway Construction Corporation (CRCC) había ganado la licitación para construir el Tren de Alta Velocidad (TAV) entre las ciudades de México y Querétaro, pero el 6 de noviembre del 2014, por decisión presidencial, se dejó sin efecto la licitación. Dos meses después llegó el recorte al gasto público y la idea de tener un TAV quedó sepultada con los 124,300 millones de pesos rasurados al presupuesto federal.

El otro desaire que recibió China en México fue en enero del 2015 la suspensión del Dragon Mart. El proyecto iba a ser construido en el municipio de Benito Juárez (Cancún) e incluía un complejo con 722 viviendas, 20 naves comerciales y 3,000 locales. La obra fue suspendida por las autoridades ambientales tras la deforestación de más de 150 hectáreas.

Pese a la cancelación de los proyectos, China no pretende enfriar las relaciones comerciales y políticas con México.

El país asiático ve en México un miembro relevante en la Alianza del Pacífico, en el Acuerdo Estratégico TransPacífico de Asociación Económica (TPP, por su sigla en inglés), un interlocutor en el Grupo CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y “un vecino importante en la política de acercamiento político-económico de China hacia Centroamérica, una región que todavía mantiene fuertes lazos con Taiwán”, explicó Ulises Granados, coordinador del Programa de Estudios Asia Pacífico, del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

El país asiático no se queda con el deseo de incrementar las relaciones económicas con México; lo ha venido construyendo con el paso de los años. China pasó de vender 386.4 millones de dólares, en 1993, a 61,321 millones de dólares, en el 2013, de acuerdo con información anualizada de la Secretaría de Economía.

Durante el 2014, el monto de los intercambios económicos entre China y América Latina fue de alrededor de 240,000 millones de dólares y se espera que el comercio llegue a 500,000 millones de dólares y las inversiones 250,000 millones en la próxima década, dijo el académico del ITAM.

China, el que más gana en la relación

México tuvo ante China un déficit comercial de 54,520 millones de dólares entre enero y noviembre del 2014, cifra que no disminuirá por la dependencia que se tiene de las importaciones del país asiático para ser un socio relevante en el mercado de consumo de América del Norte, principalmente con Estados Unidos.

China exporta a México productos como pantallas planas, celulares, circuitos, computadoras y unidades de memoria. México exporta principalmente mineral y desperdicios de cobre, mineral de plata, aceites y automóviles de turismo. Alrededor de 70% de nuestras exportaciones son bienes básicos o materias primas.

Para aumentar las exportaciones mexicanas a China los retos son que hay pocas empresas que realizan investigaciones de mercado significativas y el financiamiento de Pymes para incursionar en ese enorme mercado y así penetrar en ese mercado asiático, dijo el académico del ITAM.

mario.calixto@eleconomista.mx

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