Eliminan 95% de las manchas en esculturas Olmecas
Los trabajos preliminares de la fase de atención emergente de los 23 monumentos arqueológicos del Parque Museo de La Venta, en Tabasco, indican que las manchas provocadas por actos vandálicos, se disminuirán en un 85 y 95 por ciento.
Por lo que el tratamiento originalmente aplicado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es el adecuado y seguirá empleándose durante esta primera etapa que durará cerca de 40 días.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) también informó que tras cinco días de una ardua labor, sus restauradores han concluido los estudios preliminares de disminución de manchas de la superficie de los monumentos olmecas, con resultados satisfactorios, mismos que han permitido establecer la metodología de intervención de las 23 piezas.
Lilia Rivero Weber, titular de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), informó que con estos análisis previos para la eliminación de las manchas producidas por el derrame de un líquido, posiblemente jugo de uva, mezclado con aceite y sal, se ha determinado que el tratamiento es el correcto y es el que se llevará a cabo en la totalidad de las esculturas.
"Las manchas en la superficie de los monumentos analizados fueron eliminadas entre un 85 y 95% en relación con la porosidad, textura y la composición mineral de las piezas", dijo.
"En ocasiones la porosidad determinó una mayor penetración de la sustancia aceitosa, lo que dificulta su total eliminación, sin embargo la repetición del proceso logra disminuir la macha en un alto porcentaje", adujo.
Una vez establecida la metodología de intervención, indicó la restauradora, se ha dado paso formal al programa de restauración que consistirá en dos fases, la primera referente a la eliminación de las machas y la segunda que será de limpieza general.
"Hemos iniciado la primera fase que tendrá una duración de 30 a 40 días, en la que se cuenta con un equipo de nueve especialistas divididos en tres frentes de trabajo, lo que permitirá un avance sustancial en la restauración de las piezas", detalló Rivero Weber.
En esta primera etapa, la intervención dará prioridad a la limpieza de las manchas en los monumentos de la siguiente manera: primero las áreas frontales, luego las zonas laterales en la que se tengan residuos y finalmente en aquellas que presenten manchas en el reverso y partes superiores.
La metodología que se aplica en las esculturas de roca basáltica, arenisca y serpentina, comprende la aplicación repetida y por tiempos prolongados, de una solución acuosa de hidróxido de sodio disuelta en agua destilada, que ayuda a la disolución de las grasas.
Posteriormente se realiza la eliminación de dicha solución mediante lavados continuos de agua destilada, con el fin de que no queden residuos del químico en la piedra. Además de la aplicación de vapor de agua que calienta la roca y acelera la reacción.
Aunado a lo anterior, se procede a la aplicación de papeletas de celulosa hidratadas con una solución de carbonato de amonio y agua destilada, con una interfase de papel japonés, que se dejan reposar sobre la superficie por una hora.
A continuación se procede a ejercer acción mecánica con cepillos de cerda suave; esta aplicación se agiliza con vapor de agua destilada que se usa repetidamente y durante tiempos prolongados.
El proceso integra como último paso la remoción de la solución anterior con lavados continuos de agua destilada para asegurar que no queden residuos de químico en la piedra.
Una vez concluida esta fase emergente de restauración, la segunda etapa, adelantó Rivero Weber, consistirá en la de un proceso completo de limpieza de las 23 piezas trabajadas, con el fin de lograr una integración general de las esculturas, ya que habrá una diferencia entre las zonas limpiadas y las que presentan arcilla, tierra y microflora, que será perceptible en cada pieza.
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