200 años después ¡cómo ha cambiado este país!
La tasa de fertilidad estuvo estancada durante todo este periodo. No fue sino hasta 1875 que ocurrió un descenso en el número de hijos por mujer fértil, llegando a un promedio de cuatro.
Eduardo Fierro y Raúl Valencia / UiEE
Sep 16, 2010 |
21:58

México perdió en desarrollo seis décadas del siglo XIX, ello explica en parte nuestro atraso relativo, a pesar de las casi cinco décadas del siglo XX, de 1934 a 1982, en las que nuestro país creció a grandes pasos, ganándose el rótulo de “el milagro mexicano”.

La tasa de fertilidad estuvo estancada durante todo este periodo. No fue sino hasta 1875 que ocurrió un descenso en el número de hijos por mujer fértil, llegando a un promedio de cuatro.

Para el Porfiriato, la tasa creció a niveles cercanos a seis niños por mujer, oscilando entre 5.5 y 6.5, hasta llegar a su máximo durante el gobierno priísta de López Mateos. A partir de la década de los 70 ocurrió un descenso, el cual continúa. Se estima que la tasa de fertilidad en la actualidad es superior a los dos hijos por mujer.

Otro ejemplo del estancamiento de México son los niveles históricos del ingreso. El PIB per cápita no sólo no creció, sino que tuvo una ligera caída de la época de la Colonia a los años después de la Independencia, recuperándose hasta 1870. A partir de entonces, ha habido un crecimiento del ingreso. Se estima que hoy el PIB per cápita en México está cercano a los 13,000 dólares anuales, aunque las grandes fluctuaciones han sido una constante en la vida nacional.

Por otra parte, la esperanza de vida medida en años no se incrementó hasta después de la Revolución. Durante el siglo XIX, la esperanza de vida al nacer llegó a su mínimo histórico, es decir, niveles menores a 25 años. Pero a partir de la Revolución tuvo un crecimiento sostenido hasta llegar a los niveles actuales, calculados en poco superiores a 75 años.

La calificación de democracia en México ha variado con los años. Ésta es estimada por el Proyecto Polity IV, calculado por expertos de la Universidad de Colorado. En él se consideran aspectos como la fortaleza de las instituciones, cambios de régimen político o inestabilidad, y va de -10 puntos hasta 10. Esta calificación para México llegó a su mínimo durante el Porfiriato y el gobierno del PRI, rondando de -10 a -6. Empezó a ascender a partir de 1960 y 1980, con la apertura del Poder Legislativo a otros partidos, llegando a su máximo histórico de 8 puntos en la actualidad.

Las razones del bajo crecimiento

Graciela Márquez, historiadora económica del Colegio de México, explicó que las razones del bajo crecimiento de México durante el siglo XIX provienen de tres principales razones.

Primero, no se creó un marco institucional que fomentara el comercio. Así, el comercio de México con otros países estaba muy limitado a ciertos productos y a ciertas regiones. Dio como ejemplo las alcabalas (aduanas internas), de donde derivaban los recursos de los gobiernos locales. Aunque éstas se abolieron legalmente desde la Constitución de 1857, en realidad siguieron operando hasta el Porfiriato.

Segundo, la infraestructura interna era extremadamente limitada. Por un lado, el territorio nacional no permitía que la infraestructura fuera construida de una manera fácil y barata. Por el otro, aunque la tecnología de los ferrocarriles ya existía a nivel mundial, no se generó la inversión necesaria para incorporarlos a nuestro país.

Consideró que las amenazas y presiones externas representaban un gran problema. El pago de las diferentes indemnizaciones por concepto de guerras y el bloqueo comercial de las grandes potencias, como España, hicieron que la inestabilidad financiera fuera una constante un nuestro país. Esto al mismo tiempo provocaba que las líneas de crédito a México fueran muy limitadas y, en caso de que existieran, los intereses eran demasiado altos.

Crecimiento

El hubiera sí existe

Fue el bajo crecimiento durante mediados del siglo XIX el que dejó a México rezagado.

Para 1820, de acuerdo con cifras publicadas por Angus Maddison, los niveles de ingreso entre México y Estados Unidos eran equiparables. Mientras el primero contaba con niveles de PIB per cápita cercanos a los 750 dólares, EU estaba cerca de los 1,250.

Por otra parte, el crecimiento porcentual del PIB per cápita en México ha fluctuado mucho a partir de esta fecha.
Ha pasado de niveles agregados negativos como durante el periodo posrevolucionario, hasta tasas calculadas en 319% durante el llamado “milagro mexicano”, entre 1936 y 1982.

Es justamente durante la Guerra de los Pasteles con Francia, la Guerra con EU o la Guerra de Reforma, que México tuvo un decremento en el Producto Interno Bruto per cápita. Éste fue de -11.2%, pasando de un total de 759 dólares en 1820 a 674 en 1870.

Sin embargo, durante el mismo periodo EU creció a una tasa de 97%, elevándose la diferencia con nuestro país. Son estas cifras las que probablemente expliquen los bajos niveles de ingreso en la actualidad.

efierro@eleconomista.com.mx

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