David Händel, director huésped de la OSIPN

Credito:

Redacción

El trabajo del director David Händel, al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia, ha sido destacado “por su programación creativa y por haber aumentado las cifras de asistencia a los conciertos”.

Es algo que yo lideré, explica, pero ha sido logrado por el esfuerzo y visión compartida de muchas personas, entre miembros de la Fundación OSN (creada en 1998), voluntarios, músicos, autoridades, entre otros.

No hay una sola receta, agrega, pero con un buen análisis de las circunstancias en cualquier lugar, tengo la seguridad de que uno puede cultivar valores precisos, en función de una visión concreta, y con metas de corto, mediano y largo plazo. Así creo en la absoluta validez de una orquesta en una comunidad, donde sea. El desarrollo de confianza con colegas, la comunidad y autoridades es un elemento fundamental. O sea, que todos sepan que su “inversión” (tiempo, esfuerzo, recursos) está segura.

Dentro de sus actividades en el mes de noviembre, la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional tiene el privilegio de contar con la participación, como director huésped, del maestro Händel, que conducirá el concierto Latinoamérica en el IPN: Independencia, en el cual también destaca la participación de la flautista Yadira Guevara, solista integrante de la OSIPN, y que incluye piezas de Gershwin, Liebermann, Javier Parrado, Alfonso Leng y Carlos López Buchardo. La cita es el jueves 18 de noviembre a las 19:00 horas en la sede de la OSIPN, Auditorio Ingeniero Alejo Peralta del Centro Cultural Jaime Torres Bodet , Zacatenco.

Händel ha dirigido a la Filarmónica de Nueva York, en el Carnegie Hall, entre muchas otras orquestas alrededor del mundo, y ha representado a Estados Unidos, su país de origen, en Latinoamérica y en Asia Central en los programas culturales del Departamento de Estado. Ha obtenido dos veces la beca Fulbright y ha recibido diversos galardones, incluyendo la prestigiosa beca al director asistente de la Leipzig Gewandhaus, de Alemania.

Se le elogia por su creatividad en los programas que presenta además de su excelente coordinación con los músicos de las agrupaciones con las que ha trabajado. Sobre lo innovador que puede llegar a ser un director de orquesta, comenta:

“Creo que se trata de pensar outside of the box con respecto al rol social, comunitario, de una orquesta y eso es algo que un director aplica a todo lo que tiene que ver con el desarrollo de la institución orquestal, si se trata del repertorio y la programación, la estructura institucional, la cara que se presenta a la comunidad, el manejo de la imagen y el mensaje institucional, entre otros aspectos”.

Se dice que una mala programación ahuyenta al público de las salas de concierto, pero además de la programación ¿qué se requiere para meter a miles de personas a un concierto?, se le pregunta al maestro

Considero que una buena o mala programación es sólo un factor entre muchos, afirma “uno de los directores más importantes del momento”, creo que la palabra precisa es relevancia.

Si la programación no resulta relevante para una comunidad A o B, agrega, entonces ya hay un desfase importante, considera el titular del ensamble boliviano, con 70 años de existencia, Sin embargo, dice, una orquesta debería servir como una ventana abierta hacia al vasto mundo de ideas sonoras.

Uno no debe programar únicamente pensando en la taquilla. Además, cada artista tiene sus preferencias, y la programación de una orquesta, apunta, no debería simplemente reflejar el gusto de uno o de otro director.

Creo que hay un balance que se debe encontrar, siempre ajustando, analizando. Hay, agrega, otros elementos que afectan directamente a la cantidad de oyentes potenciales que lleguen a llenar butacas como el mensaje y la imagen institucional, su concepto y promesa de desarrollo, su ser relevante en el “mercado” de ideas y en el diálogo artístico de la comunidad y del mundo, dentro de otros.

La Orquesta Sinfónica de Bolivia destaca en su página de internet que “su labor de difusión cultural no se ha centrado exclusivamente en la ciudad de La Paz. Su actual director, ha desarrollado una extraordinaria reputación como innovador del escenario orquestal americano y está llevando adelante un ambicioso programa que consiste principalmente en involucrar más a la Fundación Orquesta Sinfónica Nacional logrando la cooperación de instituciones internacionales, el desarrollo de una sala de conciertos, sede permanente para la Orquesta ahora Centro Sinfónico Nacional.

“También de un incremento de la cantidad de músicos profesionales y varios proyectos destinados a la mayor difusión del repertorio orquestal y artístico que ya han rendido frutos, el crecimiento de la OSN boliviana en los últimos años ha sido muy notorio llegando a 50 presentaciones anuales e incrementando su público desde el 2002 hasta en un 1200%, constituyendo más de una mitad de esa audiencia gente joven”.

David Händel ha sido uno de los pocos directores estadunidenses invitados en los últimos años a dirigir una orquesta en la República de Cuba. Respecto a la conjugación en un director de orquesta del logro artístico con el político, asegura que “no me meto en temas políticos como persona pública”.

Además, señala, generalmente ejerzo mi oficio como un huésped, donde me corresponde respetar las reglas, normas y códigos particulares del lugar. También, porque una orquesta está conformada por gente de todo pensamiento político y yo de alguna manera represento al ensamble que estoy dirigiendo, sería injusto expresar lo personal.

Por supuesto, continúa el laureado director, me corresponde intercambiar con políticos de toda línea. En este contexto, mi mensaje es singular: una orquesta es esencial y es el mejor paradigma de una sociedad civil, donde gente de toda forma de pensar se sienta en la misma “mesa”, tiene la misma información para interpretar, y sin duda, hay opiniones distintas, pero mi rol es el de llevar el ensamble y a todos su integrantes hacia la misma dirección, armonía, concepto, como quieras. Esta es mi forma de ejercer mi rol.

A nivel personal, advierte, indudablemente me gusta observar la política y sus manifestaciones tan particulares en cada país. Lo veo como observador, siempre de manera analítica y en lo posible, de la manera más fría posible. Creo que todos quienes me conocen saben que priorizo el bien social de todos en mi forma de pensar y actuar.

Sobre lo más inaccesible que ha enfrentado, afirma que el idioma nunca le resultó demasiado problemático, incluso menciona que ha tenido hasta ensayos manejados en cuatro idiomas a la vez (en Iraq: árabe, kurdo, inglés y español). Le gusta en cambio “la geografía y el clima, eso es siempre un gusto especial. Lo que a veces si cuesta son las mentes ideologizadas y burocracias anacrónicas”.

Sobre los esfuerzos de instituciones como las universidades o centros educativos locales e institucionales, Händel aconseja: “Mas música y creatividad en general, y que entre mas apoyen a la comunidad, a sus colegios, al gobierno local, regional y nacional, mejor para todos, únicamente apoyando a la actividad creativa podemos esperar que las mentes de una comunidad puedan lograr de despegar y volar”.

El Auditorio Ingeniero Alejo Peralta del Centro Cultural Jaime Torres Bodet, en la Unidad Zacatenco del IPN, se encuentra en la calle Wilfrido Massieu s/n casi esquina con Avenida IPN, Delegación Gustavo A. Madero.

Sin votos aún
compartir
Sin votos aún

Damasco.

0 COMENTARIOS

El trágico incendio de una cárcel en Honduras donde murieron 359 personas fue causado accidentalmente por un cigarrillo o una vela que...

0 COMENTARIOS

De enero a diciembre de 2011 la utilidad neta de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV o BOLSA) ascendió a 806.7 millones de pesos, lo que...

0 COMENTARIOS

Ayer, la IFFHS dio a conocer que México tiene la Liga número 10 del mundo.

0 COMENTARIOS

Pablo Salazar Mendiguchía, ex gobernador de Chiapas, vuelve de regreso al penal de El Amate, trasladado vía aérea desde Huixtla, a donde...

0 COMENTARIOS

Añadir comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.